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Nivel de embalses está en 79,24%, apenas 0,43 puntos por debajo de la senda de referencia
Sector: Energía / Embalses, generación hidroeléctrica y seguridad energética
Los embalses del Sistema Interconectado Nacional (SIN) alcanzaron un nivel agregado de 79,24%, apenas 0,43 puntos porcentuales por debajo de la senda de referencia utilizada para monitorear la confiabilidad del sistema. La atención se concentra ahora en el posible impacto del Fenómeno de El Niño 2026-2027 y en las proyecciones de XM, que anticipan una reducción considerable de las reservas durante 2027.
Bogotá D.C., septiembre de 2026. El comportamiento de los embalses vuelve a convertirse en uno de los principales indicadores de seguimiento del sistema eléctrico colombiano. De acuerdo con cifras reportadas por XM, el nivel agregado de las reservas hídricas del país se ubica en 79,24% de su volumen útil.
Este nivel se encuentra apenas 0,43 puntos porcentuales por debajo de la senda de referencia utilizada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) para evaluar las condiciones del sistema.
La diferencia es pequeña en términos actuales, pero cobra especial relevancia porque Colombia se prepara para afrontar el periodo más exigente del Fenómeno de El Niño 2026-2027, que podría reducir significativamente los aportes hídricos durante los próximos meses.
El reto no consiste únicamente en llegar a un determinado porcentaje de almacenamiento, sino en administrar las reservas para que el sistema cuente con suficiente generación hidráulica durante la etapa seca y pueda complementar esa producción con generación térmica cuando sea necesario.
Embalses están cerca de la senda de referencia
El nivel agregado de 79,24% muestra que las reservas se encuentran muy cerca de la senda de referencia definida para el seguimiento de la confiabilidad eléctrica.
La CREG define esta senda como el nivel diario del embalse útil del Sistema Interconectado Nacional necesario para garantizar el suministro de energía durante las estaciones de invierno y verano.
Para el periodo actual, la comparación indica una diferencia de apenas 0,43 puntos porcentuales, lo que ubicaría la referencia aproximadamente en 79,67%.
Este indicador sirve para determinar si el almacenamiento real se encuentra en una condición adecuada frente a los escenarios de demanda, hidrología y disponibilidad de generación utilizados por el operador para sus análisis de confiabilidad.
La meta para enfrentar El Niño es de 80%
Además de la senda regulatoria, XM ha señalado que el sistema requiere iniciar la temporada crítica con reservas superiores a 80% del volumen útil agregado.
El objetivo es conservar suficiente agua para responder a una eventual reducción prolongada de precipitaciones durante El Niño.
Aunque el promedio nacional está cerca de esa referencia, el comportamiento no es uniforme entre regiones ni entre embalses.
Algunos complejos hídricos cuentan con reservas superiores a la meta, mientras otros presentan niveles considerablemente menores y pueden enfrentar una presión más rápida si los aportes continúan disminuyendo.
Solo dos regiones están por encima del 80%
Al revisar el comportamiento por regiones, solo dos zonas se encuentran por encima de la referencia de 80%.
La región Oriente registra un volumen útil diario de 96,59%, mientras Antioquia alcanza 80,38%.
Las demás regiones permanecen por debajo de esa meta, lo que refleja que el promedio nacional puede ocultar diferencias importantes entre los distintos sistemas de embalses.
Esta dispersión es relevante porque cada región tiene características propias de generación, capacidad de almacenamiento, aportes hídricos y conexión con el Sistema Interconectado Nacional.
Guavio lidera con 98,1% de llenado
Entre los principales embalses analizados, Guavio registra el mayor nivel de almacenamiento, con 98,1%.
Le sigue Esmeralda, con 96,0%, y posteriormente Chuza, con 94,1%.
También se encuentran por encima del nivel de referencia Peñol, con 85,5%, y Miraflores, con 83,5%.
Estos cinco embalses se ubican actualmente por encima de la meta de 80% planteada para fortalecer la preparación frente al periodo seco.
El Niño mantiene al sector energético en alerta
Los buenos niveles de algunos embalses no eliminan el riesgo climático.
Según explicó el experto en asuntos minero-energéticos Sergio Cabrales, existe una alta probabilidad de que el Fenómeno de El Niño 2026-2027 alcance una intensidad muy fuerte.
Un escenario de este tipo puede traducirse en menores precipitaciones, reducción de aportes hídricos y mayor presión sobre las reservas necesarias para producir electricidad.
El problema es especialmente importante para Colombia porque la generación hidroeléctrica mantiene una participación significativa dentro de la matriz eléctrica nacional.
