Sector energético pide más inversión e incentivos privados ante riesgo de apagón

Publicado por Japs Equipos Electricos

Fuente: Blu Radio

Publicado el: 2026-07-03

Categoria: Noticia Nacional

Sector energético pide más inversión e incentivos privados por riesgo de apagón en Colombia

Foto tomada de: Blu Radio

Sector energético pidió al Gobierno más inversión e incentivos a los privados por riesgo de apagón

Sector: Energía / Confiabilidad eléctrica

Ante las alertas por el “Súper Niño”, empresas del sector energético pidieron al próximo Gobierno aumentar la inversión en generación, transmisión y abastecimiento de gas, además de fortalecer incentivos para que comercios e industrias reduzcan consumo en horas críticas.

Bogotá D.C., julio de 2026. Ante las alertas por un posible apagón asociado a altas temperaturas, sequía intensa y presión sobre el sistema eléctrico, el sector energético colombiano pidió al próximo Gobierno aumentar la inversión en generación, transmisión y abastecimiento de gas natural, así como crear más incentivos para que el sector privado participe activamente en la reducción de la demanda.

De acuerdo con Blu Radio, el llamado busca fortalecer las medidas que permitan reducir la presión sobre el sistema eléctrico durante los momentos de mayor consumo. La preocupación se da en medio de las advertencias por el llamado “Súper Niño”, un evento climático que podría reducir los aportes hídricos, bajar los niveles de embalses y obligar al país a depender más de plantas térmicas.

Entre las alternativas sobre la mesa está la Resolución CREG 101 111 de 2026, conocida como mecanismo de Respuesta a la Demanda. Esta regulación permite que usuarios comerciales e industriales reduzcan temporalmente su consumo de energía a cambio de incentivos económicos, especialmente en horas en las que la red enfrenta mayor presión.

La medida cobra relevancia porque Colombia mantiene una alta dependencia de la generación hidroeléctrica. Cuando llegan periodos de sequía prolongada, los embalses bajan y el sistema debe apoyarse más en generación térmica, gas natural, carbón o combustibles líquidos, lo que puede elevar costos y reducir el margen de confiabilidad.

Respuesta a la Demanda: ahorrar energía y recibir incentivos

La Respuesta a la Demanda es un mecanismo que permite que consumidores con capacidad de gestionar su consumo participen activamente en el mercado eléctrico. En lugar de que el sistema solo responda aumentando generación, también puede reducir temporalmente la demanda en momentos críticos.

En la práctica, comercios, industrias, centros logísticos, grandes superficies, hoteles, edificios corporativos o usuarios con cargas flexibles pueden disminuir consumo durante ciertas horas y recibir una remuneración por ese ahorro. Esto ayuda a aliviar la red, reducir presión sobre embalses y evitar el uso de generación más costosa.

La CREG informó que la Resolución 101 111 de 2026 establece un programa permanente para la participación activa de la demanda en la bolsa de energía. La medida recoge experiencias de programas transitorios aplicados en 2024 y busca consolidar un instrumento regulatorio estable para que los usuarios aporten flexibilidad al sistema eléctrico.

Klik Energy estima ahorros entre 10% y 15%

Esteban Quintana, CEO de Klik Energy, señaló que los mecanismos de respuesta a la demanda pueden convertirse en una herramienta clave para enfrentar los efectos de El Niño. Según explicó, cada kilovatio que las empresas ahorren puede convertirse en mayor rentabilidad y beneficio económico.

Quintana estimó que los usuarios que reduzcan su consumo podrían lograr ahorros de entre 10% y 15%, dependiendo de su perfil energético, capacidad de flexibilizar cargas y participación en los mecanismos disponibles.

Klik Energy se ha posicionado como una plataforma especializada en respuesta a la demanda. La compañía afirma que gestiona energía flexible con tecnología para estabilizar el sistema y que sus modelos permiten convertir reducciones de consumo en valor económico para empresas y usuarios intensivos en electricidad.

El sector privado puede reducir presión sobre la red

Para el sector energético, la participación privada será fundamental. No basta con construir nueva generación; también se necesita que la demanda sea más flexible, eficiente y capaz de responder a señales de precios o confiabilidad.

Los grandes consumidores pueden desplazar procesos, reducir cargas no críticas, ajustar horarios, usar sistemas de almacenamiento, programar mantenimiento, apagar equipos secundarios o activar autogeneración durante horas de alta presión.

Esta flexibilidad puede ser especialmente útil durante El Niño, cuando la demanda aumenta por altas temperaturas y la oferta hidráulica se reduce. Cada megavatio que se deja de consumir en una hora crítica puede disminuir la necesidad de usar generación térmica costosa o preservar agua en embalses.

