Energía en Colombia estará bajo presión entre noviembre y enero por El Niño

Publicado por Japs Equipos Electricos

Fuente: La República

Publicado el: 2026-09-18

Categoria: Blog

Juan Esteban Hincapié de Erco Energía advierte presión sobre el sistema eléctrico colombiano por El Niño

Foto tomada de: La República / Erco Energía

“Entre noviembre y enero, el tema de la energía estará apretado en Colombia”

Sector: Energía / Seguridad energética, El Niño y demanda eléctrica

El sistema eléctrico colombiano enfrentaría uno de sus periodos más exigentes entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Juan Esteban Hincapié, cofundador de Erco Energía, advierte que la combinación entre un Fenómeno de El Niño muy fuerte, alta dependencia hidroeléctrica, crecimiento de la demanda y retrasos en nueva capacidad puede aumentar la presión sobre precios y confiabilidad.

Bogotá D.C., septiembre de 2026. Colombia entra en una etapa crítica para su sistema eléctrico. Entre noviembre de 2026 y enero de 2027 podrían presentarse algunas de las condiciones más exigentes del actual Fenómeno de El Niño, en un escenario de alta dependencia de la generación hidroeléctrica, crecimiento de la demanda y necesidad de contar con mayor respaldo térmico y solar.

La alerta fue planteada por Juan Esteban Hincapié, cofundador de Erco Energía, durante el Energy Summit realizado en Medellín. El empresario aseguró que, aunque Colombia cuenta con un sistema eléctrico robusto, resiliente y confiable, existen señales que no deben ser ignoradas.

El principal riesgo está en la coincidencia de varios factores: menos lluvias, temperaturas más altas, demanda creciente, aportes hídricos inferiores a los promedios históricos y retrasos en proyectos de generación que deberían ampliar la oferta disponible.

Para Hincapié, el periodo comprendido entre noviembre y enero será particularmente sensible, pues el sistema tendrá que garantizar suficiente energía mientras administra de forma estratégica el agua almacenada en los embalses.

El Niño se fortalece en Colombia

La advertencia de Erco coincide con las últimas proyecciones climáticas del Ideam, que muestran un fortalecimiento excepcional del Fenómeno de El Niño.

La entidad informó en septiembre que existe una probabilidad de 75% de que el evento se convierta en uno de los más intensos registrados desde 1950.

Además, el Ideam señala una probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance una categoría muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y el primer trimestre de 2027.

El escenario puede traer reducción significativa de precipitaciones, aumento de temperaturas y disminución progresiva de caudales y niveles en embalses, especialmente en regiones Andina, Caribe y Pacífica.

61% de la capacidad depende de fuentes hidráulicas

Uno de los principales factores de vulnerabilidad del sistema colombiano es su alta participación hidroeléctrica.

Según las cifras compartidas por Erco Energía, aproximadamente 61% de la capacidad instalada del país corresponde a generación hidráulica.

La generación solar representa alrededor de 10,57%, mientras las fuentes térmicas aportan cerca de 28,59%.

Esta composición significa que más de la mitad de la capacidad depende directamente de la disponibilidad de agua y de las condiciones climáticas.

Menos agua reduce la capacidad hidroeléctrica

Durante una temporada normal, las hidroeléctricas permiten atender buena parte de la demanda nacional con una fuente de generación competitiva y de bajas emisiones.

Sin embargo, cuando disminuyen las lluvias y los aportes a los embalses, las empresas deben utilizar el agua almacenada con mayor precaución.

Hincapié explicó que cuando escasea el agua, la capacidad de las hidroeléctricas para mantener su nivel habitual de generación se reduce y el sistema debe recurrir a otras tecnologías.

Es allí donde entran con mayor fuerza las plantas térmicas y la generación solar, aunque actualmente estas tecnologías todavía no cuentan con un despliegue suficiente para sustituir completamente la participación hidráulica.

Embalses cercanos a 80% no eliminan el riesgo

El nivel de los embalses se encuentra actualmente alrededor del rango de 80%, una cifra que puede parecer favorable antes de entrar en la parte más fuerte de El Niño.

