
Foto tomada de: La República
En el Congreso de Minas, expertos como Diego Guevara, exministro de Hacienda, y José Ignacio López, presidente de Anif, destacaron que el sector bioenergético y minero es crucial para las finanzas públicas, aportando hasta 20% de los ingresos fiscales de Colombia.
En el panel sobre el devenir de la economía nacional y la geopolítica, se concluyó que el sector bioenergético en Colombia aún carece de una hoja de ruta clara. Aunque se han dado avances en reconciliación con las comunidades, el reto sigue siendo construir una visión compartida que asegure competitividad a largo plazo.
Guevara advirtió que la transición energética debe ir acompañada de una transición fiscal, pues entre 10% y 20% de los ingresos fiscales provienen de este sector. “Es fundamental para la estabilidad de las cuentas públicas”, afirmó.
El papel de la minería y los minerales estratégicos
El exministro resaltó que, aunque se requiere avanzar hacia una matriz más limpia, no se pueden desconocer los ingresos de los minerales estratégicos como el cobre, esenciales para la transición energética. “Podemos hablar de una minería de menor daño, porque serán justamente esos sectores los que seguirán aportando recursos brutos a la Nación”, dijo Guevara.
También advirtió sobre los riesgos macroeconómicos de una transición mal planificada: “El principal riesgo está en la alta demanda de minerales sin una estrategia fiscal clara. Los minerales del futuro deben ser parte de la solución para blindar la estabilidad económica”.
Por su parte, José Ignacio López, presidente de Anif, señaló que el sector minero puede convertirse en uno de los motores más relevantes de crecimiento económico. “Los cálculos muestran un potencial de hasta US$10.000 millones en la próxima década”, afirmó.
Carolina Soto, excodirectora del Banco de la República, subrayó la importancia de identificar barreras al crecimiento del sector minero y recobrar la credibilidad fiscal del país. “Nos están percibiendo como un país riesgoso que no cumple la regla fiscal. Lo importante es que se tenga credibilidad de que habrá un ajuste”, puntualizó.
El debate dejó en claro que el sector bioenergético y minero seguirá siendo un pilar de la economía colombiana. La transición energética debe ir acompañada de decisiones fiscales estratégicas que garanticen estabilidad, competitividad y confianza en el país.