Fenómeno de El Niño llevaría precio de energía en bolsa hasta $1.000 por kWh

Publicado por Japs Equipos Electricos

Fuente: La República

Publicado el: 2026-06-25

Categoria: Noticia Nacional

Fenómeno de El Niño podría llevar el precio de energía en bolsa hasta 1000 pesos por kilovatio hora

Foto tomada de: La República

Fenómeno de El Niño dejaría la referencia de energía en bolsa en $1.000 el kilovatio-hora

Sector: Energía / Mercado eléctrico

La caída de los embalses, el aumento de la generación térmica y las señales de estrechez energética podrían llevar el precio de bolsa a niveles entre $900 y $1.000 por kWh durante la fase más crítica de El Niño.

Bogotá D.C., junio de 2026. La llegada del Fenómeno de El Niño, tras la declaratoria oficial del Ideam, aumentó las tensiones en el sector eléctrico colombiano y volvió a poner sobre la mesa una pregunta clave para usuarios, empresas y generadores: ¿hasta dónde podría subir el precio de la energía en bolsa durante la fase más crítica del evento climático?

En un escenario de menores precipitaciones, reducción de aportes hídricos y mayor dependencia de plantas térmicas a carbón, gas y combustibles líquidos, la referencia de energía en bolsa podría acercarse a $1.000 por kilovatio hora. Este nivel estaría asociado al precio de escasez del cargo por confiabilidad, mecanismo que se activa cuando el sistema enfrenta señales críticas.

José David Montoya, presidente de Termotasajero, explicó que cuando las condiciones se tornen más críticas, el precio de bolsa podría ubicarse entre $900 y $1.000 por kWh. La proyección refleja el temor de que los embalses bajen a mínimos históricos y que la generación térmica tenga que cubrir una porción mucho mayor de la demanda nacional.

El comportamiento reciente de los precios muestra que el mercado ya empezó a incorporar las expectativas sobre El Niño. XM, administrador del mercado mayorista de energía, informó que en mayo de 2026 el precio promedio ponderado de bolsa fue de $516,36 por kWh, un aumento de 84,28% frente a abril y de 297,54% frente a mayo de 2025.

Precio de bolsa subió con fuerza en mayo

El informe de XM sobre las variables del mercado de energía en mayo confirmó una fuerte aceleración del precio de bolsa. El promedio ponderado pasó de $280,20/kWh en abril a $516,36/kWh en mayo, reflejando mayor volatilidad y presión sobre la oferta.

Frente a mayo de 2025, cuando el precio promedio fue de $129,89/kWh, el incremento fue de casi cuatro veces. Esta variación muestra cómo la combinación de temperaturas altas, mayor consumo, reducción de aportes hídricos y aumento de generación térmica puede cambiar rápidamente la formación de precios en el mercado eléctrico.

XM señaló que en mayo se observaron comportamientos atípicos en el consumo de energía por efecto de las altas temperaturas. También se evidenció una reducción en los aportes de energía que incentivó una mayor generación térmica, lo que se tradujo en más volatilidad de los precios de bolsa como respuesta natural del mercado.

Junio ya mostró referencias superiores al precio de escasez

La presión no se limitó a mayo. En lo corrido de junio, hasta el día 21, el precio máximo de bolsa habría llegado a $1.282/kWh, mientras que el precio de escasez se ubicó en $906,1/kWh, según la información citada por La República.

El precio de escasez es una referencia clave dentro del cargo por confiabilidad. Según XM, corresponde al valor máximo que puede pagar la demanda por la energía en el mercado cuando se presentan condiciones críticas, y se calcula conforme a la regulación vigente.

Cuando el precio de bolsa supera el precio de escasez, se genera una señal de tensión para el sistema. En términos prácticos, esto indica que la energía disponible en el mercado se está transando a niveles elevados, normalmente asociados a mayor necesidad de generación térmica, combustibles más costosos o restricciones de oferta.

Embalses, el principal punto de presión

El mayor riesgo está en los embalses. Con menores lluvias durante El Niño, los aportes hídricos bajan y el sistema pierde flexibilidad. Si los embalses no llegan suficientemente llenos a la temporada seca, la generación hidráulica disponible se reduce y el mercado debe apoyarse con más fuerza en plantas térmicas.

