Menos de la mitad de los embalses supera 80% de llenado ante llegada de El NiƱo

Publicado por Japs Equipos Electricos

Fuente: La RepĆŗblica

Publicado el: 2026-07-07

Categoria: Noticia Nacional

Menos de la mitad de los embalses en Colombia supera el 80 por ciento de llenado ante El NiƱo

Foto tomada de: La RepĆŗblica

Menos de la mitad de los embalses tienen niveles de llenado por encima de 80%

Sector: Energƭa / Hidrologƭa y confiabilidad elƩctrica

De acuerdo con XM, 15 de los 24 embalses del agregado nacional estÔn por debajo del objetivo de 80% fijado para enfrentar el Fenómeno de El Niño, mientras el nivel agregado del sistema se ubicó en 78,23% con corte al 5 de julio.

BogotÔ D.C., julio de 2026. La instalación plena del Fenómeno de El Niño llevó al sector energético colombiano a revisar con mayor detalle los indicadores del sistema eléctrico, especialmente el nivel de los embalses del Sistema Interconectado Nacional (SIN). La razón es clara: en un país con alta dependencia de generación hidroeléctrica, el agua almacenada es una variable crítica para garantizar la atención de la demanda durante una temporada de menores lluvias.

De acuerdo con La República, con base en información de XM, administrador del mercado mayorista de energía eléctrica, 15 de los 24 embalses del agregado nacional se encuentran por debajo del objetivo de 80% de llenado definido como referencia para afrontar el fenómeno climÔtico.

Esto significa que menos de la mitad de los embalses del país se encuentra en el nivel considerado óptimo para entrar al periodo seco. El agregado nacional se ubicó en 78,23% de llenado con corte al 5 de julio de 2026, una cifra cercana a la referencia, pero insuficiente para disipar las alertas regionales y operativas.

El dato llega en un momento en el que XM y los gremios han advertido riesgos adicionales: demanda eléctrica en mÔximos históricos, retraso en proyectos de generación y transmisión, necesidad de mayor respaldo térmico y presión sobre el abastecimiento de gas natural.

El agregado nacional mejoró, pero no todos los embalses alcanzan la meta

El nivel agregado de los embalses mostró una recuperación importante frente a meses anteriores. Al cierre de junio, el indicador estaba en 76,42%, mientras que en mayo había sido de 69,07%. Esto representó un aumento de 7,35 puntos porcentuales, el mayor repunte mensual en lo corrido del año.

La mejora estuvo asociada al rezago de lluvias registrado durante junio. Sin embargo, las proyecciones indican que estas condiciones podrían extenderse solo hasta agosto. A partir de entonces, se espera un aumento de temperaturas y una reducción en la frecuencia de precipitaciones, conforme avance El Niño.

Por eso, el sistema mantiene la atención sobre los embalses que aún no alcanzan el umbral de 80%. La lectura del agregado nacional puede ocultar diferencias regionales importantes: algunas zonas muestran niveles favorables, mientras otras entran al fenómeno con reservas mÔs débiles.

Porce III y MuƱa, entre los niveles mƔs bajos

Los casos mÔs críticos reportados por La República se encuentran en las regiones de Antioquia y Centro. En Antioquia, el embalse de Porce III registra un nivel de 25,84%, mientras que en la región Centro el embalse de Muña se ubica en 39,34%.

Estos niveles estÔn muy por debajo del objetivo de 80% y muestran que, aunque el promedio nacional mejoró, algunos embalses estratégicos siguen rezagados. En periodos secos, estas diferencias pueden afectar la flexibilidad del sistema para operar generación hidrÔulica cuando mÔs se necesita.

Los embalses cumplen un papel esencial para almacenar agua durante periodos de lluvia y utilizarla en temporadas secas. XM explica que los embalses tienen funciones asociadas a generación de energía, consumo humano, riego, uso industrial, navegación, turismo y regulación de caudales.

Centro, Caribe y Caldas mantienen rezagos

Por regiones, la zona Centro aparece como una de las mÔs rezagadas, ya que solo un tercio de sus embalses alcanza el nivel esperado. En esa región, Betania registra 87,74% y Topocoro alcanza 84,74%, pero otros embalses permanecen por debajo de la referencia.

En contraste, la región Valle tiene dos de sus tres embalses dentro del rango esperado: Calima, con 96,7%, y Salvajina, con 90,18%. Esto deja a la región con un nivel agregado cercano a 90,24%.

La diferencia entre regiones es importante porque el sistema eléctrico no solo depende de cuÔnto agua haya en total, sino de dónde estÔ almacenada, qué plantas puede respaldar, qué restricciones de red existen y cómo se comporta la demanda regional.

