Foto tomada de: Ministerio de Minas y Energía
Gobierno Petro dejará lista la nueva Regasificadora del Pacífico que fortalecerá la seguridad energética del suroccidente
Sector: Hidrocarburos / Gas natural
La Regasificadora del Pacífico, ubicada en Guadalajara de Buga, supera el 80% de avance y entrará en operación a finales de 2026. La obra tendrá una capacidad inicial de 60 MPCD, escalable hasta 180 MPCD, y creará una segunda plataforma de importación de gas natural licuado en Colombia.
Guadalajara de Buga, Valle del Cauca, julio de 2026. El Gobierno nacional informó que dejará lista la nueva Regasificadora del Pacífico (RDP), una infraestructura estratégica ubicada en Guadalajara de Buga que busca fortalecer la seguridad energética del suroccidente colombiano, diversificar las fuentes de abastecimiento de gas natural y aumentar la competencia en el mercado nacional de importación de gas natural licuado.
De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía, la planta registra un avance superior al 80% y está prevista para entrar en operación a finales de 2026. El ministro Edwin Palma recorrió las obras y destacó que el proyecto se desarrolla como una respuesta a las necesidades de confiabilidad del país, especialmente ante los riesgos asociados al Fenómeno de El Niño.
La nueva infraestructura constituye un hito para Colombia porque habilita una segunda plataforma de importación de gas natural licuado (GNL). Hasta ahora, el país dependía de una única terminal de regasificación para el ingreso de gas importado, por lo que la RDP busca reducir riesgos de concentración y mejorar la resiliencia del sistema gasífero nacional.
El proyecto tendrá una capacidad inicial de 60 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), con posibilidad de escalar hasta 180 MPCD. Además, estará conectado a la red nacional de transporte de gas a través del Centro Logístico Industrial del Pacífico (CLIP), ubicado en el municipio de Guadalajara de Buga.
Una segunda puerta de entrada para el gas importado
La Regasificadora del Pacífico permitirá que Colombia cuente con una nueva puerta de entrada para el gas natural licuado. Esta diversificación es clave porque el gas importado funciona como respaldo cuando la producción nacional no alcanza para cubrir la demanda o cuando el sistema eléctrico requiere mayor generación térmica.
En periodos de baja hidrología, como los asociados al Fenómeno de El Niño, las plantas termoeléctricas necesitan gas natural para producir energía y reducir la presión sobre los embalses. Si el abastecimiento de gas es limitado, el sistema puede verse obligado a usar combustibles líquidos más costosos o enfrentar mayores riesgos de confiabilidad.
Por eso, una segunda plataforma de importación no solo aumenta la competencia en el mercado de GNL, sino que también fortalece la seguridad energética. Tener más puntos de ingreso permite responder mejor a contingencias, reducir dependencia de una sola infraestructura y mejorar la capacidad de respaldo del país.
Capacidad inicial de 60 MPCD, escalable hasta 180 MPCD
MinEnergía informó que la planta tendrá una capacidad inicial de 60 MPCD. Esta cifra representa un aporte relevante para el abastecimiento del suroccidente y para la operación del sistema gasífero durante los próximos años.
La capacidad podrá escalar hasta 180 MPCD, lo que permitiría ampliar el papel de la infraestructura si la demanda aumenta, si se requiere mayor respaldo térmico o si el país enfrenta déficits de producción nacional.
Esta flexibilidad es importante porque Colombia atraviesa una ventana crítica entre 2026 y 2028, periodo en el que el abastecimiento de gas será determinante mientras se desarrollan nuevas fuentes de producción nacional y se definen proyectos de infraestructura complementaria.
Regasificadora virtual: una solución sin gasoducto entre Buenaventura y Buga
Uno de los elementos más innovadores del proyecto es su esquema de “regasificadora virtual”. Según el Ministerio, el GNL será transportado desde una unidad flotante de almacenamiento ubicada en la Bahía de Buenaventura hasta la planta de regasificación en Buga mediante isocontenedores criogénicos.
