Foto tomada de: Portafolio / Agencia Nacional de Hidrocarburos
Caída en producción de gas local obliga a volcar US$1.031 millones para blindar la oferta energética del país
Sector: Energía / Gas natural, abastecimiento e infraestructura
La menor disponibilidad de gas natural extraído en campos colombianos llevó al sector a proyectar inversiones por US$1.031 millones en 2026. El objetivo es aumentar oferta, fortalecer infraestructura y responder a una coyuntura en la que las importaciones ya cubren una parte relevante del consumo nacional.
Bogotá D.C., agosto de 2026. La caída en la producción local de gas natural volvió a poner sobre la mesa uno de los principales retos energéticos de Colombia: garantizar abastecimiento suficiente en medio de menor oferta interna, mayor dependencia de importaciones y necesidad de acelerar inversiones en exploración, producción, transporte y distribución.
Según la información presentada por Naturgas y citada por Portafolio, la producción local de gas registró una contracción de 17% durante 2025. Ante este escenario, las empresas de la cadena preparan un presupuesto de capital de US$1.031 millones para 2026, cifra que representa un incremento de 16,7% frente a los US$883 millones ejecutados en 2025.
El mayor esfuerzo de inversión busca responder al desbalance entre oferta y demanda de gas natural en el país, en momentos en que la industria, el sector termoeléctrico, los hogares, las refinerías y otros usuarios dependen de este energético para operar con continuidad.
El diagnóstico confirma que el gas natural sigue siendo una pieza estratégica para la seguridad energética del país, pero también muestra que el sistema opera con márgenes más estrechos y necesita acelerar decisiones de inversión e infraestructura.
Importaciones ya cubren 19% del consumo
De acuerdo con la presidenta de Naturgas, Luz Stella Murgas, Colombia registró en 2025 una demanda promedio de 960 GBTUD de gas natural.
De ese volumen, 179 GBTUD, equivalentes al 19% del consumo, tuvieron que abastecerse mediante importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) que ingresó por la terminal del Caribe.
Este gas importado se destinó preferentemente a sostener la operación del parque térmico de generación eléctrica, un segmento clave para respaldar al sistema cuando baja la generación hidráulica o aumenta la demanda.
Industria manufacturera, principal consumidora
El mapa de consumo de gas natural en Colombia muestra que la industria manufacturera fue el mayor usuario del energético en 2025, con una participación de 28% del volumen total.
Le siguieron las centrales termoeléctricas y el sector residencial, cada uno con una participación de 19%.
Las refinerías concentraron el 14% de la oferta disponible, mientras que otros sectores económicos absorbieron el 19% restante.
Esta distribución evidencia que el gas natural no solo es un combustible domiciliario. También es un insumo clave para la producción industrial, la generación eléctrica, la refinación y la competitividad de múltiples cadenas productivas.
Inversión se enfocará en nuevos yacimientos e infraestructura
Para enfrentar la menor oferta local, las compañías del sector definieron un esquema de inversión concentrado en dos frentes: descubrir nuevos yacimientos y adaptar la infraestructura para transportar mayores volúmenes del energético.
El segmento de exploración y producción (E&P) seguirá concentrando la mayor parte del capital. En 2025, las actividades de perforación y desarrollo demandaron US$807 millones, equivalentes al 91% de la inversión ejecutada por la industria.
Para 2026, esa partida ascenderá a US$839 millones, un aumento interanual de 4%. Aunque el incremento relativo es moderado, sigue siendo el componente más grande de la inversión total por la urgencia de encontrar y desarrollar nuevas fuentes de gas.
Gasoductos tendrán el mayor salto relativo
La variación más fuerte se dará en el transporte. La inversión en grandes gasoductos troncales pasará de US$42 millones en 2025 a US$129 millones en 2026.
Esto representa un salto de 207%, asociado a proyectos prioritarios aprobados por la CREG dentro del Plan de Abastecimiento de Gas Natural.
El despliegue incluye un rubro específico de US$25 millones para adecuar infraestructura receptora de GNL importado, una necesidad cada vez más relevante ante la mayor participación del gas importado dentro del consumo nacional.
