Cada día se venden 125 vehículos eléctricos en Colombia y crece la presión sobre la red energética

Publicado por Japs Equipos Electricos

Fuente: La República

Publicado el: 2026-06-16

Categoria: Noticia Nacional

Venta de vehículos eléctricos en Colombia presiona la capacidad de generación energética

Foto tomada de: La República

Cada día se vende un promedio de 125 vehículos eléctricos en el mercado local

Sector: Energía / Movilidad eléctrica

El crecimiento acelerado de los vehículos eléctricos abre una nueva discusión para Colombia: cómo garantizar energía, infraestructura de carga, almacenamiento y generación suficiente para atender una demanda que avanza más rápido que la capacidad del sistema.

Bogotá D.C., 16 de junio de 2026. La movilidad eléctrica en Colombia dejó de ser una tendencia de nicho y empezó a convertirse en un desafío energético de gran escala. Según La República, en el mercado local se vende actualmente un promedio de 125 vehículos eléctricos cada día, una cifra que supera ampliamente la meta que años atrás se había planteado la industria automotriz de comercializar al menos 30 unidades diarias.

El crecimiento ha sido impulsado por una mayor oferta de modelos, cambios en las preferencias de los consumidores y la llegada de marcas como Tesla, que ha dinamizado el mercado durante 2026. De acuerdo con el reporte, en los primeros cinco meses del año ya se vendió cerca del 98% de todo lo despachado en 2025, por lo que el sector prevé que 2026 podría romper los registros históricos de ventas de vehículos eléctricos.

Sin embargo, el auge trae consigo un “problema positivo”: asegurar que el país cuente con energía suficiente y una infraestructura adecuada para recargar ese parque automotor. La República señala que, desde 2017, las matrículas de vehículos eléctricos han crecido a un promedio de 76%, mientras la potencia de la matriz energética lo ha hecho a tasas cercanas al 3%. :contentReference[oaicite:0]{index=0}

Esa diferencia entre velocidad de electrificación y expansión de la capacidad generadora abre una pregunta central para el sector: ¿puede Colombia responder a tiempo al aumento del consumo eléctrico asociado a carros, buses, flotas, cargadores residenciales, estaciones públicas y soluciones de carga rápida?

Colombia necesitaría 5.000 MW adicionales hacia 2030

Según estimaciones citadas por La República, el país deberá incorporar cerca de 5.000 MW adicionales hacia 2030 para atender el crecimiento del parque automotor eléctrico. Esa magnitud equivale aproximadamente a la capacidad de dos proyectos como Hidroituango o a 14 parques solares del tamaño de Guayepo I & II.

De lograrse esa expansión, la matriz generadora crecería cerca de 23% frente a la capacidad actual, estimada en 21.369 MW. El reto es considerable porque el país enfrenta retrasos en la entrada de nuevos proyectos de generación y transmisión, además de alertas sobre la disponibilidad de energía firme.

Acolgen ha advertido que para 2026 podría presentarse un déficit de 2,3% entre la oferta de energía firme y el consumo creciente, en un contexto de mayor demanda, posibles efectos del Fenómeno de El Niño y presión sobre el sistema eléctrico nacional.

La electrificación del transporte, por tanto, no puede analizarse únicamente desde el mercado automotor. Requiere planeación energética, expansión de redes, almacenamiento, generación distribuida, cargadores inteligentes y señales regulatorias que permitan anticipar la demanda.

Tesla aceleró el mercado, pero también elevó la presión sobre la infraestructura

La llegada de Tesla a Colombia fue uno de los hechos que impulsó el salto reciente del mercado. La República ya había reportado en mayo que la marca pasó de 13 a más de 2.600 vehículos en seis meses, evidenciando un crecimiento acelerado de los eléctricos en el país. :contentReference[oaicite:1]{index=1}

Este fenómeno aumentó la visibilidad de la movilidad eléctrica y generó mayor confianza entre compradores que antes veían estos vehículos como una opción lejana. Al mismo tiempo, mostró que el país debe acelerar la instalación de cargadores, la adecuación de redes y la integración de soluciones de energía limpia.

El crecimiento de las matrículas no solo implica más carros circulando. También significa más usuarios conectando vehículos en hogares, edificios, centros comerciales, oficinas, estaciones de carga, corredores viales y flotas empresariales. Cada punto de carga representa una nueva demanda sobre la red eléctrica.

El desafío no es solo cargar carros, sino generar la energía

Andrés García, director de Latam Mobility, explicó que con la electrificación de la movilidad el foco no debe estar únicamente en la infraestructura de carga, sino también en la fuente de energía que la abastece. En otras palabras, instalar cargadores no es suficiente si el sistema no tiene capacidad para atender la demanda adicional de manera confiable.

Según García, el ecosistema ya empieza a moverse hacia soluciones integrales. Los operadores de puntos de carga están anticipando ese escenario con alternativas que combinan generación, almacenamiento y energía fotovoltaica.

