Foto tomada de: Valora Analitik / Asocodis
Deuda a comercializadores y distribuidores de energía en Colombia ascendió a $7,9 billones
Sector: Energía / Distribución, comercialización y sostenibilidad financiera
José Camilo Manzur, presidente de Asocodis, advirtió que las deudas con comercializadores y distribuidores de energía llegaron a $7,9 billones a julio de 2026. La cifra incluye subsidios, opción tarifaria, usuarios oficiales y obligaciones asociadas a Air-e, en medio de alertas por El Niño, generación térmica e importación de gas.
Bogotá D.C., agosto de 2026. La deuda con comercializadores y distribuidores de energía eléctrica en Colombia ascendió a $7,9 billones, según explicó José Camilo Manzur, presidente de la Asociación Colombiana de Distribuidores de Energía Eléctrica (Asocodis), en entrevista con Valora Analitik.
El directivo señaló que la cifra corresponde al corte de julio de 2026 y reúne varios componentes que presionan la sostenibilidad financiera del sector eléctrico. Entre ellos están los subsidios pendientes, la opción tarifaria, las deudas de usuarios oficiales y constitucionalmente protegidos, y la situación de Air-e, empresa intervenida que atiende parte de la Región Caribe.
De acuerdo con Manzur, la deuda por subsidios asciende a $1 billón, la deuda de la opción tarifaria llega a $1,8 billones, los usuarios oficiales deben $1,5 billones y la deuda de Air-e alcanza $3,6 billones. La suma de estos rubros da los $7,9 billones, sin incluir el sector de gas.
La advertencia llega en un momento de alta presión para el sistema eléctrico colombiano: el país enfrenta riesgos asociados al Fenómeno de El Niño, déficit de energía firme, mayores necesidades de generación térmica, importación de gas, alta exposición de algunas empresas a la Bolsa de Energía y dificultades financieras que afectan a generadores, distribuidores y comercializadores.
Cómo se compone la deuda de $7,9 billones
La deuda total expuesta por Asocodis está compuesta por cuatro grandes bloques. El primero corresponde a subsidios de energía, con una deuda cercana a $1 billón. Estos recursos son necesarios para cubrir parte del consumo de usuarios de estratos 1, 2 y 3.
El segundo bloque es la opción tarifaria, que suma alrededor de $1,8 billones. Este mecanismo permitió diferir cobros tarifarios para aliviar temporalmente las facturas, pero dejó saldos pendientes que deben recuperarse.
El tercer bloque corresponde a los usuarios oficiales y constitucionalmente protegidos, con una deuda de $1,5 billones. Allí se incluyen entidades públicas y servicios que, por su naturaleza, no pueden ser suspendidos fácilmente, como hospitales, instituciones de salud o estaciones de policía.
El cuarto componente es la deuda de Air-e, estimada en $3,6 billones. Para Asocodis, este rubro es especialmente delicado porque una parte importante corresponde a obligaciones con generadores térmicos, que necesitan liquidez para comprar combustibles y garantizar generación durante momentos críticos.
Subsidios: 2027 estaría prácticamente desfinanciado
Manzur advirtió que el Presupuesto General de la Nación debe incorporar recursos suficientes para cubrir el déficit de subsidios del sector eléctrico. Según el presidente de Asocodis, las necesidades de subsidios para 2027 ascienden a $4,1 billones.
El directivo señaló que los recursos apropiados en el proyecto de presupuesto presentado al Congreso no alcanzarían para cubrir las necesidades del próximo año y estarían destinados casi únicamente a cerrar el déficit de 2026.
Para el gremio, este punto debería abordarse en la reforma tributaria o en el Presupuesto General de la Nación, porque la falta de recursos para subsidios afecta la caja de las empresas prestadoras y puede generar riesgos sobre la continuidad del servicio.
Reforma tributaria y suficiencia financiera del sector
Frente a la eventual reforma tributaria del Gobierno de Abelardo De la Espriella, Asocodis plantea que cualquier ajuste fiscal debe contribuir a sanear las finanzas públicas, pero sin afectar la suficiencia financiera del sector energético.
El gremio considera que deben incorporarse recursos para cubrir subsidios, atender la deuda de Air-e y crear mecanismos que permitan el pago de usuarios oficiales.
La preocupación central es que una reforma tributaria o un presupuesto sin apropiaciones suficientes aumente el estrés financiero de las empresas y traslade riesgos a otros eslabones del sistema eléctrico.
