Foto tomada de: Portafolio
MinEnergía busca contratos para Air-e y liquidez para las térmicas ante los riesgos de El Niño
Sector: Energía / Generación térmica, liquidez, Air-e y seguridad energética
La ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, aseguró que el Gobierno buscará garantizar contratos para Air-e y mantener la liquidez de las plantas térmicas para que puedan responder durante el Fenómeno de El Niño 2026-2027. La estrategia combina recursos financieros, ahorro, preservación de embalses, mayor disponibilidad de combustibles y aceleración de proyectos de generación y transmisión.
Cartagena, septiembre de 2026. La situación financiera de Air-e y la disponibilidad de las plantas térmicas se convirtieron en dos de los principales frentes del Gobierno para enfrentar los riesgos del sistema eléctrico durante el Fenómeno de El Niño.
Durante su intervención en el 28° Congreso de Andesco, la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, aseguró que el país necesita garantizar que las térmicas puedan permanecer disponibles y contar con suficiente combustible, al tiempo que se busca una solución que permita a Air-e contratar la energía necesaria para atender a sus usuarios.
La preocupación surge en un momento en el que coinciden menor disponibilidad hídrica, crecimiento de la demanda, retrasos en proyectos de generación y transmisión, dependencia creciente del gas importado y dificultades de liquidez en diferentes eslabones de la cadena eléctrica.
El mensaje del Gobierno es que Colombia tiene recursos para atender la demanda, pero necesita administrar cuidadosamente las reservas de agua y mantener disponibles todas las fuentes de generación durante una temporada de El Niño que podría extenderse más de lo habitual.
Las térmicas deberán responder durante El Niño
Uno de los puntos centrales de la intervención de Arboleda fue la generación térmica.
Cuando disminuyen los aportes hídricos y las centrales hidroeléctricas necesitan conservar agua, las plantas que funcionan con gas natural, carbón o combustibles líquidos aumentan su importancia para garantizar continuidad en el suministro.
Por esta razón, el Gobierno considera prioritario asegurar que estas plantas cuenten con disponibilidad técnica, contratos de combustible y suficiente liquidez para mantenerse operando durante los meses más exigentes.
El objetivo es que la menor generación hidráulica pueda ser compensada sin llevar al sistema a un escenario de desabastecimiento.
Air-e entra directamente en la estrategia energética
La situación de Air-e tiene un impacto que supera a la propia compañía.
La comercializadora atiende a usuarios de Atlántico, La Guajira y Magdalena y mantiene obligaciones con diferentes agentes del mercado eléctrico.
Cuando un comercializador de gran tamaño deja de pagar oportunamente sus obligaciones, las dificultades pueden trasladarse hacia generadores, transmisores y demás empresas de la cadena.
Esto adquiere especial importancia cuando los principales acreedores son plantas térmicas que el sistema necesita para responder durante El Niño.
MinEnergía buscará contratos para Air-e
Frente a las dificultades que enfrenta la comercializadora para asegurar energía, Arboleda sostuvo que el Gobierno buscará conseguir contratos para Air-e con el objetivo de garantizar el funcionamiento del sistema.
La contratación de largo plazo es importante porque reduce la exposición de una comercializadora al mercado de bolsa y ofrece mayor previsibilidad tanto al comprador como al generador.
En el caso de Air-e, recuperar capacidad de contratación también puede disminuir parte de la incertidumbre que enfrentan los proveedores respecto a los pagos futuros.
La búsqueda de contratos forma parte de una estrategia más amplia para estabilizar financieramente el mercado eléctrico del Caribe.
Térmicas enfrentan incertidumbre por pagos
Según las fuentes citadas por Portafolio, las deudas y la incertidumbre sobre los pagos han generado dificultades para que algunas plantas térmicas comercialicen energía con Air-e.
El problema no está solamente en el precio de venta. Los generadores necesitan certeza de que recibirán los recursos necesarios para cubrir combustible, operación, mantenimiento y obligaciones financieras.
Una planta térmica puede tener costos elevados antes de producir un solo kilovatio, especialmente cuando depende de gas importado o combustibles líquidos.
Por eso, la sostenibilidad financiera de la cadena se convierte en un componente directo de la seguridad energética.
Gobierno destinó $1,5 billones al sector
El Gobierno ya había anunciado un paquete de $1,5 billones para atender las presiones de liquidez del sistema eléctrico durante lo que resta de 2026.
