Foto tomada de: La República
Superservicios y Electrovichada hicieron acuerdo para garantizar servicio de energía
Sector: Energía / Servicios públicos
La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y Electrovichada suscribieron un Programa de Gestión Acordado para estabilizar la operación técnica, financiera y comercial del servicio eléctrico en Vichada.
Bogotá D.C., junio de 2026. La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y la Empresa de Energía Eléctrica del departamento de Vichada, Electrovichada S.A. E.S.P., suscribieron un Programa de Gestión Acordado (PGA) con el objetivo de garantizar la continuidad, estabilidad y confiabilidad del servicio de energía eléctrica en el departamento.
El acuerdo busca responder a una serie de condiciones técnicas, operativas, financieras y administrativas que han venido afectando la prestación del servicio en Vichada. Según La República, el plan contempla medidas para estabilizar las centrales de la empresa, sanear su situación patrimonial y normalizar el reporte de información sectorial ante las autoridades.
La Superservicios explicó que el acuerdo tiene un carácter preventivo y correctivo. Su puesta en marcha surge por riesgos asociados a la operación de la compañía, derivados de la modificación en el esquema de generación local y de la adopción de un modelo transitorio para operar los activos de producción energética.
La medida adquiere relevancia porque Vichada es un territorio con retos particulares de cobertura, continuidad e infraestructura eléctrica. La prestación del servicio depende de soluciones que deben responder a condiciones geográficas, operativas y financieras complejas, especialmente en zonas no interconectadas o con sistemas aislados.
Un acuerdo para estabilizar la operación eléctrica
El PGA firmado entre Superservicios y Electrovichada tiene como prioridad asegurar que la empresa avance en la estabilización técnica de sus centrales y en el fortalecimiento de su operación. Esto incluye revisar infraestructura de respaldo, mecanismos de control automático, mantenimiento de activos y capacidad de respuesta ante fallas.
De acuerdo con el ente de control, los hallazgos técnicos y operativos identificados representan riesgos para la estabilidad del sistema eléctrico que atiende la empresa. Entre los factores señalados se encuentran la infraestructura de respaldo y los mecanismos de control automático utilizados para prevenir interrupciones en el suministro.
Estos elementos son esenciales en cualquier operación eléctrica, pero cobran mayor importancia en territorios donde la red puede tener menos redundancia y donde una falla en generación o control puede traducirse rápidamente en interrupciones para los usuarios.
Cuatro componentes y 35 indicadores de seguimiento
El plan de acción del PGA establece un esquema de control riguroso mediante 35 indicadores transversales, agrupados en cuatro componentes esenciales: técnico-operativo, financiero, comercial y de reporte al Sistema Único de Información (SUI).
Estos indicadores permitirán hacer seguimiento al cumplimiento de compromisos, avances y metas. El objetivo es que el acuerdo no se limite a una declaración general, sino que cuente con parámetros medibles para evaluar si Electrovichada mejora su desempeño y reduce los riesgos identificados.
La Superservicios ya había utilizado este tipo de instrumentos con Electrovichada en años anteriores. En 2021, la entidad y la empresa suscribieron un Programa de Gestión Acordado que incluyó 35 indicadores parciales, orientados a mejorar la prestación del servicio de generación y distribución, la gestión de activos, el control de pérdidas, la reducción de cartera, la situación financiera y el reporte de información al SUI.
Riesgos técnicos: respaldo y control automático
Los hallazgos técnicos identificados por Superservicios están relacionados con dos frentes críticos. El primero es la infraestructura de respaldo, necesaria para mantener la continuidad del servicio cuando se presentan fallas, mantenimientos, indisponibilidades o cambios en la operación.
El segundo frente corresponde a los mecanismos de control automático, que ayudan a prevenir interrupciones y a proteger el sistema ante eventos operativos. Estos controles permiten actuar de forma rápida frente a variaciones, fallas o condiciones que puedan comprometer la estabilidad del suministro.
En sistemas eléctricos con condiciones complejas, contar con respaldo y control automático adecuado puede marcar la diferencia entre una contingencia controlada y una interrupción prolongada del servicio.