Esta visión es clave porque la movilidad eléctrica puede aportar a la reducción de emisiones, pero su impacto ambiental y operativo depende en buena medida de la electricidad que use. Si la energía proviene de fuentes limpias y se gestiona de forma eficiente, el beneficio climático es mayor; si depende de respaldo térmico en horas críticas, la presión sobre el sistema puede aumentar.

Paneles solares y baterías ganan espacio como respaldo

El crecimiento del parque eléctrico está impulsando el interés por soluciones de autogeneración, paneles solares, baterías y sistemas de gestión energética. Jefferson Beltrán, gerente comercial para la región Andina y Centroamérica de Livoltek, señaló que las instalaciones residenciales e industriales de paneles y baterías de almacenamiento pueden convertirse en un respaldo para el mercado mayorista en momentos de estrechez.

Según Beltrán, el retorno de inversión para este tipo de proyectos se ubica actualmente entre 5 y 7 años. Esto hace que hogares, edificios, empresas y operadores de carga evalúen cada vez más modelos híbridos donde la red se complementa con generación solar y almacenamiento.

En el caso de los vehículos eléctricos, estas soluciones pueden ayudar a reducir picos de demanda, cargar en horas de menor presión, aprovechar excedentes solares y mejorar la resiliencia de estaciones de carga o usuarios empresariales.

La industria pide una estrategia multicamino

Julio Ernesto Calderón, oficial de cumplimiento y gerente de riesgos de Toyota para Colombia, advirtió que el país debe preguntarse si puede generar los kilovatios adicionales que empiezan a consumir los vehículos eléctricos, especialmente ante la posible llegada de un Fenómeno de El Niño.

Calderón señaló que aún no existen puentes suficientemente claros para identificar las necesidades energéticas reales del nuevo parque automotor. Desde su perspectiva, el país debe sentarse a tomar decisiones, probablemente con el próximo Gobierno, para definir una hoja de ruta que articule movilidad, energía, infraestructura y regulación.

Toyota también plantea una estrategia multicamino, bajo la idea de que no existe una sola tecnología capaz de sostener por sí sola la transición energética. Este enfoque puede incluir vehículos eléctricos, híbridos, tecnologías de bajas emisiones, eficiencia energética, combustibles alternativos y soluciones de carga inteligente.

Redes, cargadores y horarios: piezas críticas del sistema

Además de generar más energía, Colombia deberá planear cómo, dónde y cuándo se cargan los vehículos eléctricos. La demanda no se distribuye de manera uniforme: muchos usuarios tienden a cargar en la noche o al llegar a casa, lo que puede coincidir con horas de alta demanda del sistema.

Por eso, los cargadores inteligentes, las tarifas horarias, los sistemas de almacenamiento y la gestión de demanda serán herramientas importantes. Si los vehículos se cargan en horarios adecuados o con apoyo solar y baterías, el impacto sobre la red puede reducirse. Si la carga se concentra en horas pico, puede aumentar la presión sobre redes de distribución y generación.

La infraestructura también debe responder a distintos usos: carga residencial, carga lenta en edificios, carga semirrápida en comercios, carga rápida en carreteras, patios de buses, flotas corporativas y transporte de carga. Cada segmento tiene necesidades energéticas distintas.

Movilidad eléctrica y seguridad energética deben avanzar juntas

El crecimiento de los vehículos eléctricos es una oportunidad para reducir emisiones, modernizar el transporte y disminuir la dependencia de combustibles líquidos. Pero también exige que la transición de la movilidad vaya acompañada por una expansión ordenada del sistema eléctrico.

Colombia enfrenta simultáneamente retos por demanda creciente, posibles fenómenos climáticos, retrasos en proyectos de generación, déficit de energía firme y necesidad de fortalecer transmisión y distribución. En ese contexto, la movilidad eléctrica debe integrarse a la planeación energética nacional.

La clave estará en combinar nueva generación, almacenamiento, paneles solares, redes más robustas, puntos de carga bien ubicados y regulación que incentive la eficiencia. También será necesario medir con precisión cuánta energía adicional demanda el parque eléctrico y cómo distribuir esa carga en el tiempo.

Un crecimiento que exige planificación de largo plazo

El dato de 125 vehículos eléctricos vendidos diariamente muestra que el mercado ya cambió de escala. Lo que antes era una meta ambiciosa para la industria hoy es una realidad superada, y el ritmo de crecimiento apunta a nuevos récords durante 2026.

La pregunta de fondo ya no es si la movilidad eléctrica crecerá, sino si el sistema energético podrá acompañar ese crecimiento. Para lograrlo, el país deberá acelerar proyectos de generación, habilitar infraestructura de carga, promover almacenamiento y coordinar al sector automotor con el sector eléctrico.

Si Colombia logra anticiparse, el auge de los vehículos eléctricos puede convertirse en una oportunidad para modernizar la red, ampliar energías limpias y fortalecer la transición energética. Si no lo hace, el crecimiento podría aumentar la presión sobre un sistema que ya enfrenta señales de estrechez.

Con ventas promedio de 125 vehículos eléctricos diarios, el mercado local entra en una nueva fase. La movilidad limpia avanza rápido, pero su consolidación dependerá de que el país construya la energía, las redes y los sistemas de carga que permitan sostenerla en el largo plazo.

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