La medida busca evitar que las dificultades financieras comprometan la continuidad y confiabilidad del servicio durante El Niño.
Dentro de esta estrategia se definió un primer giro de $300.000 millones destinado al pago de deuda corriente con generadores térmicos.
Los recursos se suman al pago de subsidios de energía y gas y a otras medidas orientadas a estabilizar la cadena de pagos.
Primer giro busca garantizar combustible
El objetivo inmediato de los recursos es que las plantas térmicas tengan capacidad financiera para adquirir el combustible necesario.
Gas, carbón y combustibles líquidos representan una parte relevante de los costos de estas centrales.
Si un generador no cuenta con liquidez suficiente, puede tener dificultades para mantener inventarios, cumplir contratos o sostener una operación prolongada durante una temporada seca.
Por eso, MinEnergía relaciona directamente el fortalecimiento financiero del parque térmico con la confiabilidad eléctrica.
El Niño obliga a preservar los embalses
El otro gran componente de la estrategia es administrar cuidadosamente las reservas hídricas.
Colombia tiene una alta participación de generación hidroeléctrica, por lo que utilizar rápidamente el agua almacenada puede reducir el margen disponible durante los meses posteriores.
Arboleda explicó que el país cuenta actualmente con energía suficiente para atender la demanda, pero debe utilizar sus reservas de manera responsable para atravesar toda la temporada seca.
En otras palabras, el reto no consiste únicamente en generar hoy, sino en garantizar que exista suficiente energía durante los meses más críticos de 2027.
El Niño podría prolongar la temporada de mayor riesgo
El Gobierno considera que el actual fenómeno climático puede extender sus efectos más allá de la temporada tradicional de verano.
Esto significa que las medidas de ahorro, preservación hídrica y respaldo térmico tendrán que mantenerse durante un periodo considerable.
Una sequía prolongada implica menos aportes a los embalses y obliga a depender más tiempo de generación térmica.
A su vez, una operación térmica más prolongada aumenta las necesidades de gas, carbón, combustibles líquidos y liquidez.
La demanda nacional crece con fuerza
El comportamiento del consumo agrega presión al sistema.
Según las cifras citadas por la ministra durante el Congreso de Andesco, la demanda eléctrica nacional viene creciendo alrededor de 6,7%.
Este aumento reduce el margen entre la capacidad disponible y la electricidad requerida para atender hogares, empresas e industrias.
Cuando el consumo aumenta mientras los nuevos proyectos de generación entran más lentamente de lo previsto, el sistema tiene menos espacio para responder a contingencias.
En el Caribe, la demanda crece cerca de 11%
La situación es todavía más exigente en la Costa Caribe.
Arboleda señaló que el crecimiento de la demanda en esta región ronda el 11%.
Las altas temperaturas aumentan el uso de sistemas de climatización, especialmente aires acondicionados, elevando el consumo residencial y comercial.
Esta mayor demanda coincide con las dificultades financieras de Air-e, convirtiendo al Caribe en uno de los puntos más sensibles de la coyuntura energética.
Cerca de 30% del gas utilizado es importado
El abastecimiento de gas es otro de los puntos que preocupan al Gobierno.
Según Arboleda, cerca de 30% del gas utilizado actualmente debe ser importado.
Esta dependencia aumenta durante El Niño porque las centrales térmicas necesitan más combustible para compensar una menor generación hidroeléctrica.
El gas importado puede tener costos superiores debido al precio internacional, transporte marítimo y proceso de regasificación.
Combustibles líquidos también entran en la ecuación
El Gobierno trabaja además en la logística necesaria para contar con combustibles líquidos cuando las plantas térmicas los requieran.
Estos combustibles funcionan como un respaldo adicional cuando la disponibilidad de gas no resulta suficiente para atender todo el despacho térmico.
Su utilización puede resultar más costosa, pero amplía las alternativas disponibles en un escenario de alta exigencia.
Garantizar logística, inventarios y transporte será fundamental si el parque térmico necesita operar durante varios meses a niveles elevados.
Andesco advierte sobre la liquidez de las térmicas
Los gremios del sector han venido señalando que la liquidez constituye uno de los principales riesgos para afrontar El Niño.
En agosto, organizaciones energéticas respaldaron el Plan Energía YA y destacaron la importancia de resolver la crisis en la cadena de pagos.
Para estas organizaciones, preservar embalses requiere mayor generación térmica, pero esa generación solo será posible si las plantas pueden pagar combustibles y mantener su operación.