Saneamiento financiero y patrimonial
En materia financiera y administrativa, Superservicios encontró un déficit recurrente y afectaciones a las variables patrimoniales de Electrovichada. Por esa razón, el PGA incluye medidas de estabilización y saneamiento orientadas a mitigar riesgos para la operación a corto y largo plazo.
La situación financiera de una empresa de servicios públicos incide directamente en su capacidad para operar, mantener infraestructura, contratar suministros, ejecutar inversiones y responder oportunamente a los usuarios. Si el prestador enfrenta debilidades patrimoniales, el riesgo no es solo contable, sino operativo.
Por eso, el acuerdo contempla una hoja de ruta de capitalización planteada por la propia compañía, con el propósito de incorporar nuevas plantas de generación y restablecer su nivel de capital.
Nuevas plantas de generación, parte de la hoja de ruta
Uno de los elementos centrales del acuerdo es el seguimiento a una ruta de capitalización que permita incorporar nuevas plantas de generación. Esta medida busca fortalecer la capacidad de la empresa para atender la demanda y reducir la vulnerabilidad de la operación.
En un departamento como Vichada, la disponibilidad de generación local es determinante para la continuidad del servicio. La incorporación de nuevos activos puede ayudar a mejorar respaldo, reducir restricciones y ofrecer mayor confiabilidad a los usuarios.
Sin embargo, la entrada de nuevas plantas requiere financiación, contratación, permisos, operación técnica, mantenimiento y coordinación con los esquemas de generación existentes. Por eso, el seguimiento de Superservicios será clave para verificar que la hoja de ruta se cumpla.
Normalización del reporte de información sectorial
Otro de los componentes del PGA es la normalización del reporte de información al Sistema Único de Información (SUI), administrado por la Superservicios. Este sistema permite hacer seguimiento a la gestión de las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios.
Reportar información completa, oportuna y confiable es fundamental para que el regulador y el ente de control puedan evaluar la situación real de la empresa. Sin datos adecuados, se dificulta identificar riesgos, verificar avances y tomar decisiones de intervención o acompañamiento.
En programas anteriores, Superservicios ya había señalado la necesidad de mejorar el cargue de información de Electrovichada al SUI, junto con aspectos comerciales, financieros, técnicos y de gestión del riesgo.
Un servicio esencial para Puerto Carreño y el departamento
Electrovichada es el prestador de energía eléctrica en zonas clave del departamento, incluida su sede principal en Puerto Carreño. La continuidad del servicio es esencial para hogares, instituciones públicas, comercio, salud, educación, seguridad y actividades productivas.
La página institucional de Electrovichada informa que la empresa cuenta con sede principal en Puerto Carreño y subsedes en Cumaribo y Santa Rosalía, lo que evidencia su presencia territorial en un departamento con grandes distancias y desafíos logísticos.
La confiabilidad eléctrica en Vichada no solo impacta la calidad de vida de los usuarios. También condiciona el desarrollo económico, la conectividad, el funcionamiento de instituciones y la posibilidad de ejecutar proyectos productivos o sociales en el territorio.
Antecedentes de dificultades en la prestación
La situación de Electrovichada no es nueva. En 2021, Superservicios y la empresa ya habían suscrito un PGA para superar deficiencias operativas, administrativas, financieras, comerciales y de gestión de riesgos. Ese programa surgió después de una evaluación integral que identificó problemas como deterioro de infraestructura, endeudamiento, pérdidas, cartera y reportes de información.
En 2023, la Procuraduría también llamó la atención sobre la crisis energética en Vichada y los problemas de continuidad del servicio en Puerto Carreño, donde habitantes habían reportado largas horas sin energía eléctrica.
Estos antecedentes explican por qué la nueva hoja de ruta busca combinar acciones preventivas y correctivas. La intención es evitar que los riesgos técnicos y financieros se traduzcan en nuevas afectaciones para usuarios y comunidades.
Prestación del servicio en territorios de alta complejidad
Garantizar energía eléctrica en Vichada implica desafíos distintos a los de grandes centros urbanos. La dispersión poblacional, las distancias, las condiciones de acceso, la infraestructura limitada y la dependencia de generación local elevan los costos y la complejidad operativa.
