Foto tomada de: Valora Analitik / Sempli
Sempli lanza créditos de hasta $300 millones para financiar energía solar en pymes colombianas
Sector: Energía / Financiación, generación solar y pymes
Sempli, Ímpetu Energía y EnerBit lanzaron una alternativa de financiación para que pequeñas y medianas empresas puedan adquirir e instalar sistemas fotovoltaicos. La línea ofrece hasta $300 millones por empresa, plazos de hasta 72 meses y hasta cuatro meses de gracia, con la meta de impulsar proyectos solares en más de 5.000 pymes durante los próximos cinco años.
Bogotá D.C., octubre de 2026. El acceso al crédito comienza a convertirse en una de las herramientas para acelerar la adopción de energía solar entre las pequeñas y medianas empresas colombianas.
Sempli, junto con Ímpetu Energía y EnerBit, anunció una línea especializada para financiar proyectos fotovoltaicos empresariales con montos de hasta $300 millones por compañía.
La propuesta busca atender una de las principales barreras que enfrentan las pymes cuando analizan la posibilidad de instalar paneles solares: la inversión inicial necesaria para comprar equipos, realizar la ingeniería y poner en funcionamiento el sistema.
Las tres compañías estiman una oportunidad de financiación cercana a $300.000 millones para más de 5.000 empresas durante los próximos cinco años.
Hasta $300 millones para financiar proyectos solares
La nueva línea permitirá financiar proyectos de energía solar por hasta $300 millones por empresa, sujeto al análisis crediticio y a la viabilidad técnica del proyecto.
Sempli indica además que su producto de energía solar puede financiar hasta el 100% del valor del proyecto, dependiendo de las condiciones aplicables a cada operación.
Esto puede reducir la necesidad de que una pyme destine inmediatamente grandes cantidades de capital propio para instalar el sistema.
En lugar de realizar todo el desembolso al inicio, la empresa puede distribuir el costo durante varios años y buscar que parte del ahorro energético contribuya a pagar la financiación.
Crédito tendrá plazos de hasta 72 meses
Una de las principales diferencias frente a líneas empresariales convencionales es el plazo.
El producto específico para energía solar contempla financiación de hasta 72 meses, equivalente a seis años.
Esta duración busca acercar el horizonte del crédito al periodo durante el cual el proyecto empieza a generar ahorros sobre la factura eléctrica.
Sempli ofrece además un esquema de cuotas fijas, lo que puede facilitar la planificación financiera de las empresas beneficiarias.
Hasta cuatro meses de gracia para instalar el sistema
La línea contempla también hasta cuatro meses de periodo de gracia.
El objetivo es dar tiempo para realizar el diseño, adquisición de equipos, instalación, conexión y puesta en funcionamiento del sistema fotovoltaico antes de iniciar plenamente los pagos.
Este periodo resulta relevante porque un proyecto solar no empieza a generar energía desde el momento en que se aprueba el crédito.
Dependiendo de su tamaño y condiciones técnicas, la puesta en servicio puede requerir varias semanas o meses.
Línea está dirigida a empresas con ventas superiores a $500 millones
Según la información divulgada por las compañías, la propuesta está dirigida a empresas legalmente constituidas con ventas anuales superiores a $500 millones.
Este requisito permite concentrar el producto en compañías que ya cuentan con cierto nivel de operación y capacidad de pago.
La aprobación final dependerá de la evaluación financiera realizada por Sempli y de las características específicas del proyecto.
Sempli se encargará de la financiación
La alianza divide las responsabilidades entre tres actores.
Sempli será responsable del componente financiero y del proceso digital de solicitud, análisis y estructuración del crédito.
La fintech ya ofrece financiación empresarial y ahora incorpora una línea especializada en proyectos solares y eficiencia energética.
En su producto oficial, Sempli señala que los equipos financiados pueden quedar pignorados como garantía de la operación.