Otro informe de XM citado por La República mostró la posibilidad de que los embalses alcancen un nivel de llenado de 19,3% durante el verano asociado a El Niño. De materializarse este escenario, se estaría por debajo del mínimo histórico de 27% registrado en 2024.

Una caída de esa magnitud no solo presionaría los precios de energía. También haría más latente el riesgo de medidas de ahorro, administración de demanda e incluso alertas por racionamiento de agua en algunas zonas del país.

El papel de las térmicas será determinante

La magnitud del aumento en el precio de bolsa dependerá, en buena medida, de la capacidad de las plantas térmicas para cubrir los faltantes que deje la generación hidráulica. Si la generación térmica responde con suficiente disponibilidad, el sistema podría balancearse sin incrementos extremos.

Sandra Fonseca, exdirectora de Asoenergía, explicó que cuando la generación térmica es suficiente, el balance se logra a un precio razonable. Pero cuando escasea por falta de gas, combustibles o capacidad, el precio de bolsa se dispara por insuficiencia de recursos y reservas.

Alejandro Castañeda, presidente de Andeg, señaló que aún existe un margen cercano a 45 GWh/día entre el aporte actual de las térmicas al sistema y su capacidad potencial de generación, estimada en 135 GWh/día. Ese margen podría ser un alivio si las plantas cuentan con combustibles, disponibilidad operativa y condiciones financieras para producir.

Gas, carbón y combustibles líquidos entran al centro del debate

Durante El Niño, la generación térmica aumenta su importancia. Sin embargo, esta fuente depende de combustibles que también enfrentan restricciones. El gas natural, por ejemplo, se ha convertido en uno de los frentes más sensibles por señales de déficit y mayor necesidad de importaciones.

Si las plantas térmicas a gas no cuentan con suministro suficiente, el sistema puede tener que recurrir a combustibles líquidos o carbón, con impactos sobre costos, logística y emisiones. Esa sustitución puede elevar el costo marginal de generación y, por tanto, presionar el precio de bolsa.

La disponibilidad de combustibles no es solo un asunto técnico. También depende de contratos, transporte, terminales de importación, liquidez de los agentes y coordinación entre el sector eléctrico y el sector gas. Por eso, varios gremios han insistido en que la confiabilidad energética debe analizarse de manera integral.

Tarifas podrían sentir presión si el estrés se prolonga

La presión en bolsa no se traslada de manera inmediata ni total a todos los usuarios, porque existen contratos, regulación tarifaria y diferentes mecanismos de formación del costo unitario. Sin embargo, un periodo prolongado de precios altos puede terminar afectando las tarifas de energía.

Corficolombiana estima que, tomando como referencia el Fenómeno de El Niño de 2024, el impacto sobre las tarifas de energía podría alcanzar un incremento anual de 15,6% frente a un escenario sin el fenómeno. La magnitud final dependerá de la intensidad del verano, el nivel de embalses y la entrada oportuna de generación térmica.

Andrés Gallego, director ejecutivo senior de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, recordó que las tarifas para los hogares registraron aumentos importantes entre 2023 y 2024. Un nuevo escenario de estrés podría traducirse en presiones alcistas adicionales, aunque no necesariamente homogéneas en todo el país.

El mercado ya venía mostrando señales de alerta

La evolución mensual del precio de bolsa en 2026 muestra una tendencia de aumento. En febrero, XM reportó un precio promedio de $124,26/kWh. En marzo, la referencia subió a $223,78/kWh. En abril, llegó a $280,20/kWh. Y en mayo alcanzó los $516,36/kWh.

Esta trayectoria evidencia que el mercado empezó a anticipar condiciones más estrechas incluso antes de la fase más crítica de El Niño. El aumento de la demanda, los menores aportes hídricos y el mayor despacho térmico explican parte del ajuste.

Si la temporada seca se intensifica entre diciembre y mayo, como advierten los escenarios hidrológicos, la presión podría aumentar. Por eso, el precio de $900 a $1.000/kWh aparece como una referencia posible si la oferta térmica no logra cubrir la demanda de manera suficiente.

El cargo por confiabilidad vuelve a ser protagonista

El cargo por confiabilidad es uno de los mecanismos centrales del mercado eléctrico colombiano. Su objetivo es asegurar que exista energía firme disponible para atender la demanda en condiciones críticas, especialmente durante sequías o eventos climáticos que reduzcan la generación hidráulica.

