Fenómeno de El Niño, déficit de energía y crisis de Air-e: retos del próximo presidente de Colombia

Publicado por Japs Equipos Electricos

Fuente: Valora Analitik

Publicado el: 2026-06-01

Categoria: Noticia Nacional

Fenómeno de El Niño déficit de energía y crisis de Air-e retos del futuro presidente de Colombia

Foto tomada de: Valora Analitik

Fenómeno de El Niño, déficit de energía y crisis de Air-e: los retos del futuro presidente de Colombia

Sector: Energía / Política económica

El próximo Gobierno deberá enfrentar un escenario energético complejo, marcado por déficit de energía firme, deudas del sistema eléctrico, presión sobre las tarifas, falta de gas y riesgo climático por una posible superoleada de calor.

Bogotá D.C., junio de 2026. Colombia llega a la próxima administración con un panorama energético exigente. Aunque los embalses se mantienen en niveles cercanos al promedio histórico, los aportes hídricos registraron entre febrero y mayo una de las mayores caídas del siglo, lo que aumenta la preocupación por la capacidad del sistema eléctrico para responder ante un posible Fenómeno de El Niño.

De acuerdo con el análisis citado por Valora Analitik, el déficit de energía en firme podría ubicarse en 2,3% en 2026 y casi duplicarse en 2027, al llegar a 4,4%. Este indicador mide la capacidad del sistema para contar con energía disponible en condiciones críticas, por lo que su deterioro representa una señal de alerta para la seguridad energética nacional.

El panorama se vuelve más sensible porque la demanda eléctrica viene creciendo cerca de 5%, mientras que apenas alrededor del 20% de la capacidad proyectada para entrar al sistema durante los últimos cinco años habría llegado efectivamente a operación. Esta brecha entre planeación y realidad limita la capacidad de respuesta ante escenarios de alta demanda, sequía o indisponibilidad de plantas.

A estos factores se suma una deuda del sistema eléctrico estimada en $9,2 billones con empresas del sector, además de la pérdida del autoabastecimiento de Colombia en materia de gas natural. Naturgas también había advertido que las deudas con empresas de energía y gas ascendían a $9,2 billones, generando riesgos sobre la prestación de los servicios públicos.

El Niño y la ola de calor elevarían el riesgo energético

Uno de los principales retos para el próximo presidente será la posible llegada de una superoleada de calor asociada al Fenómeno de El Niño. Según el análisis citado, la probabilidad de que este evento se presente entre mayo, junio y julio de 2026 sería de 82%, mientras que hacia finales del año ascendería a 92%.

Este escenario preocupa porque Colombia depende en gran medida de la generación hidráulica. Cuando disminuyen las lluvias y bajan los aportes a los embalses, el sistema debe recurrir con mayor intensidad a plantas térmicas, que suelen tener costos más altos y dependen de la disponibilidad de combustibles como gas, carbón o líquidos.

El País también reportó que autoridades y expertos han advertido sobre el riesgo que representa El Niño para un sistema eléctrico altamente dependiente de la hidroelectricidad, especialmente si los embalses no llegan con un colchón suficiente antes de los meses más críticos.

En caso de materializarse una ola de calor fuerte, Corficolombiana prevé presiones sobre las tarifas residenciales, los precios de bolsa, la inflación y los costos de las empresas. Incluso, el análisis menciona escenarios de racionamiento que podrían tener un costo cercano a $5.600 millones del PIB.

Air-e, una deuda que amenaza la cadena eléctrica

La crisis de Air-e será otro de los grandes desafíos del próximo Gobierno. Según el reporte citado, la empresa de servicios públicos del Caribe adeudaba al sistema eléctrico cerca de $2,4 billones a mayo de 2026. Entre sus principales acreedores están empresas térmicas, que producen energía a partir de combustibles fósiles y cumplen un papel clave como respaldo del sistema.

La preocupación del sector es que, si la deuda continúa creciendo, las generadoras podrían enfrentar problemas de liquidez para sostener su operación, comprar combustibles y mantener disponibilidad. Andeg ha advertido que, si persisten los impagos y la deuda de Air-e con las térmicas, algunas plantas podrían estar en riesgo de apagarse durante el primer cuatrimestre de 2027.

Forbes Colombia también reportó que Andeg alertó sobre un alto riesgo por las deudas de Air-e y el déficit de energía firme, señalando que parte importante de esas obligaciones corresponde a empresas térmicas. Esta situación podría afectar la confiabilidad del sistema si no se resuelve antes de que las condiciones climáticas se vuelvan más exigentes.