XM advierte escenarios crĆ­ticos para 2027

La preocupación de fondo no estÔ únicamente en el nivel actual de los embalses, sino en lo que podría ocurrir durante el periodo mÔs crítico de El Niño. Hace dos semanas, XM advirtió que el agregado nacional podría caer por debajo de 20% durante el verano asociado al fenómeno.

Según La República, XM detalló que algunos embalses podrían vaciarse casi por completo entre enero y abril de 2027. En particular, el operador mencionó los embalses de Guavio y El Peñol, que operarían por debajo de sus mínimos históricos de 20% y cerca de 30%, respectivamente.

En el caso de El Peñol, el nivel de almacenamiento estaría muy cerca de agotarse entre mayo y junio de 2027 si se materializan los escenarios mÔs deficitarios. Esto representaría un riesgo importante para la generación hidrÔulica y para la atención confiable de la demanda.

Embalses podrían operar por debajo de mínimos históricos

El Boletín Energético 349 de XM advierte que los principales embalses del SIN podrían operar por debajo de sus mínimos históricos e incluso algunos llegar a valores cercanos a 0% de su volumen útil en escenarios críticos.

XM señaló que esta situación evidenciaría un alto riesgo para la atención confiable y segura de la demanda eléctrica, dada la incertidumbre sobre la producción hidrÔulica de las plantas en esos niveles de reserva.

El operador también advirtió que, ante la simultaneidad de la indisponibilidad de la etapa 2 de Chivor y los trabajos en el embalse de Guavio, podría presentarse déficit de potencia a nivel sistémico, limitando la flexibilidad del sistema para atender la demanda del verano 2026-2027.

El riesgo tambiƩn puede llegar al agua potable

La caída de embalses no solo preocupa al sector eléctrico. La República recordó que una reducción fuerte del agregado nacional encendería alarmas por posibles racionamientos de agua, como ocurrió en 2024.

Durante ese año, la baja disponibilidad hídrica llevó a restricciones de consumo en BogotÔ y municipios cercanos. La experiencia dejó claro que los embalses no solo son un respaldo para la generación de energía, sino también un recurso clave para abastecimiento, regulación hídrica y seguridad territorial.

Por eso, el seguimiento a los embalses debe analizarse de manera integral. Electricidad, agua potable, actividades productivas y gestión ambiental se conectan cuando las lluvias disminuyen y las reservas hídricas bajan de forma prolongada.

Proyectos de generación retrasados aumentan la presión

Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen, advirtió que el atraso en el llenado de algunos embalses se suma a otro problema: los proyectos de generación previstos para el primer semestre del año no han entrado en operación al ritmo esperado.

Para 2026 se esperaba la entrada de 4.475 MW de nueva capacidad. Sin embargo, al 2 de julio solo habƭan ingresado 331 MW, equivalentes a 7,4% de lo previsto. Esta brecha reduce el margen de respuesta justo cuando el sistema necesitarƭa mƔs oferta disponible.

A ello se suma que 60% de los 42 proyectos del Sistema de Transmisión Nacional presenta retrasos frente a su fecha original de puesta en operación. Sin nuevas plantas y sin redes oportunas, la capacidad de maniobra del sistema se estrecha.

Colombia habrĆ­a perdido su ā€œcolchónā€ de confiabilidad

GutiĆ©rrez afirmó que Colombia perdió el ā€œcolchónā€ con el que normalmente operaba el sistema elĆ©ctrico. En su lectura, si se presenta un verano fuerte, como lo proyectan los escenarios climĆ”ticos, el paĆ­s tendrĆ” muy poco margen de maniobra.

Ese ā€œcolchónā€ se refiere a la capacidad adicional o respaldo que permite atender la demanda aun cuando se presentan contingencias, baja hidrologĆ­a, indisponibilidad de plantas o restricciones de red. Cuando ese margen se reduce, cualquier evento climĆ”tico u operativo puede tener mayor impacto.

El país ya ha visto señales de estrechez: precios de bolsa mÔs altos, necesidad de mayor generación térmica, alertas de restricciones en transmisión y preocupación por disponibilidad de gas natural para las plantas termoeléctricas.

Generación térmica y gas importado, una ecuación sensible

En periodos de baja hidrología, la generación térmica se convierte en respaldo indispensable. Las plantas a gas, carbón y combustibles líquidos deben cubrir parte de la energía que deja de producirse con agua.