Air-e, el punto más crítico de la deuda
La situación de Air-e ocupa un lugar central en la entrevista. Manzur aseguró que el Gobierno nacional, al intervenir la compañía, adquiere obligaciones que deben cumplirse oportunamente.
Según Asocodis, las deudas de Air-e superan los $3,6 billones y una parte relevante corresponde a generadores térmicos. Este punto es crítico porque esos generadores requieren recursos para adquirir gas, carbón o combustibles líquidos y operar cuando el sistema eléctrico lo necesita.
Manzur pidió que se pague lo que se debe, que se establezcan acuerdos de pago y que la deuda corriente que se genere hacia adelante se cubra en su totalidad y de manera oportuna.
¿Debe liquidarse Air-e?
Sobre el futuro de Air-e, Manzur planteó que primero deben resolverse los problemas de corto plazo: honrar las deudas, derogar medidas que, según el gremio, obligan a suministrar energía a una empresa intervenida sin garantía efectiva de pago, y establecer acuerdos con generadores.
Sin embargo, también señaló que la Región Caribe requiere una solución estructural. Para Asocodis, el problema no se resuelve únicamente cambiando operadores de manera permanente.
La región necesita apoyo del Estado nacional y de los entes territoriales, regulación diferencial, mayor responsabilidad de los usuarios, reducción de pérdidas, control de fraudes y un modelo sostenible de prestación del servicio.
Caribe: recaudo cercano al 80% y pérdidas altas
Manzur explicó que en la Región Caribe los recaudos están cercanos al 80%, por debajo de otras zonas del país. Además, señaló que las pérdidas de energía y los fraudes siguen siendo altos.
Esta realidad obliga a pensar en una solución integral que involucre usuarios, municipios, departamentos, Gobierno nacional, operadores y autoridades de control.
Para Asocodis, las condiciones socioeconómicas de regiones como el Caribe, Cauca o Chocó requieren mecanismos diferenciales, porque no enfrentan los mismos problemas que otros mercados eléctricos con mayor capacidad de pago y menores pérdidas.
Usuarios oficiales deben $1,5 billones
Otro frente crítico es la deuda de usuarios oficiales y constitucionalmente protegidos, que llega a $1,5 billones. Manzur explicó que algunas entidades públicas no pagan oportunamente, aunque la ley exige apropiar y cancelar los recursos de servicios públicos.
El problema se agrava porque muchos de estos usuarios no pueden ser suspendidos como ocurriría con usuarios ordinarios. Hospitales, instituciones de salud y estaciones de policía cuentan con protección jurisprudencial por la naturaleza esencial de sus servicios.
Para Asocodis, esa protección no debería trasladar el costo al prestador. El gremio pidió investigaciones disciplinarias contra funcionarios que no apropien ni paguen los recursos correspondientes.
Exportar energía a Ecuador en medio de El Niño
Manzur también se refirió a la decisión de exportar energía eléctrica a Ecuador en medio del Fenómeno de El Niño. Aunque reconoció la importancia de la solidaridad e integración energética regional, afirmó que la prioridad debe ser la seguridad energética nacional.
Según el presidente de Asocodis, Colombia debe proteger primero la atención de sus ciudadanos, especialmente en un escenario de déficit de energía firme, consumos altos, limitaciones de red e importación de gas.
El directivo sostuvo que, aunque exista una resolución del Ministerio que permite exportar energía sin utilizar agua sino generación térmica, toda la generación térmica debería destinarse al mercado nacional en este momento de estrés del sistema.
Una “tormenta perfecta” para el sistema eléctrico
Manzur describió el contexto como una tormenta perfecta. Entre los factores mencionados están el Fenómeno de El Niño, déficit de energía firme en 2026 y 2027, retrasos en proyectos de generación y transmisión, consumos elevados, limitaciones de red y sobrecargas en subestaciones.
También mencionó un déficit de gas cercano al 30%, la necesidad de importar combustible y mantenimientos de grandes centrales como Guavio y Chivor, que en conjunto representarían cerca de 1.750 MW.
En este contexto, Asocodis considera indispensable fortalecer la generación térmica, proteger el agua de los embalses y asegurar que los generadores reciban los pagos necesarios para comprar combustibles.