Sin embargo, Erco advierte que los aportes hídricos se encuentran por debajo de sus valores históricos.

Esto significa que, aunque existe una reserva acumulada importante, el ritmo al que vuelve a ingresar agua a los embalses puede ser insuficiente si las temperaturas aumentan, disminuyen las lluvias y la demanda continúa creciendo.

Tener altos niveles de almacenamiento hoy no garantiza la misma situación dentro de varios meses si el sistema utiliza más agua de la que logra recuperar.

Hidráulica y solar dependen del clima

Al combinar la participación de generación hidráulica y solar, alrededor de 71% de la capacidad instalada del país presenta algún grado de dependencia de variables climáticas.

La generación hidroeléctrica depende principalmente de lluvias y aportes, mientras la generación solar varía con la disponibilidad de radiación y desaparece durante las horas nocturnas.

Esto refuerza la necesidad de contar con generación firme, almacenamiento y tecnologías que puedan responder cuando las fuentes variables no están disponibles.

Gas importado gana participación

La alternativa inmediata frente a menor generación hidroeléctrica es aumentar la participación de plantas térmicas.

Sin embargo, este respaldo también enfrenta retos, principalmente por la disponibilidad y el costo del gas natural.

Según Erco Energía, entre enero de 2024 y julio de 2026, la participación del gas importado dentro del sistema eléctrico pasó de aproximadamente 18% a 32%.

Una mayor dependencia de importaciones puede garantizar combustible para las centrales, pero también aumenta la exposición a precios internacionales, costos logísticos y volatilidad cambiaria.

Más generación térmica también significa mayores costos

El uso de centrales térmicas permite mantener energía firme cuando baja la hidrología, pero normalmente implica costos superiores a los de la generación hidráulica.

Gas, carbón y combustibles líquidos forman parte de los costos variables de estas plantas y pueden presionar el precio del mercado mayorista.

En periodos de escasez, esta situación puede terminar trasladándose progresivamente a los usuarios mediante el componente de generación de la tarifa.

La demanda crece más rápido de lo previsto

El otro componente que preocupa al sector es el crecimiento del consumo eléctrico.

De acuerdo con datos de XM, en junio de 2026 la demanda nacional aumentó 6,55% frente al mismo mes de 2025 y alcanzó 7.300,75 GWh.

En los últimos doce meses, el crecimiento acumulado de la demanda fue de 5,04%, muy por encima de los ritmos cercanos a 2% o 3% observados en años anteriores.

Una demanda que crece más rápido que la incorporación de nueva oferta reduce progresivamente el margen de seguridad del sistema.

Oferta y demanda se acercan

El riesgo aparece cuando el consumo continúa aumentando mientras los nuevos proyectos de generación no entran a tiempo.

En estas condiciones, la diferencia entre energía disponible y energía requerida se vuelve cada vez menor.

Cualquier falla, mantenimiento, reducción inesperada de generación hidroeléctrica o problema de combustible puede tener un impacto mayor cuando existe poco margen de respaldo.

Retrasos en proyectos aumentan la presión

Colombia esperaba la entrada de varios proyectos durante 2026 para aumentar su capacidad instalada.

Sin embargo, distintos reportes de XM han mostrado que una parte importante de la generación prevista no ha logrado entrar en las fechas originalmente programadas.

Los retrasos pueden estar relacionados con licencias, conexiones, financiación, consultas, construcción e infraestructura de transmisión.

Cada proyecto que se aplaza deja menos capacidad disponible para absorber el crecimiento de la demanda.

Precio de bolsa envía señales de escasez

Hincapié también llamó la atención sobre el comportamiento del precio de la energía en bolsa.

Los valores elevados muestran que el mercado está percibiendo una menor disponibilidad relativa de oferta y una mayor necesidad de preservar determinados recursos.

En particular, las hidroeléctricas pueden elevar sus ofertas cuando necesitan conservar agua para los meses futuros, reduciendo su disposición a generar en el presente.