Esta solución evita la necesidad de construir un gasoducto entre Buenaventura y Buga en esta etapa del proyecto. Al utilizar isocontenedores, la infraestructura puede entrar en operación con mayor agilidad, reduciendo tiempos de desarrollo y permitiendo conectar el gas importado con la red nacional de transporte desde el CLIP.
La Cámara de Comercio de Buga había informado que, como parte de los contratos del proyecto, se fabricarían 12 tanques de almacenamiento para la planta en Buga y 300 isocontenedores para transportar el gas desde Buenaventura hasta el Valle del Cauca.
FSU Tura: almacenamiento estratégico en Buenaventura
La unidad flotante FSU Tura, ubicada en Buenaventura, contará con una capacidad de almacenamiento de 145.000 metros cúbicos de GNL. De acuerdo con MinEnergía, este volumen equivale aproximadamente a tres días del consumo nacional.
La FSU funcionará como respaldo estratégico para el sistema gasífero colombiano. El GNL llegará en estado líquido, será almacenado en la unidad flotante y luego transportado en condiciones criogénicas hacia la planta en Buga para su regasificación.
Contar con almacenamiento de GNL en el Pacífico aumenta la capacidad del país para manejar contingencias, programar importaciones, atender picos de demanda y dar mayor seguridad al suministro, especialmente en una región que necesita fortalecer su infraestructura energética.
Buenaventura recibirá gas domiciliario
Además de su impacto nacional, el proyecto tendrá efectos directos en las regiones. MinEnergía informó que los habitantes de Buenaventura dispondrán de 1,5 millones de pies cúbicos diarios para atender necesidades de gas domiciliario del distrito.
Este punto es relevante porque Buenaventura ha enfrentado históricamente brechas en infraestructura, servicios públicos y desarrollo económico. La disponibilidad de gas domiciliario puede mejorar la calidad de vida de los hogares, reducir costos de cocción y ofrecer una alternativa más segura frente a otros combustibles.
El impacto regional también alcanzará a departamentos como Valle del Cauca y Nariño, que contarán con una infraestructura orientada a mejorar la seguridad del suministro y reducir vulnerabilidad ante eventuales contingencias.
Más competencia en importación de GNL
La entrada en operación de la Regasificadora del Pacífico incrementará la competencia en el mercado de importación de gas natural. Al incorporar un nuevo agente de infraestructura y reducir la dependencia de un único punto de ingreso, el país puede contar con mejores condiciones de negociación, mayor flexibilidad y menor exposición a fallas concentradas.
Para el Gobierno, esta competencia puede ayudar a fortalecer la eficiencia del mercado y la resiliencia del abastecimiento. En un contexto de menor producción nacional de gas y aumento de necesidades de importación, contar con más infraestructura es una condición clave para evitar tensiones de suministro.
La competencia también puede favorecer a usuarios industriales, termoeléctricas, distribuidores y comercializadores, siempre que el gas importado logre integrarse eficientemente con la red nacional y con los contratos del mercado.
Seguridad energética frente al Fenómeno de El Niño
El proyecto se presenta como una respuesta a los riesgos climáticos que enfrenta Colombia. Durante El Niño, la reducción de lluvias disminuye aportes hídricos a embalses y obliga a aumentar el despacho de generación térmica para preservar la confiabilidad eléctrica.
La generación térmica necesita combustibles disponibles, especialmente gas natural. Si el gas escasea, el sistema puede enfrentar precios más altos o recurrir a combustibles líquidos. Por eso, ampliar la capacidad de importación de GNL puede ser decisivo para garantizar respaldo durante periodos de estrés climático.
MinEnergía señaló que la Regasificadora del Pacífico brindará mayor resiliencia al sistema frente a fenómenos como El Niño y reducirá riesgos climáticos para los usuarios. En términos prácticos, esto significa contar con más herramientas para evitar restricciones y proteger la continuidad del servicio.
Una inversión entre US$150 millones y US$172 millones
La Regasificadora del Pacífico contempla una inversión estimada entre US$150 millones y US$172 millones. MinEnergía la presenta como una de las obras energéticas más importantes que entrarían en funcionamiento durante 2026.
La magnitud de la inversión refleja la complejidad del proyecto: infraestructura portuaria, unidad flotante de almacenamiento, isocontenedores criogénicos, tanques, planta de regasificación, conexión al sistema nacional y logística especializada para el manejo de GNL.