Por eso, cualquier plan de estabilización debe considerar tanto la sostenibilidad financiera de la empresa como la realidad territorial. La continuidad del servicio exige inversiones, mantenimiento, personal técnico, sistemas de respaldo y modelos de operación adaptados a las condiciones locales.
El PGA puede convertirse en una herramienta para ordenar prioridades, medir avances y evitar que los problemas se acumulen sin seguimiento. Su efectividad dependerá de la capacidad de Electrovichada para ejecutar las acciones y de la vigilancia técnica de Superservicios.
Control comercial y reducción de riesgos
El componente comercial también será relevante. En empresas distribuidoras o prestadoras en territorios apartados, la gestión de cartera, pérdidas, facturación, atención de usuarios y recaudo influye en la estabilidad financiera y operativa.
Si una empresa no logra recuperar ingresos suficientes, su capacidad para mantener infraestructura y atender contingencias se reduce. Por eso, el saneamiento financiero debe ir acompañado de mejoras comerciales, control de pérdidas y fortalecimiento de la atención al usuario.
El PGA agrupa el seguimiento comercial junto con los componentes técnico-operativo, financiero y de reporte al SUI, lo que permite abordar el problema de manera integral y no solo desde un frente específico.
Superservicios apuesta por prevención antes de intervención mayor
La suscripción de un Programa de Gestión Acordado es una herramienta de control que permite establecer compromisos sin llegar de inmediato a medidas más severas. Funciona como una ruta de mejora supervisada, con metas, indicadores y seguimiento.
Para la Superservicios, este tipo de acuerdos permite actuar de manera preventiva frente a riesgos que pueden afectar la prestación. Si los compromisos se cumplen, la empresa puede corregir problemas y mejorar su operación. Si no se cumplen, el ente de control cuenta con información para adoptar medidas adicionales.
En este caso, la prioridad es garantizar que los usuarios de Vichada cuenten con un servicio eléctrico continuo y confiable, mientras la empresa avanza en estabilización técnica y saneamiento financiero.
Energía para desarrollo regional
La continuidad del servicio eléctrico es una condición básica para el desarrollo de Vichada. Sin energía confiable, se afectan escuelas, hospitales, sistemas de comunicación, comercio, seguridad, refrigeración de alimentos, servicios públicos y actividades productivas.
El departamento también tiene oportunidades asociadas a energías renovables, soluciones híbridas, generación local y proyectos de electrificación rural. La propia Electrovichada ha informado iniciativas para llevar energía solar fotovoltaica a instituciones educativas rurales, lo que muestra el potencial de combinar servicio convencional con soluciones limpias.
Sin embargo, para que esos proyectos tengan impacto real, la empresa prestadora debe contar con una base operativa y financiera sólida. El PGA busca precisamente corregir debilidades estructurales que pueden afectar la continuidad del servicio.
Seguimiento será clave para medir resultados
El éxito del acuerdo dependerá de su ejecución. Los 35 indicadores deberán reflejar avances reales en estabilidad técnica, situación financiera, gestión comercial y reportes de información. La sola firma del programa no garantiza resultados si no se cumplen los compromisos establecidos.
Para los usuarios, los resultados deberán verse en menor frecuencia de interrupciones, mejor atención, mayor estabilidad del servicio y capacidad de respuesta ante fallas. Para la empresa, el objetivo será recuperar sostenibilidad y reducir riesgos operativos.
Para Superservicios, el reto será mantener vigilancia rigurosa y acompañamiento técnico suficiente para que el plan no se convierta en un trámite formal, sino en una herramienta efectiva de mejora.
Con este acuerdo, Superservicios y Electrovichada buscan evitar que los problemas técnicos, financieros y administrativos afecten la prestación del servicio de energía en Vichada. La estabilización de centrales, el saneamiento patrimonial, la incorporación de nuevas plantas y la normalización del reporte sectorial serán los ejes de una hoja de ruta que deberá traducirse en mayor confiabilidad para los usuarios del departamento.