Distribución y comercialización aumentarán 82,3%
Los distribuidores y comercializadores también incrementarán sus inversiones. El presupuesto pasará de US$34 millones en 2025 a US$62 millones en 2026, un crecimiento de 82,3%.
Este aumento busca fortalecer las redes que llevan el gas natural a hogares, comercios e industrias, así como mejorar la capacidad operativa de las empresas frente a una demanda que sigue creciendo en varias regiones.
La expansión de distribución es clave porque, aunque el país enfrenta restricciones en la oferta local, el servicio domiciliario continúa creciendo y conectando nuevos usuarios.
Naturgas: inversión para aumentar oferta y seguridad energética
Luz Stella Murgas señaló que la industria está respondiendo con inversión a uno de los mayores desafíos energéticos que enfrenta Colombia.
Según la presidenta de Naturgas, los US$1.031 millones proyectados para 2026 representan una apuesta concreta por aumentar la oferta, fortalecer la infraestructura y llevar más gas natural a los colombianos.
Para el gremio, cada inversión ejecutada hoy significa mayor seguridad energética para los próximos años. Esta lectura es especialmente importante porque los proyectos de gas requieren tiempos largos de maduración, licenciamiento, construcción y puesta en operación.
Aportes fiscales llegaron a $3,57 billones
El peso económico del gas natural también se reflejó en las cuentas fiscales del Estado. Durante 2025, las operaciones del sector aportaron $3,57 billones en impuestos y regalías.
Los tributos nacionales y territoriales sumaron $2,32 billones, cifra que representó un crecimiento de 8% frente a 2024.
Las regalías generadas directamente en los campos de extracción se ubicaron en $1,25 billones, con un aumento de 9,6% frente al ejercicio anterior.
Transporte de gas fue el mayor aportante tributario
Al analizar la carga tributaria por eslabones, el transporte de gas realizó el mayor aporte en impuestos, con $916.000 millones, equivalentes al 40% del total nacional.
Las empresas de distribución y comercialización aportaron $828.000 millones, equivalentes al 35%.
Las compañías dedicadas a exploración y producción aportaron $575.000 millones, equivalentes al 25%. La reducción en la tributación de la fase extractiva se explicó por la menor cantidad de gas producido localmente durante el año.
Redes urbanas conectaron 383.000 hogares
Pese a las restricciones de oferta nacional, la infraestructura urbana continuó expandiéndose. Las redes de distribución permitieron conectar al servicio de gas domiciliario a 383.000 hogares adicionales durante 2025.
El sistema nacional de tuberías alcanza 97.700 kilómetros entre transporte y distribución masiva.
Murgas destacó que estas cifras tienen impacto directo en la calidad de vida, pues más hogares acceden a una fuente energética moderna, confiable y más limpia frente a combustibles tradicionales.
1,6 millones de colombianos beneficiados por programas sociales
Además de la expansión de redes, cerca de 1,6 millones de colombianos se beneficiaron de programas sociales de las empresas del sector.
Para Naturgas, invertir en gas natural también significa invertir en oportunidades, desarrollo regional y reducción de brechas de acceso energético.
La conexión de nuevos hogares y los programas sociales son especialmente relevantes en zonas donde persiste pobreza energética o donde las familias aún dependen de combustibles contaminantes para cocinar.
Inversión social voluntaria subió 28%
En paralelo con sus obligaciones fiscales y operativas, la industria destinó US$23,4 millones en recursos voluntarios a proyectos de impacto social durante 2025.
Esta cifra representa un crecimiento de 28% frente a los US$18 millones asignados en 2024.
Los recursos beneficiaron directamente a comunidades ubicadas en 196 municipios de 21 departamentos.
Servicios públicos recibieron 44% de los recursos sociales
El 44% de la inversión social, equivalente a US$10,2 millones, se destinó a obras de servicios públicos básicos.
Estas obras incluyeron conexiones domiciliarias de gas, redes eléctricas, agua potable y saneamiento.
El resto de los recursos se distribuyó entre fortalecimiento institucional, con US$4,1 millones; proyectos productivos locales, con US$3,4 millones; desarrollo comunitario, con US$2,4 millones; y adecuación de infraestructura educativa, con US$1,2 millones.
Tolima, Atlántico, La Guajira y Valle recibieron mayores recursos
Territorialmente, el departamento del Tolima captó la cifra más alta de inversión social, con US$2,5 millones.
