GEB construirá nueva subestación y 133 km de líneas entre Boyacá y Casanare

Publicado por Japs Equipos Electricos

Fuente: Portafolio

Publicado el: 2026-09-23

Categoria: Noticia Nacional

Grupo Energía Bogotá construirá nueva subestación Aguaclara y 133 kilómetros de líneas de transmisión entre Boyacá y Casanare

Foto tomada de: Portafolio

GEB se queda con proyecto de nueva subestación y 133 km de líneas eléctricas: estaría listo en 2030

Sector: Energía / Transmisión eléctrica e infraestructura

La UPME adjudicó al Grupo Energía Bogotá (GEB), a través de su filial Enlaza, el desarrollo de la nueva Subestación Aguaclara 230 kV y sus líneas asociadas. El proyecto sumará cerca de 133 kilómetros de nueva infraestructura eléctrica entre Boyacá y Casanare y tiene prevista su entrada en operación para el 31 de diciembre de 2030.

Bogotá D.C., septiembre de 2026. Colombia avanza en una nueva obra estratégica para ampliar su infraestructura de transmisión eléctrica. La Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) adjudicó al Grupo Energía Bogotá, mediante su filial Enlaza, el proyecto de la nueva Subestación Aguaclara 230 kV y sus líneas de transmisión asociadas.

La iniciativa contempla cerca de 133 kilómetros de nuevas líneas en doble circuito de 230 kV que conectarán infraestructura eléctrica de Boyacá y Casanare y permitirán integrar las nuevas obras al Sistema Interconectado Nacional (SIN).

El proyecto hace parte del Plan de Expansión de Referencia Generación-Transmisión 2022-2036, instrumento con el que la UPME identifica las obras necesarias para responder al crecimiento de la demanda, mejorar la confiabilidad y fortalecer diferentes zonas del sistema eléctrico colombiano.

Su entrada en operación está programada para el 31 de diciembre de 2030, por lo que Enlaza tendrá varios años para completar las etapas de ingeniería, suministros, construcción, pruebas y puesta en servicio.

Nueva Subestación Aguaclara será el eje del proyecto

El componente central será la construcción de la nueva Subestación Aguaclara 230 kV, que estará ubicada en el municipio de Sabanalarga, Casanare.

Desde este punto partirán dos corredores de transmisión que permitirán fortalecer la interconexión de la zona oriental con otros activos del Sistema de Transmisión Nacional.

La subestación funcionará como nodo estratégico para integrar las líneas provenientes de Chivor II y Alcaraván, ampliando la capacidad de transferencia de energía entre Boyacá y Casanare.

Primera línea conectará Aguaclara con Chivor II

La primera de las conexiones unirá la nueva Subestación Aguaclara con la Subestación Chivor II, ubicada en Boyacá.

La línea tendrá una longitud aproximada de 28 kilómetros y será construida en doble circuito a 230 kV.

Chivor II hace parte de la infraestructura estratégica que conecta la generación del oriente con la zona centro del país, por lo que la nueva obra ampliará las posibilidades de intercambio y transferencia de energía dentro de esta región.

Segunda línea llegará hasta Alcaraván

El segundo tramo será considerablemente más extenso.

La nueva Subestación Aguaclara se conectará con la Subestación Alcaraván 230 kV, también ubicada en Casanare, mediante una línea de aproximadamente 105 kilómetros.

Al igual que la conexión con Chivor II, esta infraestructura será construida en doble circuito de 230 kV.

Sumadas, ambas conexiones representan cerca de 133 kilómetros de nueva infraestructura de alta tensión.

Proyecto forma parte de una interconexión estratégica

La UPME ha identificado el corredor Chivor II – Aguaclara – Alcaraván 230 kV como una de las obras estructurales relevantes para fortalecer la transmisión en las regiones Centro y Oriente.

Los estudios de planeación energética incluyen esta infraestructura dentro de las soluciones destinadas a mejorar el comportamiento de la red y atender nuevas necesidades de demanda y generación durante la próxima década.

La expansión resulta especialmente importante porque la transición energética requiere no solamente nuevas plantas de generación, sino redes suficientes para transportar esa electricidad hacia los centros de consumo.

Enlaza asumirá diseño, construcción y operación

La adjudicación no se limita a la construcción de las obras.

Enlaza será responsable del diseño, adquisición de suministros, construcción, pruebas y puesta en servicio de la nueva subestación y sus líneas.

Posteriormente también tendrá a cargo la operación y mantenimiento de los activos, conforme a las condiciones definidas por la UPME en el proceso de selección.