Esa señal económica muestra que el recurso hídrico adquiere un valor estratégico a medida que aumenta el riesgo climático.

Energía nocturna cuesta entre 30% y 40% más

Según Hincapié, el mercado ya está mostrando diferencias importantes entre los precios de la mañana, la tarde y la noche.

Las horas nocturnas estarían registrando precios entre 30% y 40% superiores a otros momentos del día.

La explicación está relacionada, entre otros factores, con la salida de la generación solar cuando desaparece la radiación.

En ese momento, el sistema necesita reemplazar rápidamente esa energía con hidroeléctricas, térmicas u otras fuentes capaces de entregar potencia firme.

El sistema necesita energía firme

Para Erco, la diferencia de precios por horas envía una señal clara sobre la necesidad de aumentar la disponibilidad de energía firme y estable.

Instalar nueva capacidad solar permite producir energía durante el día, pero el sistema también necesita recursos capaces de cubrir la noche, los picos de demanda y los periodos en los que las renovables variables producen menos.

Entre las alternativas aparecen plantas térmicas, hidroeléctricas, baterías, almacenamiento y otras tecnologías con capacidad de entregar energía bajo demanda.

Las baterías pueden ganar protagonismo

El crecimiento de la generación solar abre una oportunidad importante para los sistemas de almacenamiento.

Las baterías permiten almacenar parte de la electricidad producida durante las horas de mayor radiación y utilizarla posteriormente durante la noche o en momentos de alta demanda.

Esto puede reducir las diferencias horarias de precios, mejorar la utilización de las redes y disminuir parte de la dependencia de generación térmica durante determinados periodos.

A medida que aumente la capacidad solar instalada, el almacenamiento será cada vez más relevante para garantizar flexibilidad y confiabilidad.

Entre noviembre y enero estaría el periodo más sensible

Para Hincapié, el periodo comprendido entre noviembre de 2026 y enero de 2027 será especialmente sensible para el sistema.

En esos meses podrían coincidir una mayor intensidad del Fenómeno de El Niño, menores aportes hídricos y una demanda elevada.

Esto no significa que un apagón o racionamiento sea inevitable, sino que el margen operativo podría ser menor y requerir una gestión más cuidadosa de los recursos disponibles.

El Ideam eleva la alerta climática

El monitoreo oficial refuerza la importancia de prepararse para este escenario.

El Ideam informó el 10 de septiembre que El Niño continúa fortaleciéndose y que existe una probabilidad superior al 90% de alcanzar una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y el primero de 2027.

La entidad también elevó a 75% la probabilidad de que el episodio se ubique entre los más intensos registrados desde 1950.

Entre los impactos esperados aparecen reducción de lluvias, menores caudales, caída de niveles de embalses y mayor presión sobre generación hidroeléctrica.

La movilidad eléctrica crea nuevas demandas

El panorama energético también está cambiando por la rápida expansión de la movilidad eléctrica.

Pablo Gaviria, líder de Movilidad Eléctrica de Erco Energía, señaló que cerca de 70% de la carga de vehículos eléctricos se realiza actualmente en entornos residenciales.

Esto está llevando a administradores de conjuntos residenciales a revisar la capacidad de transformadores, tableros, circuitos y acometidas ante la llegada de más cargadores.

Transformadores residenciales enfrentan nuevas cargas

Muchos transformadores residenciales fueron dimensionados con cargas estimadas de entre 2 y 3 kVA por apartamento.

Un cargador de vehículo eléctrico puede requerir alrededor de 7 kVA, dependiendo de su potencia y configuración.

La instalación simultánea de múltiples cargadores puede superar rápidamente la capacidad disponible si no existe gestión de carga.

Por ello, empiezan a ganar relevancia esquemas de carga comunitaria, balanceo dinámico y sistemas que distribuyen la potencia disponible entre varios vehículos.

Ventas de vehículos eléctricos aceleran la transformación

Según las cifras compartidas durante el evento, las ventas de vehículos eléctricos crecieron alrededor de 240% durante el primer semestre.