GreenYellow pide más incentivos para eficiencia energética

María del Pilar Yepes, directora general y comercial de GreenYellow, afirmó que el Gobierno entrante, encabezado por el presidente electo Abelardo de la Espriella, deberá enfocarse en generar más incentivos para que la industria y el sector privado inviertan en eficiencia energética.

Según Yepes, la demanda de energía viene superando la oferta en los últimos años, lo que obliga al Gobierno a impulsar inversiones en transmisión y generación. La directiva también destacó que el sector privado puede aportar mediante modernización de equipos, tecnologías más eficientes y sistemas de almacenamiento.

De acuerdo con la ejecutiva, la modernización tecnológica podría reducir el consumo de energía entre 20% y 30%, dependiendo del tipo de proceso, los equipos reemplazados y la capacidad de gestión energética de cada empresa.

Baterías y almacenamiento para horas críticas

Entre las soluciones mencionadas por GreenYellow se encuentra el uso de baterías. Estos sistemas permiten almacenar energía durante horas de mayor oferta o menor costo y utilizarla en momentos de alta demanda o presión sobre la red.

El almacenamiento puede ayudar a empresas industriales y comerciales a reducir picos de consumo, mejorar continuidad operativa y participar con mayor flexibilidad en esquemas de respuesta a la demanda. También puede complementar sistemas solares fotovoltaicos, permitiendo aprovechar mejor la energía generada durante el día.

En un escenario de El Niño, las baterías pueden ser una herramienta de resiliencia empresarial. No reemplazan la necesidad de nueva generación y transmisión, pero sí ayudan a administrar mejor la demanda y reducir exposición a horas de mayor estrés del sistema.

Generación y transmisión siguen siendo prioridades

Aunque la respuesta de la demanda es una herramienta útil, el sector insiste en que Colombia necesita más inversión en generación y transmisión. La demanda eléctrica ha venido creciendo y el ingreso de nuevos proyectos no siempre avanza al ritmo requerido.

La generación adicional es necesaria para contar con suficiente oferta firme, diversificar la matriz y reducir la dependencia de embalses. La transmisión, por su parte, es esencial para transportar energía desde zonas de generación hacia centros de consumo como Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Caribe y el centro del país.

Sin líneas suficientes, la energía de nuevos proyectos puede quedar limitada. Por eso, varios gremios han advertido que los retrasos en transmisión pueden convertirse en un cuello de botella tan crítico como la falta de generación.

Gas natural, factor decisivo para enfrentar El Niño

La escasez de gas natural es otro de los factores que incrementa la presión sobre el sistema eléctrico. Durante periodos secos, las plantas térmicas a gas deben operar con mayor intensidad para respaldar la menor generación hidroeléctrica.

Si el país no cuenta con suficiente gas local o importado, la generación térmica puede verse limitada o encarecerse. Esto afecta precios de bolsa, confiabilidad y capacidad del sistema para responder en horas de alta demanda.

Yepes insistió en la necesidad de impulsar inversiones en generación, exploración y regasificación para fortalecer el abastecimiento energético del país frente a los riesgos asociados al Súper Niño.

Regasificación y exploración como respaldo estratégico

La regasificación permite importar gas natural licuado, devolverlo a estado gaseoso e inyectarlo al sistema de transporte. En momentos de déficit local o alta demanda térmica, esta infraestructura se convierte en un respaldo estratégico para el sistema eléctrico.

Sin embargo, la importación de gas también exige terminales disponibles, contratos, transporte hacia el interior, coordinación con plantas térmicas y capacidad financiera de los agentes. Por eso, el sector insiste en que el abastecimiento de gas debe planearse con anticipación.

La exploración, por su parte, apunta a aumentar la oferta nacional de gas y reducir la dependencia de importaciones. Este tema ha vuelto al centro del debate energético por la caída de reservas y la necesidad de garantizar combustibles para los próximos años.

El riesgo de apagón se relaciona con oferta y demanda

El riesgo de apagón no depende de un solo factor. Es el resultado de la interacción entre demanda creciente, baja hidrología, generación térmica disponible, gas suficiente, transmisión robusta, precios, liquidez de agentes y capacidad de respuesta de los usuarios.

En condiciones normales, el sistema puede operar con mayor holgura. Pero durante un El Niño intenso, las altas temperaturas elevan el consumo, los embalses se reducen y la oferta hidráulica pierde capacidad. En ese momento, cualquier retraso en proyectos o falla de abastecimiento se vuelve más crítica.