Menos agua significa mayor uso de generación térmica
Cuando los aportes hídricos disminuyen, el sistema debe reducir progresivamente el uso de agua almacenada y aumentar el respaldo de plantas térmicas.
Estas centrales pueden utilizar gas natural, carbón o combustibles líquidos para generar electricidad de manera firme cuando las hidroeléctricas necesitan conservar reservas.
El respaldo térmico resulta fundamental para mantener la confiabilidad, pero también puede elevar los costos del sistema debido al precio de los combustibles y a las condiciones de operación de las plantas.
Por eso, la administración de los embalses durante los meses previos a la etapa más fuerte de El Niño es considerada una medida preventiva para reducir el riesgo de desabastecimiento.
XM proyecta una caída de los embalses a 15,7% en 2027
El escenario de mayor preocupación aparece en las proyecciones realizadas por XM para el próximo año.
El administrador del mercado eléctrico revisó nuevamente sus previsiones y calculó que, durante el segundo trimestre de 2027, las reservas hídricas del Sistema Interconectado Nacional podrían alcanzar un mínimo de apenas 15,7%.
De materializarse esta trayectoria, el sistema llegaría a niveles de almacenamiento sin precedentes recientes y tendría que depender de forma considerable de otras fuentes de generación.
La proyección también contempla que la generación térmica podría mantenerse en niveles máximos durante aproximadamente 10 meses consecutivos.
El mínimo sería inferior al registrado en El Niño 2023-2024
La posible caída hasta 15,7% sería significativamente más profunda que la observada durante el episodio de El Niño de 2023-2024.
Durante aquel fenómeno climático, los embalses llegaron a niveles cercanos a 27%, según estimaciones citadas de la exdirectora de Asoenergía, Sandra Fonseca.
La diferencia muestra la severidad del escenario considerado actualmente por XM y explica por qué el sector viene adoptando medidas de ahorro, conservación de embalses y respaldo térmico antes de que llegue la fase más crítica.
Guatapé y Guavio podrían llegar a niveles históricos
Entre los casos que generan mayor preocupación para 2027 aparecen los embalses de Guatapé y Guavio.
Aunque Guavio registra actualmente uno de los mayores niveles de llenado del país, con 98,1%, las proyecciones muestran que podría descender por debajo del mínimo histórico observado durante los últimos 20 años.
XM también advierte que tanto Guavio como Guatapé podrían acercarse a sus mínimos operativos si se materializan las condiciones hidrológicas consideradas en el escenario de El Niño.
Esto demuestra que un embalse puede comenzar la temporada con reservas elevadas y aun así enfrentar una reducción considerable si la sequía se prolonga y la demanda permanece alta.
Operar cerca del mínimo reduce el margen del sistema
Cuando un embalse se acerca a sus niveles mínimos operativos, no toda el agua restante puede utilizarse con la misma flexibilidad para generar electricidad.
Esto reduce el margen con el que cuenta el sistema para responder a picos de demanda, indisponibilidad de otras plantas o restricciones en la red.
XM advirtió que operar en niveles no observados previamente genera incertidumbre sobre la producción hidráulica disponible y representa un riesgo para la atención confiable y segura de la demanda eléctrica.
El promedio nacional no cuenta toda la historia
El nivel agregado de 79,24% puede interpretarse inicialmente como una situación cercana a la meta, pero el promedio nacional no refleja por sí solo la vulnerabilidad del sistema.
Lo importante es analizar simultáneamente la distribución regional del agua, las condiciones particulares de los embalses, los aportes futuros, la demanda esperada, la generación térmica disponible y las restricciones de transmisión.
Por esta razón, el seguimiento diario resulta fundamental para determinar si las reservas están cayendo más rápido de lo previsto o si las medidas de conservación están teniendo efecto.
Senda de referencia funciona como indicador de seguridad
La senda de referencia de la CREG no debe interpretarse como un nivel fijo durante todo el año.
Se trata de una trayectoria diaria que establece el volumen útil que debería tener el sistema para garantizar el suministro durante las estaciones climáticas.
Para calcularla se utilizan supuestos sobre demanda, condiciones hidrológicas, almacenamiento inicial y disponibilidad del sistema.
En junio de 2026, la CREG modificó las reglas de seguimiento del índice de nivel de embalse y estableció que, si el embalse útil real es mayor o igual que la senda de referencia, el indicador se considera en un nivel superior.
XM había pedido llegar al verano con más de 80%
Dentro de los análisis regulatorios realizados durante 2026, XM recomendó que el nivel agregado del embalse útil del SIN al inicio de la siguiente estación de verano fuera superior al 80%.
Esta recomendación se convirtió en una referencia relevante para medir la preparación del país frente a la temporada seca.
Con un nivel actual de 79,24%, el sistema se encuentra muy cerca de ese objetivo, pero todavía ligeramente por debajo.
