Foto tomada de: Surtidores LATAM
Terremoto en Colombia: ACICE analiza el manejo de la emergencia y las señales para el sector energético
Sector: EnergĂa / Combustibles, logĂstica y continuidad del abastecimiento
La Asociación de Comercializadores Industriales de Combustibles y Energéticos (ACICE) analizó la respuesta del Gobierno frente al terremoto del 10 de agosto y destacó la importancia de la coordinación territorial, el diålogo con las empresas y la continuidad del suministro de combustibles en escenarios de emergencia.
BogotĂĄ D.C., 27 de agosto de 2026. El terremoto que afectĂł a distintas regiones de Colombia el pasado 10 de agosto de 2026 no solo puso a prueba la capacidad de reacciĂłn de las autoridades nacionales y territoriales. TambiĂ©n dejĂł señales relevantes para el sector energĂ©tico, especialmente en materia de abastecimiento de combustibles, logĂstica, infraestructura y coordinaciĂłn con empresas que operan en territorio.
De acuerdo con el anĂĄlisis publicado por Surtidores LATAM, la AsociaciĂłn de Comercializadores Industriales de Combustibles y EnergĂ©ticos (ACICE) observĂł en la emergencia una primera referencia sobre cĂłmo el nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella podrĂa abordar futuras contingencias que comprometan infraestructura, movilidad, distribuciĂłn de combustibles y continuidad de los servicios energĂ©ticos.
El sismo ocurriĂł apenas tres dĂas despuĂ©s de la posesiĂłn del nuevo Gobierno. Tuvo una magnitud de 7,4 y su epicentro fue ubicado en San JosĂ© del Palmar, en el departamento de ChocĂł. Los daños alcanzaron departamentos como Caldas, Risaralda, QuindĂo, Valle del Cauca y el propio ChocĂł, con afectaciones sobre viviendas, vĂas e infraestructura.
Para ACICE, una emergencia de esta magnitud demuestra que el abastecimiento energĂ©tico no depende Ășnicamente de la disponibilidad de combustibles, sino tambiĂ©n de rutas habilitadas, estaciones seguras, coordinaciĂłn pĂșblica y privada, informaciĂłn en tiempo real y capacidad de adaptaciĂłn frente a daños en infraestructura.
Combustibles: un servicio crĂtico en medio de la emergencia
En una situaciĂłn de desastre, la continuidad del suministro de combustibles adquiere un papel operativo esencial. Las Estaciones de Servicio deben recibir producto, mantener sus instalaciones en condiciones seguras y garantizar atenciĂłn a vehĂculos de emergencia, transporte de alimentos, maquinaria, organismos de socorro y poblaciĂłn afectada.
A esto se suma la necesidad de conservar activas las rutas de distribuciĂłn y la infraestructura logĂstica que permite mover gasolina, diĂ©sel y otros energĂ©ticos hacia zonas afectadas o de difĂcil acceso.
Si una vĂa se bloquea, un puente queda afectado o una estaciĂłn presenta daños, la cadena de abastecimiento puede alterarse rĂĄpidamente. Por eso, las decisiones sobre movilidad, infraestructura y seguridad deben contemplar las condiciones reales de operaciĂłn de los comercializadores y distribuidores de combustibles.
ACICE destaca coordinaciĂłn territorial en los primeros dĂas
ACICE puso el foco en la coordinaciĂłn territorial desplegada durante los primeros dĂas posteriores al terremoto.
La asociación destacó la participación del vicepresidente José Manuel Restrepo Abondano en los Puestos de Mando Unificado y sus recorridos por municipios de Caldas y del norte del Valle del Cauca.
SegĂșn el anĂĄlisis gremial, la presencia directa en las zonas afectadas permitiĂł hacer seguimiento a necesidades regionales y evitar que la emergencia se administrara Ășnicamente desde BogotĂĄ.
Importancia del vĂnculo entre Gobierno y operadores en territorio
Para los comercializadores de combustibles, el vĂnculo entre autoridades nacionales y empresas que operan en territorio resulta especialmente relevante durante una emergencia.
Un terremoto puede modificar rutas de transporte, dificultar el acceso a determinadas localidades, generar demanda extraordinaria de combustibles o requerir priorización para ambulancias, bomberos, maquinaria amarilla, transporte humanitario y plantas eléctricas de respaldo.