Ímpetu Energía diseñará e instalará los sistemas
Ímpetu Energía tendrá a su cargo el componente técnico del proyecto.
Esto incluye el diseño, dimensionamiento, instalación y puesta en marcha de los sistemas fotovoltaicos.
El objetivo es que la solución sea diseñada de acuerdo con el perfil de consumo y las características de cada empresa.
Un sistema mal dimensionado puede producir menos energía de la esperada o generar una inversión superior a la necesaria, por lo que el análisis técnico es fundamental para determinar su viabilidad económica.
EnerBit gestionará consumo y excedentes
El tercer componente estará en manos de EnerBit.
La empresa aportará herramientas de gestión energética orientadas a analizar el consumo, mejorar su utilización y administrar los excedentes producidos por los sistemas instalados.
EnerBit ya desarrolla soluciones digitales que permiten a sus usuarios visualizar su consumo de electricidad y tomar decisiones con mayor información.
La combinación busca que las empresas no se limiten a producir energía solar, sino que también administren mejor cuándo y cómo utilizan la electricidad.
La alianza busca cubrir toda la cadena
Uno de los elementos centrales de la iniciativa es integrar diferentes servicios dentro de un mismo proceso.
Una pyme que quiera instalar paneles normalmente debe buscar por separado financiación, proveedor de equipos, ingeniería, instalación y herramientas de gestión energética.
El modelo propuesto busca integrar esas etapas mediante los tres participantes.
Según Santiago Restrepo, CEO de Ímpetu Energía, la propuesta combina el capital aportado por Sempli, la infraestructura construida por Ímpetu y la tecnología de EnerBit para administrar la energía.
La inversión inicial sigue siendo una barrera para las pymes
Aunque los costos de la tecnología fotovoltaica han disminuido durante los últimos años, instalar un sistema empresarial continúa requiriendo una inversión inicial significativa.
Para una empresa pequeña, utilizar capital propio puede significar reducir recursos disponibles para inventario, contratación, expansión u otras inversiones.
Esto explica por qué las alternativas de financiación pueden acelerar la adopción de sistemas solares.
Esteban Velasco, CEO y cofundador de Sempli, señaló que el acceso al capital continúa siendo una de las principales barreras para las pymes interesadas en esta tecnología.
Ahorro esperado dependerá del perfil de cada empresa
Las compañías participantes estiman que un sistema fotovoltaico puede reducir entre 40% y 70% el valor relacionado con el consumo energético de una empresa.
Sin embargo, este rango debe entenderse como una estimación comercial de las compañías y no como un ahorro garantizado para todos los proyectos.
El resultado real dependerá del consumo de la empresa, tamaño del sistema, ubicación, radiación solar, tarifa aplicable, horarios de operación y capacidad de aprovechar la energía producida.
Una empresa que concentra gran parte de su consumo durante las horas de sol puede obtener un aprovechamiento distinto al de una compañía cuyo principal consumo ocurre durante la noche.
Periodo de retorno se estima entre cuatro y seis años
El comunicado también estima que los sistemas podrían recuperar su inversión en aproximadamente cuatro a seis años.
Al igual que el porcentaje de ahorro, este periodo puede variar considerablemente.
El cálculo depende del precio del proyecto, generación anual, tarifa eléctrica evitada, costos financieros, mantenimiento y eventual valorización o venta de excedentes.
La financiación a seis años busca acercarse precisamente a ese horizonte estimado de recuperación.
El objetivo es convertir parte de la factura en inversión
Para una pyme, uno de los argumentos económicos de la generación propia consiste en transformar parte del gasto recurrente de electricidad en una inversión en infraestructura.
Mientras una factura tradicional representa un pago mensual sin crear un activo energético propio, un sistema fotovoltaico puede producir electricidad durante varios años.
Durante la financiación, una parte del ahorro puede utilizarse para atender las cuotas del proyecto.
Una vez pagado, la empresa puede continuar aprovechando la generación, sujeto al desempeño y mantenimiento del sistema.