La deuda acumulada de Air-e ha sido mencionada reiteradamente como uno de los factores que presionan esta cadena.
Problema de Air-e afecta a todo el mercado
Air-e atiende una porción importante del consumo eléctrico nacional.
Su situación financiera puede afectar a generadores que venden energía, empresas de transmisión que transportan electricidad y otros agentes que participan en la prestación del servicio.
Los gremios han advertido que una solución estructural debe garantizar continuidad para los usuarios y, al mismo tiempo, atender las obligaciones acumuladas con los participantes del mercado.
Por esta razón, resolver Air-e se ha convertido en un asunto de estabilidad del Sistema Interconectado Nacional y no únicamente en un problema regional.
Septiembre funciona como etapa pedagógica de ahorro
Mientras se atienden los frentes financieros y operativos, el Gobierno también adelanta una campaña nacional de ahorro.
Arboleda explicó que septiembre será utilizado como una etapa pedagógica antes de aplicar plenamente los mecanismos económicos establecidos para promover la reducción del consumo.
La intención es que los usuarios entiendan su meta de consumo y adopten medidas de eficiencia antes de la fase más exigente del fenómeno climático.
Ahorrar electricidad ayuda a conservar agua
La campaña energética está directamente relacionada con la preservación de los embalses.
En Colombia, gran parte de la electricidad se produce utilizando agua almacenada.
Si la demanda disminuye, el sistema puede reducir parte del despacho hidráulico y conservar mayores reservas para los meses posteriores.
Por eso, cada reducción de consumo puede contribuir indirectamente a extender la disponibilidad hídrica.
Ministra también pide ahorrar agua
La estrategia no se limita al consumo de electricidad.
Arboleda hizo también un llamado a utilizar el agua de manera responsable debido a la relación directa entre disponibilidad hídrica y generación eléctrica.
El ahorro simultáneo de agua y energía adquiere mayor importancia durante periodos prolongados de sequía.
Gobierno insiste en una responsabilidad compartida
Para MinEnergía, superar la actual coyuntura requiere participación de todos los actores.
El Gobierno debe aportar recursos y regulación; las empresas deben mantener plantas e infraestructura disponibles; y los usuarios pueden contribuir mediante un consumo más eficiente.
La coordinación entre estos componentes será determinante para atravesar El Niño sin llegar a restricciones de suministro.
Solo una parte de la nueva generación prevista ha entrado
Otro de los problemas expuestos durante el Congreso de Andesco es el retraso de los proyectos.
Para 2026 se esperaban alrededor de 4.475 MW de nueva capacidad de generación, pero la entrada efectiva se encuentra considerablemente por debajo de la meta prevista.
Andesco reportó durante el Congreso que apenas 16,4% de esa nueva capacidad había ingresado al sistema.
Esta diferencia reduce el margen frente al crecimiento de la demanda y aumenta la importancia de mantener operativas las plantas existentes.
60% de proyectos de transmisión presentan retrasos
La generación no es el único cuello de botella.
Durante el Congreso también se señaló que aproximadamente 60% de las líneas de transmisión incluidas en los proyectos bajo seguimiento presentan retrasos.
Esto significa que incluso cuando existen nuevos proyectos de generación, la energía puede enfrentar dificultades para llegar hasta los principales centros de consumo.
El Gobierno mantiene mesas con generadores, transmisores y comercializadores para buscar soluciones a estos retrasos.
Licenciamiento y conflictos sociales retrasan obras
Arboleda identificó el licenciamiento y algunos problemas sociales entre las razones que han retrasado proyectos energéticos.
Grandes líneas de transmisión y plantas de generación pueden tardar años en completar permisos, consultas, gestión territorial y construcción.
El Ejecutivo busca agilizar estos procesos sin eliminar los requerimientos ambientales y sociales que deben cumplir las obras.
Colectora aparece entre los proyectos prioritarios
Uno de los proyectos identificados como prioritarios es la línea Colectora, necesaria para transportar parte de la electricidad renovable generada en La Guajira hacia el interior del país.
Andesco informó que MinEnergía ha puesto como prioridad destrabar esta infraestructura después de varios años de retrasos.
La obra ejemplifica por qué aumentar la generación no es suficiente si las redes no están disponibles a tiempo.
Déficit de energía firme aumenta las alertas
Durante el Congreso de Andesco, la ministra advirtió además sobre un déficit de energía firme proyectado para 2026-2027.
El gremio reportó una brecha aproximada de 8,6%, equivalente a unos 8.030 GWh-año.