En estos escenarios, la coordinaciĂłn con quienes conocen la operaciĂłn diaria permite tomar decisiones mĂĄs realistas sobre despachos, inventarios, horarios, seguridad, acceso vial y continuidad del servicio.
Empresas privadas también hacen parte de la respuesta
El anålisis de ACICE también resalta la participación del sector privado en la emergencia.
La asociaciĂłn señalĂł que Restrepo convocĂł a empresarios a sumarse a #EmpresasUnidasPorColombia y que se trabajĂł junto con la CancillerĂa para canalizar asistencia internacional.
Esta articulaciĂłn es especialmente importante en actividades estratĂ©gicas como la energĂa, donde el Estado regula, supervisa y coordina, pero las empresas privadas participan en mĂșltiples etapas de la operaciĂłn: suministro, transporte, distribuciĂłn, comercializaciĂłn, mantenimiento y atenciĂłn a usuarios.
La reconstrucciĂłn serĂĄ mĂĄs compleja que la respuesta inicial
ACICE advierte que el desafĂo no termina con la atenciĂłn humanitaria inmediata.
La reconstrucciĂłn implica recuperar infraestructura vial, redes, instalaciones, servicios pĂșblicos, estaciones, centros de distribuciĂłn y condiciones logĂsticas que pueden ser determinantes para el movimiento y comercializaciĂłn de combustibles y otros energĂ©ticos.
La asociaciĂłn recogiĂł la advertencia de Restrepo de que esta etapa es âsignificativamente mĂĄs complejaâ que la respuesta humanitaria inicial.
Lecciones para futuras contingencias energéticas
Desde la perspectiva de los comercializadores industriales, el terremoto se convierte en una primera referencia para observar la relación entre el nuevo Gobierno y el sector energético.
MĂĄs allĂĄ de la respuesta puntual al desastre, ACICE señalĂł que seguirĂĄ de cerca si la coordinaciĂłn territorial, el diĂĄlogo con empresas y el conocimiento de la operaciĂłn se traducen en polĂticas que permitan sostener el abastecimiento y la continuidad de los servicios energĂ©ticos ante futuras contingencias.
Esto incluye no solo terremotos, sino tambiĂ©n bloqueos, deslizamientos, emergencias climĂĄticas, restricciones de movilidad, afectaciones en infraestructura, fallas elĂ©ctricas o situaciones que comprometan la logĂstica de combustibles.
EnergĂa y combustibles como parte de la gestiĂłn del riesgo
La emergencia confirma que el sector energético debe ser parte central de la gestión del riesgo.
Sin combustibles, se limita la operación de ambulancias, bomberos, maquinaria de remoción, transporte de ayuda, plantas eléctricas, telecomunicaciones y equipos de atención en campo.
Por eso, la continuidad del abastecimiento debe considerarse una prioridad operativa dentro de los planes de emergencia, al mismo nivel que la atenciĂłn humanitaria, la seguridad vial, las comunicaciones y la recuperaciĂłn de servicios pĂșblicos.
Estaciones de servicio, punto estratégico de respuesta
Las estaciones de servicio funcionan como nodos estratégicos en medio de una emergencia.
AdemĂĄs de abastecer vehĂculos particulares, pueden atender transporte de alimentos, equipos de rescate, unidades mĂ©dicas, autoridades, vehĂculos de carga, maquinaria amarilla y generadores elĂ©ctricos.
Para que cumplan ese papel, necesitan inventarios suficientes, condiciones seguras de operaciĂłn, acceso vial, energĂa elĂ©ctrica, comunicaciones y coordinaciĂłn con autoridades locales y nacionales.
Infraestructura vial y logĂstica, factores decisivos
La logĂstica de combustibles depende de corredores viales estables y de informaciĂłn oportuna sobre cierres, deslizamientos, daños estructurales y condiciones de seguridad.
Cuando una emergencia afecta vĂas, los distribuidores deben modificar rutas, reorganizar despachos, priorizar destinos y coordinar con autoridades para garantizar abastecimiento en zonas crĂticas.