La competitividad empresarial está detrás de la iniciativa
Los costos energéticos tienen cada vez mayor peso en algunas actividades productivas.
Reducir la electricidad comprada de la red puede ayudar a mejorar la previsibilidad de los gastos de operación y reducir parcialmente la exposición a variaciones tarifarias.
Esto resulta especialmente relevante para negocios con consumos elevados durante las horas diurnas, como industrias, comercios, bodegas y determinados servicios.
Tarifas más altas aumentaron el interés en autogeneración
Las compañías detrás de la alianza señalan que el incremento de los costos energéticos durante los últimos años ha generado mayor interés empresarial por alternativas de autogeneración.
El comunicado citado por Valora Analitik calcula que las tarifas para empresas han aumentado alrededor de 60% desde 2020.
Esta cifra corresponde a la información suministrada por las compañías dentro del lanzamiento y puede variar según región, nivel de tensión, comercializador y perfil del usuario.
En cualquier caso, la reducción y estabilización del costo de energía se ha convertido en uno de los principales argumentos comerciales para invertir en energía solar.
Solar ganó protagonismo dentro de la nueva capacidad
La alianza también destaca el rápido crecimiento de la energía solar dentro del sistema colombiano.
El comunicado señala que esta tecnología representó alrededor del 87,8% de la nueva capacidad instalada durante 2025.
El dato forma parte de la información presentada por las compañías y refleja la fuerte participación que han adquirido los proyectos fotovoltaicos dentro de la expansión reciente de generación.
La caída de costos tecnológicos y la posibilidad de desarrollar proyectos en diferentes escalas explican parte de este crecimiento.
Generación distribuida permite producir cerca del consumo
Los proyectos para pymes forman parte de un modelo diferente al de los grandes parques solares.
En muchos casos, los paneles pueden instalarse en techos, cubiertas, terrenos industriales o espacios cercanos al punto de consumo.
Esto permite utilizar directamente parte de la electricidad producida y reducir las compras realizadas a través de la red.
El dimensionamiento adecuado busca maximizar el autoconsumo y evitar instalar capacidad que no pueda ser aprovechada económicamente.
Excedentes también pueden gestionarse
Cuando un sistema genera más electricidad de la que consume la empresa en determinado momento, pueden producirse excedentes.
Dependiendo del esquema aplicable, estos excedentes pueden ser entregados a la red y gestionados bajo las reglas correspondientes.
EnerBit tendrá precisamente un papel relacionado con la optimización del consumo y la gestión de la energía excedentaria.
La rentabilidad de cada proyecto dependerá también de cuánto de su generación se utiliza directamente y cuánto termina siendo excedentaria.
Digitalización busca simplificar el acceso al crédito
El proceso financiero se realizará de manera digital a través de Sempli.
Esto busca reducir tiempos y trámites frente a modelos tradicionales de financiación empresarial.
La plataforma evaluará la situación financiera de la empresa y determinará el cupo disponible, mientras la viabilidad técnica se analizará sobre las características del proyecto solar.
La aprobación no es automática y continúa sujeta a condiciones crediticias y técnicas.
Hasta el 100% del proyecto podría ser financiado
Sempli señala en la descripción oficial de su producto que puede financiar hasta el 100% del valor de sistemas fotovoltaicos y proyectos de eficiencia energética.
Esto puede permitir que algunas empresas desarrollen sus proyectos sin realizar un aporte inicial elevado.
La financiación específica dependerá del análisis de riesgo y de la viabilidad del proyecto presentado.
Equipos funcionarían como garantía
Dentro de las condiciones generales publicadas por Sempli, los equipos financiados quedan pignorados como garantía a favor de la entidad.
Este mecanismo utiliza los propios activos del sistema energético como respaldo de la financiación.
La estructura puede ayudar a ampliar los plazos respecto a otras modalidades de crédito empresarial sin garantía.