El caso de Air-e no solo afecta a Atlántico, Magdalena y La Guajira. Por el tamaño de sus obligaciones y su peso en la cadena de pagos, la crisis puede tener efectos sobre generadores, comercializadores, usuarios y el mercado eléctrico nacional.

Déficit de gas natural y mayor dependencia de importaciones

Otro frente crítico será el abastecimiento de gas natural. Desde diciembre de 2024, Colombia empezó a importar este energético, y actualmente el gas importado abastece cerca del 25% de la demanda residencial, de pequeños comercios y de gas vehicular, según el reporte citado.

Esta situación marca un cambio relevante para el país, que durante años contó con autoabastecimiento de gas. El declive de campos productores, la falta de nuevos desarrollos suficientes y los retrasos en proyectos estratégicos han aumentado la presión sobre la oferta nacional.

El déficit de gas impacta directamente al sistema eléctrico porque muchas plantas térmicas dependen de este combustible para operar. Si el país requiere más generación térmica durante El Niño y al mismo tiempo enfrenta escasez o gas importado más costoso, los precios de energía podrían aumentar.

La importación de gas también tiene efectos sobre la inflación y la estructura de costos de empresas y hogares, debido a que los mayores costos del energético pueden trasladarse a tarifas de electricidad, gas domiciliario, comercio, transporte e industria.

Medidas urgentes para preservar embalses y combustibles

Corficolombiana planteó que, en el corto plazo, Colombia debe concentrarse en tres acciones prioritarias: preservar el nivel de los embalses, garantizar el suministro de combustibles y gas para las plantas térmicas, y cancelar las deudas que afectan al sector eléctrico.

La primera medida busca asegurar que la generación hidráulica pueda responder en los meses críticos. La segunda apunta a mantener la disponibilidad de respaldo térmico en caso de sequía. La tercera es necesaria para evitar que los problemas financieros de comercializadores y entidades públicas terminen afectando la operación del sistema.

Sin embargo, el gran interrogante es de dónde saldrán los recursos para sanear las deudas. El Gobierno Petro implementó un incremento de $8 por kilovatio hora para usuarios de estratos 4, 5 y 6, pero gremios como Andeg han señalado que esta medida sería insuficiente y que se requerirían recursos del presupuesto público.

El próximo Gobierno tendrá que decidir si mantiene, ajusta o reemplaza estos mecanismos, buscando un equilibrio entre sostenibilidad fiscal, protección de usuarios vulnerables, estabilidad de las empresas y continuidad del servicio.

Campaña presidencial sin posiciones energéticas completamente claras

El análisis de Valora Analitik señala que, aunque en la campaña presidencial se han abordado temas medioambientales, todavía no existen posiciones completamente claras sobre los principales retos del sistema energético. El debate no se limita a la transición energética, sino que incluye confiabilidad, gas, tarifas, deudas, generación firme e infraestructura.

En este contexto, cualquiera que sea el próximo presidente deberá enfrentar decisiones difíciles. Abelardo de la Espriella, como candidato independiente, o Iván Cepeda, por el Pacto Histórico, recibirían un sector energético con presiones simultáneas en oferta, demanda, finanzas y clima.

El reto será garantizar suministro confiable sin disparar las tarifas, avanzar en transición energética sin debilitar la seguridad del sistema, resolver la crisis de Air-e sin comprometer las finanzas públicas y recuperar el autoabastecimiento de gas o diseñar alternativas viables.

Seguridad energética: el gran reto del próximo Gobierno

La seguridad energética será uno de los temas centrales del próximo periodo presidencial. El país necesita acelerar proyectos de generación y transmisión, mejorar la entrada de energía firme, fortalecer el respaldo térmico, asegurar gas suficiente y resolver cuellos de botella financieros.

También será necesario avanzar en eficiencia energética, ahorro de agua y energía, modernización de redes, incorporación de renovables y almacenamiento, así como una política clara para la expansión de gas, hidrocarburos y nuevos energéticos.

La transición energética seguirá siendo un objetivo estratégico, pero deberá desarrollarse con criterios de confiabilidad, viabilidad financiera y coordinación institucional. Un sistema eléctrico más limpio también necesita ser estable, asequible y capaz de responder a eventos climáticos extremos.

El próximo presidente de Colombia recibirá un sistema energético bajo presión. El Niño, el déficit de energía firme, la crisis de Air-e, la falta de gas y el aumento de la demanda conforman una agenda urgente que exigirá decisiones rápidas, recursos claros y una política energética capaz de equilibrar sostenibilidad, seguridad y tarifas para los usuarios.

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