Le siguieron Atlántico y La Guajira, que sumaron US$4,2 millones combinados, y Valle del Cauca, con US$1,8 millones.
Estas inversiones muestran que la industria del gas natural no solo participa en abastecimiento energético, sino también en proyectos territoriales de infraestructura, servicios públicos, educación y desarrollo comunitario.
Mayor dependencia del GNL importado
La participación de las importaciones en el consumo de gas natural muestra un cambio estructural para Colombia.
La terminal del Caribe se convirtió en un activo estratégico para cubrir parte de la demanda, especialmente en generación térmica. Sin embargo, depender en mayor medida del GNL también expone al país a precios internacionales, disponibilidad de cargamentos, logística portuaria y capacidad de transporte interno.
Por eso, la inversión en infraestructura receptora, transporte y exploración local resulta clave para reducir vulnerabilidades y ampliar el margen de maniobra del sistema energético.
Seguridad energética exige decisiones de largo plazo
El aumento de inversión proyectado para 2026 responde a un problema que no se resuelve de inmediato. La exploración y producción de nuevos yacimientos requiere permisos, estudios, perforación, desarrollo de campos e infraestructura de conexión.
Del mismo modo, los gasoductos y proyectos de transporte exigen planeación, aprobación regulatoria, licenciamiento, construcción y coordinación con usuarios y territorios.
Por eso, las decisiones que se tomen hoy determinarán la capacidad del país para atender su demanda de gas en los próximos años.
Gas natural y confiabilidad eléctrica
El gas natural tiene un vínculo directo con la confiabilidad eléctrica. Cuando bajan los embalses o se presentan fenómenos climáticos como El Niño, las plantas térmicas a gas ayudan a respaldar la generación de energía.
Si la oferta local de gas cae y las importaciones aumentan, el sistema eléctrico queda más expuesto a restricciones de combustible, costos más altos y presión sobre infraestructura de regasificación y transporte.
Por eso, el debate sobre gas natural no se limita al sector de hidrocarburos: también incide en tarifas de energía, seguridad eléctrica, industria y transición energética.
El reto: aumentar oferta sin perder competitividad
Para la industria, el gran desafío consiste en aumentar la oferta de gas natural y fortalecer infraestructura sin afectar la competitividad de los usuarios.
La industria manufacturera, que consume el 28% del gas, puede enfrentar mayores costos si la oferta se estrecha o si el país depende cada vez más de combustibles importados.
A su vez, los hogares y comercios necesitan continuidad y tarifas sostenibles. Por eso, la inversión en nuevos recursos y transporte debe ir acompañada de reglas claras, señales regulatorias y coordinación institucional.
Planeación, regulación e inversión privada
El salto de 207% en inversión en gasoductos muestra que la infraestructura de transporte será uno de los ejes críticos para el abastecimiento.
Los proyectos prioritarios del Plan de Abastecimiento de Gas Natural requieren ejecución oportuna para permitir que el gas nacional o importado llegue a los puntos donde se necesita.
Sin infraestructura suficiente, incluso contar con gas disponible en una terminal o en un campo puede no ser suficiente para atender la demanda nacional.
Una alerta para el abastecimiento futuro
La caída del 17% en producción local durante 2025 es una señal de alerta para el abastecimiento futuro.
Si no se incorporan nuevos volúmenes y no se ejecutan proyectos de transporte, Colombia podría aumentar su dependencia de importaciones, con mayores costos y exposición a mercados internacionales.
El presupuesto de US$1.031 millones para 2026 busca precisamente contener ese riesgo, reforzando exploración, producción, gasoductos, distribución, comercialización e infraestructura asociada al GNL.
Con una demanda promedio de 960 GBTUD en 2025, importaciones equivalentes al 19% del consumo y una producción local que cayó 17%, Colombia enfrenta una coyuntura crítica en gas natural. El sector proyecta invertir US$1.031 millones en 2026, con US$839 millones destinados a exploración y producción, US$129 millones a transporte y US$62 millones a distribución y comercialización. La apuesta busca aumentar oferta, fortalecer infraestructura y asegurar que el gas siga respaldando hogares, industria y generación eléctrica.