Más de 5.000 pymes es la meta de cinco años
Las empresas participantes proyectan financiar proyectos en más de 5.000 pequeñas y medianas empresas durante los próximos cinco años.
Esta cifra corresponde a una meta comercial y no al número de compañías que ya cuentan con créditos aprobados.
Su cumplimiento dependerá de la demanda del producto, aprobación financiera, viabilidad de los proyectos y condiciones del mercado solar durante ese periodo.
Alianza proyecta movilizar más de $300.000 millones
Si alcanza la escala planteada, la iniciativa podría movilizar más de $300.000 millones hacia proyectos solares empresariales.
El monto representa la oportunidad de financiación calculada por las compañías para los próximos cinco años.
Debe entenderse como una proyección de inversión potencial y no como recursos que ya hayan sido desembolsados.
Crédito solar puede ampliar el mercado más allá de grandes empresas
Hasta ahora, buena parte de las grandes inversiones renovables del país se ha concentrado en proyectos desarrollados por grandes generadores y compañías con capacidad para acceder a financiación corporativa.
Las líneas especializadas para pymes pueden ampliar el mercado hacia empresas de menor escala.
Esto permitiría que comercios, industrias medianas y negocios regionales desarrollen activos de generación propia sin asumir de manera inmediata todo el costo de inversión.
Cada empresa necesitará un análisis técnico diferente
La energía solar no ofrece exactamente el mismo resultado en todos los negocios.
Una empresa con una gran cubierta disponible y consumo durante el día puede tener mejores condiciones que otra con espacio limitado o demanda principalmente nocturna.
La orientación de los paneles, ubicación, sombras, estado de las instalaciones eléctricas y capacidad de conexión también afectan la generación esperada.
Por eso, la evaluación técnica previa será determinante para decidir si la financiación tiene sentido económico.
El ahorro debe compararse con el costo financiero
La reducción de la factura no debería analizarse aisladamente.
Una empresa que financia un proyecto debe comparar el ahorro esperado con la cuota mensual, tasa de interés, mantenimiento y demás costos.
El verdadero beneficio financiero aparece cuando el flujo de ahorro generado durante la vida útil del sistema supera el costo total de adquirirlo, instalarlo y financiarlo.
Por eso, los porcentajes de ahorro anunciados deben verificarse para cada proyecto antes de tomar una decisión de inversión.
Almacenamiento también aparece dentro de la oferta
Sempli señala además que su línea puede utilizarse para modernizar infraestructura con equipos eficientes y sistemas de almacenamiento de energía.
Las baterías permiten guardar parte de la electricidad solar para utilizarla posteriormente.
Su conveniencia dependerá del perfil de consumo, la tarifa y las necesidades de respaldo de cada compañía.
Aunque incrementan la inversión inicial, pueden aportar mayor control sobre el uso de la energía.
La generación propia gana relevancia para la competitividad
Las empresas colombianas enfrentan un entorno en el que la energía tiene un peso creciente sobre sus costos.
Tener una fuente propia no elimina completamente la dependencia de la red, pero puede reducir parcialmente la exposición a variaciones tarifarias y aumentar la previsibilidad.
Esto convierte a la energía solar en una herramienta que puede analizarse tanto desde sostenibilidad como desde productividad y competitividad.
Sempli, Ímpetu Energía y EnerBit lanzaron una línea especializada para financiar proyectos solares en pequeñas y medianas empresas colombianas. El crédito ofrece montos de hasta $300 millones, financiación de hasta 72 meses y hasta cuatro meses de gracia. La alianza busca llegar a más de 5.000 pymes durante los próximos cinco años y estima una oportunidad cercana a $300.000 millones. Sempli aporta el crédito, Ímpetu Energía diseña e instala los sistemas y EnerBit administra herramientas de consumo y excedentes. Los ahorros estimados de entre 40% y 70% y los retornos de cuatro a seis años corresponden a proyecciones de las compañías y pueden variar según las características de cada proyecto.