La evolución durante las próximas semanas será determinante, especialmente porque las lluvias previas al verano pueden definir cuánto almacenamiento estará disponible al comenzar la etapa más intensa de El Niño.
Preservar agua es parte de la estrategia energética
Las autoridades y el sector eléctrico han venido implementando medidas para preservar las reservas hídricas.
Entre ellas se encuentran señales de ahorro de energía para los usuarios, mayor participación de generación térmica y ajustes regulatorios que modifican los incentivos de despacho de las plantas.
El objetivo es utilizar menos agua en el presente para conservarla durante los meses en que la generación hidroeléctrica puede ser más necesaria.
Esta estrategia implica asumir mayores costos térmicos en algunos momentos a cambio de fortalecer la confiabilidad futura del sistema.
Generación térmica podría mantenerse al máximo por 10 meses
La previsión de XM contempla un periodo prolongado de uso intensivo de generación térmica.
Mantener estas plantas en niveles elevados durante cerca de 10 meses implica retos relacionados con abastecimiento de combustibles, contratos de gas, carbón, disponibilidad técnica, mantenimiento y liquidez de los agentes.
Esto convierte al respaldo térmico en uno de los componentes más importantes para enfrentar El Niño, especialmente si el descenso de las reservas hídricas ocurre al ritmo proyectado.
La demanda también juega un papel clave
La evolución de los embalses no depende únicamente de las lluvias.
El crecimiento de la demanda eléctrica determina cuánta energía debe producir diariamente el sistema y, por tanto, cuánto recurso hidráulico o térmico debe utilizarse.
Una demanda superior a la prevista puede acelerar el uso de las reservas, especialmente si no entran nuevos proyectos de generación al ritmo esperado.
Por eso, el comportamiento del consumo será uno de los indicadores más vigilados durante los próximos meses.
Ahorrar energía puede ayudar a conservar embalses
Las medidas de eficiencia y ahorro energético buscan reducir la presión sobre las reservas.
Cada disminución de demanda permite reducir parte de la generación necesaria, lo que puede traducirse en menor utilización de agua almacenada cuando el sistema prioriza la conservación hídrica.
En hogares, empresas e industrias, acciones de eficiencia energética pueden contribuir a disminuir consumo sin afectar necesariamente la actividad productiva.
El ahorro se vuelve especialmente importante cuando coincide un episodio climático fuerte con altos niveles de demanda y restricciones en la entrada de nueva infraestructura.
Qué debe vigilar el sector durante los próximos meses
El seguimiento del sistema deberá concentrarse en varios indicadores: nivel agregado de los embalses, aportes hídricos diarios, comportamiento regional, disponibilidad térmica, demanda, entrada de nuevos proyectos y disponibilidad de combustibles.
También será fundamental observar la velocidad con la que las reservas se alejan o acercan a la senda de referencia de la CREG.
Una caída sostenida por debajo de esa trayectoria podría incrementar las alertas y obligar a reforzar medidas para preservar agua y garantizar generación firme.
El escenario actual es favorable frente al futuro proyectado
El nivel actual de 79,24% ofrece al sistema un punto de partida significativamente mejor que el mínimo previsto para 2027.
Sin embargo, la diferencia entre ambos escenarios muestra la velocidad con la que podrían caer las reservas si El Niño resulta muy fuerte y se prolonga la reducción de aportes hídricos.
El reto será administrar el agua disponible de manera que Colombia pueda atravesar la temporada seca sin llegar a niveles que comprometan la confiabilidad del suministro.
Seguridad energética depende de anticiparse
Las proyecciones refuerzan el mensaje de que la seguridad energética debe construirse antes de llegar a una situación crítica.
Mantener embalses, garantizar térmicas, asegurar combustibles, controlar la demanda y acelerar infraestructura son decisiones que deben avanzar de manera coordinada.
Si el sistema espera a que las reservas lleguen a niveles mínimos para actuar, las alternativas disponibles serían más costosas y el margen de maniobra sería significativamente menor.
El nivel agregado de los embalses del Sistema Interconectado Nacional se encuentra actualmente en 79,24%, apenas 0,43 puntos porcentuales por debajo de la senda de referencia, que por diferencia corresponde aproximadamente a 79,67%. Solo las regiones de Oriente, con 96,59%, y Antioquia, con 80,38%, superan la meta del 80%. Entre los embalses con mayores reservas están Guavio, Esmeralda, Chuza, Peñol y Miraflores. Pese al nivel actual, XM proyecta que las reservas podrían caer hasta 15,7% durante el segundo trimestre de 2027, mientras la generación térmica se mantendría en niveles máximos durante cerca de 10 meses.