El parque total todavía ronda los 80.000 vehículos, pero la velocidad de adopción indica que las redes residenciales, comerciales y públicas deberán prepararse para una demanda progresivamente mayor.

La electrificación del transporte es positiva para reducir el consumo de combustibles fósiles, pero requiere planeación de redes, cargadores inteligentes y expansión de infraestructura.

Más consumo obliga a acelerar inversiones

El crecimiento de la movilidad eléctrica se suma a otras nuevas cargas como centros de datos, climatización, electrificación industrial y nuevos desarrollos residenciales.

Estas tendencias harán que la demanda eléctrica siga aumentando durante los próximos años.

Si Colombia quiere electrificar su economía, tendrá que acompañar ese proceso con más generación, transmisión, distribución y almacenamiento.

El reto puede convertirse en una oportunidad de inversión

Hincapié considera que la actual coyuntura también representa una oportunidad para acelerar nuevos proyectos.

La necesidad de mayor generación, almacenamiento, redes y tecnologías de gestión energética puede movilizar inversión nacional y extranjera.

Nuevos proyectos también pueden generar empleo, dinamizar regiones y fortalecer la infraestructura necesaria para atender una economía cada vez más electrificada.

Para Erco, garantizar abundancia energética es una condición relacionada directamente con competitividad y calidad de vida.

Colombia necesita diversificar su matriz

El episodio actual vuelve a evidenciar los riesgos de depender en gran medida de una sola tecnología.

La generación hidráulica seguirá siendo fundamental para Colombia, pero una matriz más diversificada podría reducir la exposición a sequías prolongadas.

Solar, térmica, eólica, almacenamiento y nuevas tecnologías deberán complementar el recurso hídrico y aportar confiabilidad en distintos momentos del día.

El desafío está en lograr esa diversificación sin incrementar excesivamente los costos ni comprometer las metas ambientales del país.

El problema va más allá del clima

Aunque El Niño concentra gran parte de la atención, Erco señala que los riesgos del sistema no comenzaron con el fenómeno climático.

La demanda viene creciendo, varios proyectos presentan retrasos y la capacidad disponible para absorber contingencias se ha reducido.

El Niño funciona como un factor adicional que aumenta la presión sobre problemas estructurales que el país debe resolver mediante inversión y planeación de largo plazo.

Qué debería vigilar Colombia en los próximos meses

Durante el último trimestre de 2026 será fundamental hacer seguimiento al nivel de los embalses, los aportes hídricos, la demanda, los precios de bolsa y la disponibilidad de generación térmica.

También deberán monitorearse el abastecimiento de gas, el ingreso de nuevos proyectos y las condiciones de las redes de transmisión.

Una evolución desfavorable simultánea de varias de estas variables podría reducir los márgenes y elevar los precios del mercado eléctrico.

Un sistema robusto, pero bajo mayor presión

Hincapié insiste en que Colombia no parte de un sistema débil. Durante décadas, la infraestructura eléctrica ha demostrado capacidad para responder a temporadas secas y aumentos de consumo.

Sin embargo, la coyuntura actual exige mayor coordinación porque el crecimiento de la demanda y el cambio climático están modificando las condiciones sobre las que se diseñó parte del sistema.

La prioridad será garantizar que la capacidad disponible pueda cubrir los picos de consumo sin comprometer las reservas necesarias para atravesar la temporada seca.

Erco Energía advierte que entre noviembre de 2026 y enero de 2027 el sistema eléctrico colombiano podría enfrentar uno de sus periodos de mayor presión. Cerca del 61% de la capacidad instalada corresponde a generación hidráulica, mientras la solar representa 10,57% y la térmica alrededor de 28,59%. La demanda aumentó 6,55% interanual en junio y acumula un crecimiento de 5,04% en doce meses. Al mismo tiempo, el Ideam elevó a 75% la probabilidad de que El Niño sea uno de los más intensos desde 1950 y a más de 90% la posibilidad de un evento muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y el primero de 2027. El reto será preservar embalses, asegurar generación firme y acelerar nueva infraestructura.

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