La entrada de esta obra será especialmente importante durante la ventana crítica 2026-2028, mientras Colombia avanza en el desarrollo de nuevas reservas de gas y en la consolidación de una matriz energética más segura y diversificada.
Gas natural para una transición con confiabilidad
El ministro Edwin Palma afirmó que la transición energética también implica garantizar confiabilidad y seguridad para los colombianos. Este mensaje reconoce que el gas natural seguirá siendo un combustible estratégico durante el proceso de diversificación de la matriz.
Aunque Colombia avanza en fuentes renovables como solar, eólica y geotermia, el sistema todavía necesita respaldo térmico para operar con seguridad cuando no hay suficiente agua, sol o viento. En ese contexto, el gas natural funciona como una tecnología puente y como soporte de confiabilidad.
La Regasificadora del Pacífico no reemplaza la necesidad de desarrollar reservas nacionales, pero sí brinda tiempo y flexibilidad mientras el país define nuevas fuentes de producción y fortalece la infraestructura energética.
Suroccidente gana una infraestructura estratégica
El suroccidente colombiano será uno de los mayores beneficiarios del proyecto. La ubicación en Buga permite conectar la infraestructura con el corredor logístico del Pacífico y con la red nacional de transporte de gas.
Para regiones como Valle del Cauca, Cauca y Nariño, mejorar la seguridad del suministro energético puede fortalecer competitividad industrial, operación comercial, servicios públicos y calidad de vida de los hogares.
Una infraestructura de esta naturaleza también puede dinamizar empleo, logística, servicios especializados, transporte criogénico, mantenimiento industrial y nuevas capacidades técnicas en la región.
CLIP, punto de conexión con la red nacional
La planta estará conectada a la red nacional de transporte de gas a través del Centro Logístico Industrial del Pacífico (CLIP), ubicado en Guadalajara de Buga. Este punto permitirá que el gas regasificado se integre al sistema y pueda atender necesidades regionales y nacionales.
El CLIP se convierte así en una pieza estratégica para conectar la logística marítima de Buenaventura con la infraestructura terrestre de transporte de gas. La combinación entre puerto, almacenamiento flotante, isocontenedores y regasificación en Buga configura un modelo distinto al de las terminales tradicionales.
Esta arquitectura logística es la que permite hablar de una regasificadora virtual: el gas no viaja por un gasoducto desde la bahía hasta la planta, sino mediante contenedores criogénicos que conservan el GNL en condiciones adecuadas para su traslado.
Romper la dependencia de una única terminal
Hasta ahora, la importación de GNL en Colombia ha estado concentrada en una sola infraestructura. Esta dependencia puede representar un riesgo si se presentan contingencias operativas, mantenimientos, problemas logísticos o limitaciones de capacidad.
La Regasificadora del Pacífico busca reducir esa vulnerabilidad. Con una segunda plataforma de importación, el país puede distribuir mejor los riesgos, aumentar opciones de abastecimiento y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias.
Para usuarios, industria y generadores térmicos, la diversificación de puntos de ingreso puede traducirse en mayor seguridad de suministro, especialmente en momentos en que la producción nacional de gas enfrenta desafíos de declinación y reposición de reservas.
Buenaventura y Buga, eje logístico del gas del Pacífico
El proyecto articula dos puntos estratégicos: Buenaventura, como puerto de ingreso del GNL, y Buga, como centro de regasificación y conexión al sistema. Esta relación aprovecha la ubicación del Pacífico colombiano y la infraestructura logística del Valle del Cauca.
Buenaventura recibirá la unidad flotante de almacenamiento, mientras Buga alojará la planta de regasificación. Entre ambos puntos se moverá el GNL en isocontenedores criogénicos, bajo un esquema que busca reducir tiempos de construcción y evitar una obra lineal de gasoducto en la fase inicial.
Este modelo puede convertirse en una referencia para soluciones energéticas flexibles, especialmente cuando el país necesita infraestructura rápida para enfrentar una ventana de abastecimiento estrecha.
