Foto tomada de: Infobae
Colombia podría enfrentar problemas en el servicio de energía en el segundo semestre de 2026
Sector: Energía / Regulación
Expertos del sector eléctrico advierten que nuevas medidas regulatorias sobre embalses podrían afectar la confiabilidad del sistema eléctrico colombiano.
El Consejo Nacional de Operación (CNO) advirtió sobre posibles riesgos para el suministro de energía eléctrica en Colombia durante el segundo semestre de 2026, debido a los cambios regulatorios introducidos por el Decreto 0177 de 2026, emitido en el marco de la emergencia económica y climática decretada por el gobierno del presidente :contentReference[oaicite:0]{index=0}.
Según el organismo, la norma introduce modificaciones en la operación de los embalses hidroeléctricos que priorizan objetivos ambientales frente a los requerimientos tradicionales del sistema eléctrico, lo que podría afectar la estabilidad del Sistema Interconectado Nacional (SIN).
Riesgos técnicos para el sistema eléctrico
El CNO señaló que las restricciones impuestas al manejo de los embalses podrían dificultar el cumplimiento de las obligaciones de almacenamiento mínimo necesarias para garantizar el suministro de electricidad en todo el país.
De acuerdo con el organismo, las nuevas reglas operativas fueron adoptadas sin suficiente coordinación técnica con los actores del sector eléctrico, lo que podría generar vulnerabilidades en la planificación energética nacional.
Estas limitaciones también podrían afectar la capacidad de respuesta del sistema frente a eventos hidrológicos extremos, como la eventual llegada del fenómeno de El Niño, que históricamente reduce los niveles de agua en los embalses y presiona la generación hidroeléctrica.
Impacto en la confiabilidad energética
El organismo advirtió que la modificación en los parámetros de operación de los embalses puede afectar directamente el cumplimiento del llamado Cargo por Confiabilidad, un mecanismo incluido en la factura de energía diseñado para asegurar el suministro incluso en condiciones climáticas adversas.
Las nuevas disposiciones podrían alterar la disponibilidad de la llamada energía firme, un recurso clave para garantizar que el sistema eléctrico pueda atender la demanda en momentos críticos.
Dudas sobre la coordinación institucional
El Consejo Nacional de Operación también expresó inquietudes sobre el papel que asumirá la :contentReference[oaicite:1]{index=1} en la gestión de los embalses, así como la falta de claridad sobre cómo se coordinarán las nuevas exigencias ambientales con las necesidades operativas del sistema eléctrico.
La entidad advirtió que las empresas generadoras podrían enfrentar dificultades técnicas para implementar los cambios exigidos en un periodo inferior a seis meses.
Llamado a revisar la normativa
Ante este escenario, el CNO hizo un llamado a las autoridades para revisar la normativa y establecer directrices claras que permitan mantener la seguridad energética del país.
El organismo también solicitó que la Comisión Asesora de Coordinación y Seguimiento de la Situación Energética asuma un rol más activo en la evaluación de los riesgos y en la implementación de medidas que protejan la confiabilidad del sistema.
Expertos del sector consideran que una coordinación técnica adecuada entre autoridades ambientales, reguladores y operadores del sistema será clave para evitar posibles crisis energéticas en los próximos años.