Por esta razĂłn, la reconstrucciĂłn vial y la habilitaciĂłn de corredores logĂsticos serĂĄn claves para normalizar el suministro en las regiones afectadas.
DiĂĄlogo pĂșblico-privado para sostener la continuidad
El anĂĄlisis de ACICE sugiere que el diĂĄlogo pĂșblico-privado serĂĄ determinante para futuras respuestas.
Las empresas conocen inventarios, rutas, capacidades, tiempos de despacho, restricciones operativas y necesidades técnicas. El Gobierno, por su parte, tiene capacidad de coordinación institucional, regulación, priorización y gestión de la emergencia.
La articulaciĂłn entre ambos puede ayudar a reducir tiempos de respuesta, evitar desabastecimientos, priorizar zonas crĂticas y sostener la prestaciĂłn de servicios energĂ©ticos en contextos de alta presiĂłn.
Una señal para el nuevo Gobierno
Para ACICE, la respuesta al terremoto tambiĂ©n funciona como una señal sobre la forma en que la nueva administraciĂłn podrĂa relacionarse con el sector energĂ©tico.
La presencia en territorio, la participaciĂłn en Puestos de Mando Unificado y la convocatoria a empresas muestran un enfoque de coordinaciĂłn que el gremio considera relevante.
El punto de seguimiento serĂĄ si esta dinĂĄmica se convierte en polĂticas sostenidas para contingencias futuras y no solo en una reacciĂłn puntual ante una emergencia de alto impacto.
Reconstrucción con enfoque energético
La reconstrucción posterior al terremoto deberå incluir un enfoque energético claro.
AdemĂĄs de reparar viviendas, vĂas y edificios pĂșblicos, serĂĄ necesario asegurar condiciones para operar estaciones de servicio, plantas de respaldo, redes elĂ©ctricas, sistemas de comunicaciĂłn y rutas de distribuciĂłn de combustibles.
Si estos elementos no se recuperan de manera coordinada, la normalizaciĂłn de la actividad econĂłmica y social en los territorios afectados podrĂa tardar mĂĄs tiempo.
Abastecimiento energético ante nuevas emergencias
Colombia enfrenta mĂșltiples riesgos que pueden afectar la continuidad energĂ©tica: sismos, inundaciones, deslizamientos, bloqueos, incendios, sequĂas, fallas de red y problemas de orden pĂșblico.
En todos estos escenarios, el abastecimiento de combustibles y energĂa resulta indispensable para sostener la atenciĂłn de la emergencia y la recuperaciĂłn econĂłmica.
Por eso, la experiencia del terremoto del 10 de agosto puede servir para fortalecer protocolos, mapas de riesgo, reservas estratégicas, comunicación con operadores y mecanismos de priorización de suministro.
QuĂ© deberĂa fortalecerse despuĂ©s del terremoto
El anĂĄlisis de ACICE deja varios puntos de mejora para el futuro: consolidar canales de comunicaciĂłn entre Gobierno y empresas, mantener informaciĂłn actualizada sobre rutas crĂticas, priorizar estaciones estratĂ©gicas, definir protocolos de abastecimiento para vehĂculos de emergencia y fortalecer la coordinaciĂłn territorial.
TambiĂ©n serĂĄ importante revisar la resiliencia de instalaciones energĂ©ticas, planes de contingencia, inventarios mĂnimos, disponibilidad de transporte y mecanismos para responder a incrementos extraordinarios de demanda.
La emergencia mostrĂł que el abastecimiento energĂ©tico debe anticiparse, no improvisarse, especialmente cuando la infraestructura vial y los servicios pĂșblicos resultan afectados.
El terremoto del 10 de agosto de 2026 dejĂł una primera prueba para el nuevo Gobierno y para la coordinaciĂłn del sector energĂ©tico. Para ACICE, la presencia en territorio, los Puestos de Mando Unificado, la convocatoria a empresas y la atenciĂłn de necesidades reales de operaciĂłn son señales relevantes. El reto serĂĄ convertir esa coordinaciĂłn en polĂticas que garanticen el abastecimiento de gasolina, diĂ©sel y otros energĂ©ticos frente a futuras contingencias, asegurando que estaciones de servicio, rutas logĂsticas y operadores privados estĂ©n integrados a la gestiĂłn del riesgo.