La energía firme representa aquella que puede garantizarse bajo condiciones críticas, por lo que una diferencia negativa obliga a aumentar las medidas preventivas.
Este escenario refuerza la necesidad de ahorrar, preservar embalses y garantizar que el parque térmico se mantenga plenamente disponible.
Primer trimestre de 2027 concentra el mayor riesgo
Según lo expuesto por MinEnergía en el Congreso, septiembre marca el comienzo de una menor oferta hídrica y el primer trimestre de 2027 sería el periodo de mayor presión para el sistema.
Llegar a esos meses con embalses suficientemente altos y combustible disponible para las térmicas será determinante para mantener confiabilidad.
Las decisiones tomadas durante septiembre, octubre y noviembre pueden definir el margen con el que Colombia enfrente la parte más crítica de la sequía.
También se evalúan alternativas de suministro de gas
El Gobierno revisa diferentes alternativas para ampliar la disponibilidad de gas.
La prioridad es asegurar combustible para hogares, industrias y plantas térmicas durante un periodo en el que la generación con gas tendrá mayor importancia.
Entre las opciones bajo análisis se encuentran nuevas reservas, mayor infraestructura y alternativas de importación.
Arboleda también confirmó que existen conversaciones relacionadas con un eventual suministro desde Venezuela, aunque cualquier desarrollo dependerá de condiciones técnicas, comerciales y regulatorias.
Contratos de largo plazo forman parte de la solución
La situación de Air-e vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la contratación de energía.
Los contratos de largo plazo pueden reducir la exposición de las comercializadoras a la volatilidad del mercado de bolsa y ofrecer a los generadores mayor previsibilidad sobre sus ingresos.
De hecho, el Plan Energía YA incluye como línea estructural fortalecer este tipo de contratación para reducir variaciones tarifarias durante fenómenos climáticos.
Para Air-e, recuperar confianza comercial será indispensable para estabilizar su esquema de compra de energía.
Costa Caribe es uno de los puntos más sensibles
La región Caribe combina varios de los principales desafíos del sector: rápido crecimiento de demanda, altas temperaturas, problemas financieros, pérdidas de energía y dependencia de una comercializadora intervenida.
A esto se suma la necesidad de generación térmica para enfrentar El Niño y la importancia de disponer de gas suficiente.
Por esta razón, tanto Andesco como MinEnergía han identificado una solución estructural para el servicio del Caribe como una de las prioridades nacionales.
El problema no termina con un giro financiero
Los recursos de corto plazo ayudan a recuperar liquidez, pero no solucionan por sí solos las dificultades acumuladas del mercado.
El Gobierno también deberá avanzar en contratación, estructura tarifaria, gobernanza de empresas intervenidas y mecanismos para atender obligaciones acumuladas.
Los gremios han pedido que, además de la deuda corriente con térmicas, se analicen compromisos con otros generadores, transmisores y comercializadores.
Seguridad financiera también es seguridad energética
La coyuntura demuestra que el sistema eléctrico no depende solamente de megavatios instalados.
Una planta puede estar técnicamente disponible, pero necesita contratos, combustible, garantías y pagos para operar.
Cuando la cadena de pagos se deteriora, el riesgo financiero puede convertirse rápidamente en un riesgo operativo.
Por esta razón, resolver los problemas de Air-e y garantizar liquidez al parque térmico forman parte de una misma estrategia de seguridad energética.
Qué busca el Gobierno para los próximos meses
La hoja de ruta combina varias acciones simultáneas: garantizar recursos para las térmicas, asegurar contratos para Air-e, promover ahorro, conservar embalses y ampliar la disponibilidad de combustibles.
A esto se suman la aceleración de proyectos de generación y transmisión y la revisión de las barreras que han retrasado nuevas obras.
El éxito de estas medidas dependerá de que puedan ejecutarse antes de que El Niño alcance su etapa de mayor intensidad.
La ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, aseguró que el Gobierno buscará garantizar contratos para Air-e y mantener la liquidez de las plantas térmicas durante el Fenómeno de El Niño 2026-2027. El Ejecutivo comprometió $1,5 billones para aliviar las presiones financieras del sector, con un primer giro de $300.000 millones para deuda corriente con generadores térmicos. La estrategia también incluye preservar embalses, promover el ahorro, garantizar gas y combustibles, acelerar generación y transmisión y buscar soluciones estructurales para el servicio eléctrico de la Costa Caribe.