Este modelo permite que el mismo inversionista acompañe el activo desde su etapa inicial de desarrollo hasta su operación de largo plazo.

GEB fortalece su presencia en transmisión

La nueva adjudicación amplía el portafolio de infraestructura de transmisión del Grupo Energía Bogotá.

A través de Enlaza, el grupo desarrolla y opera proyectos destinados a fortalecer el Sistema de Transmisión Nacional y atender las necesidades definidas en la planeación energética.

La experiencia del GEB incluye subestaciones, líneas de alta tensión y proyectos de expansión que conectan distintas regiones del país.

La obra Aguaclara se suma así a otros desarrollos de largo plazo que buscan incrementar la capacidad y confiabilidad de la red colombiana.

UPME adjudicó el proyecto mediante convocatoria pública

La iniciativa corresponde a la convocatoria UPME 02-2025, creada para seleccionar al inversionista y al interventor encargados de desarrollar la nueva Subestación Aguaclara 230 kV y sus líneas asociadas.

La versión definitiva de los documentos de selección fue publicada oficialmente el 30 de enero de 2026.

Después del proceso de evaluación, la UPME adjudicó el componente de inversión al Grupo Energía Bogotá mediante Enlaza.

Infraestructura busca mejorar confiabilidad

Uno de los principales objetivos del proyecto será fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico.

Las redes de transmisión permiten llevar grandes cantidades de electricidad desde zonas de generación hacia subestaciones y mercados regionales.

Cuando existen suficientes corredores y rutas alternativas, el sistema tiene una mayor capacidad para responder a fallas, mantenimientos, aumentos de demanda o cambios en los flujos de generación.

En este sentido, nuevas líneas como las de Aguaclara aportan redundancia y capacidad adicional para la operación futura.

Transmisión es clave para nueva generación

Colombia viene acelerando proyectos solares, eólicos y otras fuentes de generación en diferentes regiones.

Sin embargo, la entrada de más plantas debe estar acompañada de líneas que permitan evacuar esa energía.

Si la capacidad de generación aumenta pero las redes no crecen al mismo ritmo, pueden aparecer restricciones que impidan aprovechar completamente la electricidad disponible.

Por eso, los planes de expansión de la UPME coordinan necesidades de generación y transmisión dentro de horizontes de largo plazo.

Boyacá y Casanare ganan conectividad eléctrica

Las obras estarán concentradas en Boyacá y Casanare, dos departamentos con una participación importante dentro del sistema energético colombiano.

Boyacá alberga infraestructura hidroeléctrica y corredores estratégicos hacia el centro del país, mientras Casanare concentra actividad energética, demanda regional y proyectos que requieren mayor capacidad de red.

La conexión entre ambos territorios permitirá fortalecer los flujos de electricidad y ampliar las alternativas disponibles para atender necesidades futuras.

Aguaclara también fortalecerá la red de Casanare

La construcción de una nueva subestación de 230 kV amplía la capacidad de Casanare para conectarse al Sistema de Transmisión Nacional.

El departamento ha registrado crecimiento de actividad económica y energética, por lo que requiere infraestructura suficiente para acompañar nuevas cargas y proyectos.

Aguaclara permitirá establecer un corredor adicional hacia Boyacá mediante Chivor II y fortalecer la conexión interna con Alcaraván.

Planeación técnica prevé infraestructura adicional en Aguaclara

Los estudios técnicos previos de la UPME contemplaron para Aguaclara capacidad de transformación asociada a la nueva infraestructura.

Dentro de los análisis de expansión aparecen dos transformadores 230/120/13,8 kV de 300 MVA cada uno, junto con los dos circuitos Aguaclara-Chivor II y los dos circuitos Aguaclara-Alcaraván.

Estas configuraciones fueron evaluadas como parte de los análisis eléctricos para determinar el desempeño esperado de la red hacia el horizonte de 2030.

Fecha de operación: 31 de diciembre de 2030

La fecha prevista para la entrada en operación comercial de la infraestructura es el 31 de diciembre de 2030.

Ese horizonte refleja los tiempos necesarios para desarrollar una obra estructural del Sistema de Transmisión Nacional.

Antes de su puesta en servicio deberán completarse etapas de ingeniería, adquisición de equipos, licenciamiento, gestión territorial, construcción, montaje, pruebas y conexión.

Proyectos de transmisión requieren varios años

Las grandes líneas eléctricas suelen tener tiempos de desarrollo superiores a los de algunas tecnologías de generación renovable.