Por eso, el sector pide medidas simultáneas: más inversión, incentivos a privados, eficiencia energética, respuesta a la demanda, almacenamiento, generación, transmisión y gas.

Incentivos para evitar medidas más drásticas

Los incentivos económicos a la reducción de consumo pueden evitar que el país tenga que recurrir a medidas más drásticas, como restricciones obligatorias o racionamientos. En lugar de apagar sectores de manera forzada, el sistema puede pagar a quienes reducen voluntariamente su demanda.

Este enfoque permite que las empresas decidan cuándo y cómo ajustar su consumo, minimizando impactos sobre producción. También genera una señal de mercado: ahorrar energía en horas críticas tiene valor para todo el sistema.

La clave será que los incentivos sean suficientes, transparentes y fáciles de operar. Si el mecanismo es complejo o poco rentable, la participación privada puede ser limitada.

Empresas con más eficiencia serán más competitivas

La eficiencia energética no solo ayuda al sistema eléctrico; también mejora la competitividad empresarial. Equipos modernos, motores eficientes, iluminación LED, sistemas de control, automatización y gestión de consumo pueden reducir costos permanentes.

Para industrias, comercios y servicios, una reducción de consumo entre 20% y 30% puede representar ahorros importantes en operación. Además, puede disminuir emisiones, mejorar indicadores ambientales y facilitar el cumplimiento de metas de sostenibilidad.

En un mercado con mayor volatilidad energética, las empresas más eficientes tendrán mayor capacidad para absorber variaciones de precios y mantener márgenes.

El próximo Gobierno tendrá que coordinar decisiones rápidas

El llamado del sector se dirige al Gobierno entrante porque muchas decisiones requieren coordinación pública: regulación, incentivos, licencias, subastas, proyectos de transmisión, política de gas, expansión de generación y programas de ahorro.

El presidente electo Abelardo de la Espriella recibirá un sistema con alertas por El Niño, déficit de gas, retrasos de proyectos y presión sobre precios. La respuesta deberá combinar medidas de corto plazo para evitar una crisis con decisiones estructurales para mejorar la seguridad energética en los próximos años.

La CREG, XM, MinEnergía, UPME, operadores de red, generadores, comercializadores, empresas de gas y usuarios deberán actuar de manera coordinada para reducir riesgos durante los meses de mayor demanda.

La demanda también puede ser parte de la solución

Tradicionalmente, la seguridad energética se ha asociado con construir más plantas y redes. Sin embargo, la respuesta a la demanda muestra que los usuarios también pueden contribuir activamente a la estabilidad del sistema.

Cuando una empresa reduce consumo en una hora crítica, el sistema necesita menos generación de respaldo. Si muchas empresas lo hacen de forma coordinada, el efecto puede ser significativo para evitar congestiones, precios altos o medidas de emergencia.

Este enfoque convierte a la demanda en un recurso energético. No genera electricidad, pero libera capacidad al reducir consumo cuando más se necesita.

Un modelo que debe fortalecerse con tecnología

Para que la respuesta a la demanda funcione, se requiere tecnología. Los usuarios deben medir consumos en tiempo real, identificar cargas flexibles, automatizar reducciones, verificar ahorros y reportar información confiable al mercado.

Plataformas como las de gestión energética, medidores inteligentes, sistemas de control industrial, baterías y software de optimización pueden facilitar la participación de empresas. Sin estos elementos, la reducción de consumo puede ser manual, lenta o difícil de verificar.

La digitalización de la demanda será tan importante como la construcción de infraestructura física. Un sistema eléctrico moderno necesita usuarios capaces de responder a señales operativas y económicas.

Una alerta para acelerar la transición energética práctica

El riesgo de apagón también muestra que la transición energética debe ser práctica y confiable. Las renovables, la eficiencia, el almacenamiento, la respuesta de la demanda y el gas de respaldo deben integrarse en una estrategia coherente.

No se trata únicamente de instalar más capacidad solar o eólica, sino de asegurar que el sistema tenga flexibilidad, transmisión, almacenamiento, respaldo y usuarios activos. La transición energética debe reducir riesgos, no aumentarlos.

En ese sentido, las propuestas del sector apuntan a una transición con inversión privada, reglas claras e incentivos que permitan actuar antes de que una emergencia obligue a medidas de racionamiento.

El llamado del sector energético es claro: Colombia debe invertir más, incentivar la eficiencia privada, fortalecer la respuesta a la demanda y asegurar gas para enfrentar el Súper Niño. La demanda ya no puede ser un actor pasivo; comercios e industrias pueden convertirse en aliados estratégicos para proteger la confiabilidad del sistema eléctrico.

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