El problema es que el país enfrenta restricciones en el suministro de gas natural. La previsión del parque térmico contempla escenarios en los que el gas importado utilizado para atender la generación energética podría no cubrir plenamente la demanda de las plantas termoeléctricas durante periodos de alto estrés.

Esta situación puede agravarse en momentos de mantenimiento de infraestructura clave, como la regasificadora SPEC. Si el gas no alcanza, algunas plantas tendrían que recurrir a combustibles líquidos, con mayores costos y presión sobre el precio de bolsa.

Precio de bolsa podrƭa subir si faltan tƩrmicas o combustibles

Sandra Fonseca, exdirectora de Asoenergía, explicó que cuando la generación térmica es suficiente, el balance energético se logra a un precio razonable. Pero cuando esa generación escasea por falta de gas o capacidad, el precio de bolsa sube por la falta de recursos y reservas.

Esta explicación resume la relación entre embalses, térmicas y precios. Si el agua baja y las térmicas no pueden responder plenamente, el mercado percibe escasez y los precios tienden a subir. En escenarios críticos de El Niño, la bolsa puede convertirse en un termómetro de la estrechez del sistema.

Por eso, asegurar combustibles para térmicas no es solo un tema de generación, sino también de tarifas, competitividad y protección al usuario final.

La gestión del agua serÔ estratégica

Durante los próximos meses, la gestión del agua almacenada serÔ una decisión estratégica. El sistema deberÔ balancear generación hidrÔulica, conservación de embalses, despacho térmico, costos de energía y seguridad de suministro.

Usar demasiada agua antes de la fase mÔs crítica de El Niño podría dejar al país con menor respaldo entre enero y abril de 2027. Pero usar demasiada generación térmica también puede elevar costos y exigir combustibles que no siempre estarÔn disponibles en condiciones ideales.

Este equilibrio requiere seguimiento permanente de XM, coordinación con generadores, señales regulatorias claras y decisiones oportunas del Gobierno y los agentes del mercado.

Ahorro de energĆ­a y eficiencia vuelven a ser necesarios

Ante un escenario de menor hidrología y presión térmica, los programas de ahorro de energía pueden volver a ganar protagonismo. Reducir consumo en horas críticas ayuda a preservar embalses, disminuir el despacho de plantas costosas y aliviar redes de transmisión.

En hogares, comercios e industrias, medidas como iluminación eficiente, mantenimiento de equipos, uso racional de aire acondicionado, gestión de motores y control de horarios de consumo pueden aportar a la confiabilidad del sistema.

Para grandes usuarios, mecanismos como la respuesta de la demanda permiten reducir temporalmente consumos a cambio de incentivos económicos. Este tipo de herramientas puede ser útil si el verano 2026-2027 se intensifica.

El sistema necesita decisiones antes del verano crĆ­tico

La información de embalses muestra que Colombia aún tiene margen para prepararse, pero no para aplazar decisiones. El nivel agregado de 78,23% es una señal positiva frente a mayo, pero la existencia de 15 embalses por debajo del objetivo de 80% mantiene encendidas las alertas.

Las medidas urgentes incluyen acelerar proyectos de generación, destrabar transmisión, asegurar gas para térmicas, gestionar el mantenimiento de infraestructura estratégica, conservar agua en embalses y activar incentivos de ahorro.

Si estas acciones se toman tarde, el paƭs podrƭa llegar al primer semestre de 2027 con embalses mƔs bajos, menor flexibilidad operativa, precios mƔs altos y mayor riesgo de restricciones.

Una alerta para la seguridad energƩtica nacional

La situación de los embalses confirma que la seguridad energética no depende de una sola variable. Colombia necesita agua, térmicas disponibles, gas suficiente, transmisión robusta, nuevos proyectos y usuarios capaces de ahorrar cuando el sistema lo requiera.

En un sistema dominado por la hidroelectricidad, entrar a El Niño sin reservas suficientes en todos los embalses aumenta la vulnerabilidad. Si ademÔs se suman retrasos en generación y transmisión, el riesgo se multiplica.

El seguimiento de XM serÔ clave durante los próximos meses. Los indicadores de embalses, aportes hídricos, demanda, generación térmica, gas y precios deberÔn monitorearse de forma permanente para anticipar medidas y evitar que la estrechez se convierta en crisis.

Con menos de la mitad de los embalses por encima del objetivo de 80%, Colombia entra a una fase decisiva de preparación frente a El Niño. El repunte de junio dio un alivio parcial, pero los escenarios para 2027 muestran que la confiabilidad eléctrica dependerÔ de actuar a tiempo, proteger el agua disponible y garantizar que la generación térmica pueda responder cuando el sistema mÔs la necesite.

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