Además de construir torres y conductores, los desarrolladores deben realizar estudios ambientales, adquirir derechos sobre predios, gestionar servidumbres y adelantar procesos de relacionamiento territorial.

Por esa razón, las decisiones de planeación deben tomarse varios años antes de que aparezca plenamente la necesidad de capacidad adicional.

Fredy Zuleta destaca confianza en Enlaza

Fredy Zuleta, gerente general de Enlaza, destacó que la adjudicación ratifica la confianza de la UPME en la capacidad técnica y operativa de la compañía.

El directivo señaló que la filial seguirá desarrollando infraestructura que responda a las necesidades identificadas en la planeación energética nacional.

Según la empresa, el objetivo es aportar al fortalecimiento y confiabilidad del sistema eléctrico colombiano.

Aguaclara se conectará con proyectos ya en desarrollo

La nueva infraestructura tendrá relación con otros proyectos que actualmente avanzan dentro del Sistema de Transmisión Nacional.

Chivor II forma parte del proyecto Chivor II-Norte-Bacatá, mientras la Subestación Alcaraván 230 kV también corresponde a una convocatoria independiente de expansión de la UPME.

La conexión de estos activos muestra cómo el desarrollo del sistema requiere una red de proyectos articulados que entran en operación en diferentes momentos.

Chivor II tiene relevancia para la región Centro-Oriente

El GEB señala que el proyecto Chivor II-Norte expande la red del Sistema de Transmisión Nacional para mejorar la prestación del servicio en las regiones Centro y Oriente.

Estas zonas concentran cerca de una cuarta parte de la población colombiana y una importante porción de la demanda eléctrica.

Conectar Aguaclara con Chivor II permitirá fortalecer todavía más este corredor y crear nuevas rutas para los flujos de energía.

Infraestructura aporta a seguridad energética

La seguridad energética no depende únicamente de contar con suficientes plantas de generación.

También se necesita una red capaz de transportar la electricidad hacia hogares, comercios, industrias y servicios públicos.

Durante escenarios de alta demanda o menor disponibilidad de alguna fuente, disponer de corredores adicionales mejora la capacidad del sistema para redistribuir los flujos de energía.

Este tipo de infraestructura será cada vez más importante a medida que la matriz eléctrica incorpore proyectos ubicados en regiones alejadas de los grandes centros urbanos.

Más líneas permiten integrar nuevas fuentes

La transición hacia una matriz más diversificada también modifica la manera en que debe planearse la transmisión.

Los proyectos solares y eólicos suelen ubicarse donde existe mayor disponibilidad de recursos naturales y no necesariamente cerca de los grandes centros de consumo.

Esto obliga a construir nuevas líneas y subestaciones para conectar regiones productoras con ciudades y zonas industriales.

Aguaclara formará parte de esa expansión estructural de largo plazo.

La obra entra ahora en etapa de desarrollo

Con la adjudicación completada, Enlaza inicia una ruta que deberá llevar el proyecto desde la ingeniería hasta la puesta en operación.

En los próximos años deberán definirse los diseños detallados, adquirir equipos, ejecutar las obras civiles y eléctricas y avanzar en las gestiones ambientales y territoriales requeridas.

El cumplimiento del cronograma será clave para que la infraestructura esté disponible en el momento previsto por la planeación del sistema.

Una inversión pensada para las necesidades de la próxima década

La fecha de 2030 muestra que la expansión de redes debe anticiparse varios años a los requerimientos efectivos de demanda.

Para entonces, el sistema colombiano deberá integrar una mayor cantidad de generación renovable, nuevas cargas industriales y una economía progresivamente más electrificada.

Proyectos como Aguaclara buscan garantizar que esa expansión no se vea limitada por falta de capacidad para transportar la energía.

La UPME adjudicó al Grupo Energía Bogotá, mediante su filial Enlaza, el proyecto de la nueva Subestación Aguaclara 230 kV y sus líneas asociadas. La infraestructura se construirá en Sabanalarga, Casanare, y contará con una conexión de aproximadamente 28 kilómetros hacia Chivor II, en Boyacá, y otra de 105 kilómetros hacia la Subestación Alcaraván, en Casanare. En conjunto serán cerca de 133 kilómetros de líneas de transmisión en doble circuito a 230 kV. Enlaza asumirá diseño, suministros, construcción, pruebas, puesta en servicio, operación y mantenimiento, con entrada en operación prevista para el 31 de diciembre de 2030.

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