Una obra para la ventana crítica 2026-2028
MinEnergía señaló que la Regasificadora del Pacífico será un respaldo fundamental para atender la demanda de gas durante la ventana crítica 2026-2028. Este periodo coincide con alertas sobre disponibilidad de gas nacional, necesidades de importación y riesgos climáticos.
En esa ventana, el país deberá garantizar gas para hogares, industrias, comercios y generación térmica. Cualquier déficit podría presionar tarifas, obligar a usar combustibles más costosos o afectar la confiabilidad del sistema eléctrico.
La RDP no resuelve por sí sola todos los desafíos del gas, pero sí añade una herramienta importante: capacidad adicional de importación, almacenamiento, logística y regasificación en una región estratégica.
Soberanía energética y nuevas reservas
Edwin Palma afirmó que esta infraestructura le brinda al país tiempo para avanzar hacia la soberanía energética, desarrollar nuevas reservas de gas y consolidar una matriz más segura y diversificada.
El planteamiento reconoce que la importación de GNL es un respaldo, no un sustituto definitivo de la producción nacional. Colombia necesita explorar, desarrollar reservas, optimizar infraestructura y diversificar fuentes para reducir vulnerabilidades de largo plazo.
En el corto plazo, la regasificadora aumenta la seguridad de suministro. En el mediano plazo, debe integrarse con una política de gas que combine producción nacional, importación flexible, eficiencia, sustitución tecnológica y respaldo para la generación eléctrica.
Impacto sobre tarifas y competitividad
El Ministerio sostiene que la nueva infraestructura puede contribuir a estabilizar el abastecimiento y las tarifas en beneficio de millones de colombianos. La relación entre infraestructura de gas y tarifas es directa: cuando el suministro es escaso o depende de pocas opciones, los precios pueden aumentar.
Una mayor competencia en importación puede mejorar las señales del mercado, aumentar alternativas de contratación y reducir el riesgo de interrupciones. Para la industria, contar con gas confiable es esencial para procesos productivos, competitividad y continuidad operativa.
Para el sector eléctrico, un gas más disponible puede ayudar a que las térmicas operen cuando el sistema lo requiere, reduciendo riesgos de desabastecimiento y moderando presiones sobre el precio de bolsa.
Retos de operación y logística
Aunque el avance del proyecto es significativo, su operación demandará coordinación logística rigurosa. El manejo de GNL requiere condiciones criogénicas, seguridad industrial, rutas confiables, equipos especializados, protocolos portuarios y conexión eficiente con la planta de regasificación.
El traslado mediante isocontenedores ofrece rapidez frente a la construcción de un gasoducto, pero también exige alta disciplina operativa. La cadena entre buque, FSU, puerto, contenedores, transporte, planta y red nacional deberá funcionar con precisión.
La confiabilidad final dependerá no solo de la infraestructura construida, sino de la capacidad de operación, mantenimiento, contratos de suministro, disponibilidad de equipos y coordinación entre agentes.
Un hito para el mercado colombiano de gas
La Regasificadora del Pacífico se consolida como una de las obras energéticas más importantes previstas para entrar en funcionamiento en 2026. Su entrada puede modificar la dinámica del mercado de gas al incorporar una nueva infraestructura, un nuevo punto de ingreso y mayor flexibilidad de abastecimiento.
En un país donde el gas será determinante para la seguridad energética, esta infraestructura puede ayudar a reducir riesgos durante El Niño, respaldar generación térmica, beneficiar al suroccidente y preparar al país para una etapa de mayor competencia en importación.
Sin embargo, el proyecto deberá integrarse con una política energética más amplia. Colombia necesita nuevas reservas, contratos confiables, infraestructura de transporte, regulación clara y coordinación entre gas y electricidad para que el beneficio de la RDP se materialice plenamente.
Con más de 80% de avance, una inversión estimada entre US$150 millones y US$172 millones, capacidad inicial de 60 MPCD y almacenamiento flotante de 145.000 metros cúbicos de GNL, la Regasificadora del Pacífico se perfila como una pieza clave para fortalecer la seguridad energética de Colombia durante la ventana crítica 2026-2028 y reducir la dependencia de una única terminal de importación de gas.