Bajo este esquema, el precio de escasez opera como una señal regulatoria. Cuando el precio de bolsa supera ese umbral, se activan reglas asociadas a las obligaciones de energía firme y al respaldo que deben entregar los generadores comprometidos con el sistema.

En un contexto de El Niño, este mecanismo adquiere relevancia porque el sistema necesita garantías de disponibilidad. La discusión no es solo cuánto sube el precio de bolsa, sino si las plantas respaldadas por el cargo pueden entregar la energía necesaria cuando el sistema lo demande.

Riesgo de racionamiento de agua y presión eléctrica

La posibilidad de que los embalses bajen hasta cerca de 19,3% también tiene implicaciones fuera del mercado eléctrico. En 2024, los bajos niveles de embalses estuvieron asociados a medidas de racionamiento de agua en varias zonas, especialmente en Bogotá y municipios cercanos.

Si el nuevo episodio de El Niño supera los niveles críticos registrados en 2024, las autoridades tendrían que coordinar medidas de ahorro de agua y energía. Ambos recursos están conectados en Colombia por la importancia de los embalses para la generación hidroeléctrica.

Esta relación hace que la gestión de El Niño no sea únicamente responsabilidad del sector eléctrico. También involucra autoridades ambientales, acueductos, usuarios, industria, comercio, hogares y gobiernos territoriales.

Usuarios deberán prepararse para señales de ahorro

Ante un escenario de precios elevados y baja hidrología, los usuarios podrían recibir nuevas señales de ahorro de energía. La CREG ya publicó un proyecto de resolución para reglamentar un programa de ahorro y uso eficiente, con posibles cobros diferenciales para consumos superiores a una meta e incentivos monetarios para quienes reduzcan su demanda.

Estos mecanismos buscan administrar la demanda durante situaciones de estrechez energética. Reducir el consumo en momentos críticos puede ayudar a preservar embalses, disminuir la necesidad de generación térmica costosa y moderar la presión sobre el precio de bolsa.

Para hogares y empresas, la eficiencia energética vuelve a ser una herramienta clave. Iluminación LED, mantenimiento de equipos, uso racional de aire acondicionado, gestión de motores, control de horarios de consumo y reducción de cargas innecesarias pueden contribuir a disminuir costos y apoyar la confiabilidad del sistema.

Un escenario que exige coordinación sectorial

El aumento potencial del precio de bolsa hasta $1.000/kWh no es un fenómeno aislado. Es el resultado de una combinación de factores: menor hidrología, demanda creciente, dependencia térmica, disponibilidad de combustibles, entrada rezagada de proyectos y condiciones operativas del sistema.

Por eso, la respuesta debe ser coordinada. XM debe monitorear el sistema en tiempo real; la CREG debe ajustar señales regulatorias cuando sea necesario; MinEnergía debe articular medidas de seguridad energética; y generadores, comercializadores y transportadores deben garantizar disponibilidad operativa.

La coordinación también será clave para evitar que la incertidumbre del mercado se traslade de forma desordenada a usuarios. Información clara, medidas preventivas y señales oportunas pueden reducir el riesgo de decisiones tardías o de impactos tarifarios más fuertes.

El precio de bolsa será el termómetro de la estrechez

Durante los próximos meses, el precio de bolsa será uno de los principales indicadores para medir la estrechez del sistema. Si los embalses se mantienen en niveles adecuados y las térmicas responden con suficiente energía, la presión podría moderarse.

Si, por el contrario, la hidrología cae con fuerza, los combustibles se encarecen o la disponibilidad térmica resulta insuficiente, el precio podría acercarse a la referencia de escasez y ubicarse en el rango de $900 a $1.000/kWh.

Para el sector, este escenario exige anticipación. El país aún tiene margen de maniobra si asegura combustibles, mantiene embalses, activa señales de ahorro y acelera proyectos estratégicos. Pero ese margen se reduce a medida que avanza la temporada seca.

La advertencia sobre un precio de bolsa de hasta $1.000 por kilovatio hora resume la tensión que enfrenta Colombia: un sistema eléctrico altamente dependiente de la hidrología, una demanda creciente y la necesidad de que la generación térmica responda sin fallas durante el Fenómeno de El Niño.

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