Campaña nacional de ahorro de energía
Asocodis pidió una campaña masiva de ahorro de energía por parte del Gobierno nacional. Para Manzur, la reducción del consumo puede ayudar a disminuir el riesgo de racionamiento y también aliviar el bolsillo de los usuarios.
El directivo recordó que la factura no depende únicamente del precio del kilovatio hora, sino también de la cantidad consumida. Por eso, pequeños cambios en hábitos diarios pueden generar beneficios relevantes para hogares y empresas.
El gremio ya promueve una campaña llamada “Pequeños hábitos, grandes beneficios”, orientada a fomentar el ahorro y el uso eficiente de la electricidad.
CREG alista incentivos y penalidades por consumo
Manzur señaló que la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) trabaja en una resolución para incentivar el ahorro de energía y plantear penalidades para usuarios que superen sus promedios de consumo.
Para Asocodis, es importante que esta medida se defina pronto y se comunique de manera clara, de modo que los usuarios entiendan cómo funcionará, qué beneficios podrían recibir y qué efectos tendría aumentar su consumo.
Una política de ahorro bien explicada puede ayudar a reducir presión sobre el sistema y evitar medidas más fuertes en caso de que El Niño se intensifique.
Tarifas podrían volver a subir por El Niño
En materia tarifaria, Manzur explicó que el país venía de cerca de 24 meses en los que, en promedio, las tarifas de energía habían disminuido. Sin embargo, advirtió que ahora inicia un proceso de alza.
Las razones principales son el Fenómeno de El Niño, la necesidad de mayor generación térmica, el costo del gas importado, la guerra en Medio Oriente, el déficit de energía y la estrechez entre oferta y demanda.
Cuando hay escasez o menor disponibilidad de energía barata, los precios de la Bolsa de Energía tienden a subir. Las empresas con alta exposición a bolsa, especialmente en la Región Caribe, pueden enfrentar mayores costos de compra.
Importación de gas y generación térmica
La importación de gas aparece como otro elemento de presión. Si el país tiene déficit de gas nacional, debe traer combustible del exterior para atender demanda residencial, industrial y térmica.
El problema es que el gas importado puede llegar a precios más altos por condiciones internacionales, tasa de cambio, transporte, disponibilidad global y tensiones geopolíticas.
Si la generación térmica aumenta por El Niño y el combustible es más costoso, las tarifas pueden sentir presión al alza, incluso si el choque es temporal.
Subsidios: estratos 1, 2 y 3
Manzur recordó que la ley permite subsidios de hasta 60% del consumo de subsistencia para el estrato 1, hasta 50% para el estrato 2 y hasta 15% para el estrato 3.
Sin embargo, afirmó que por una resolución de la CREG no se estaría llegando a esos niveles en todos los casos. Como ejemplo, mencionó que en Air-e los usuarios de estrato 1 tendrían subsidios cercanos al 40%.
Para Asocodis, permitir que los usuarios reciban los niveles máximos previstos por la ley podría ayudar a reducir el impacto de aumentos tarifarios sobre los hogares vulnerables, aunque exigiría mayor esfuerzo fiscal por parte de la Nación.
13,5 millones de usuarios recibirían subsidios
Según Manzur, los usuarios de estratos 1, 2 y 3 suman cerca de 13,5 millones, equivalentes a casi el 80% de los usuarios del país. Esto representa alrededor de 40 millones de colombianos.
Por esa razón, cualquier ajuste en subsidios tiene alto impacto social y fiscal. Aumentar cobertura o porcentajes de subsidio puede aliviar a hogares vulnerables, pero también requiere recursos suficientes y sostenibles en el Presupuesto.
El desafío será equilibrar protección social, sostenibilidad fiscal y suficiencia financiera de los prestadores.
Colados en el esquema de subsidios
Asocodis también pidió revisar el esquema de subsidios porque, según Manzur, existen muchos usuarios que reciben beneficios sin ser necesariamente los más pobres o vulnerables.
El problema, explicó, es que los subsidios se asignan principalmente mediante la estratificación, definida por los municipios, lo que puede generar distorsiones, decisiones políticas o desactualización frente a la realidad económica de los hogares.
El gremio propone considerar el nivel de pobreza y el nivel de consumo para focalizar mejor los subsidios y garantizar que lleguen a quienes realmente los necesitan.
Reforma estructural del esquema de subsidios
Para Asocodis, Colombia está en mora de emprender una reforma de mediano y largo plazo al esquema de subsidios de energía.
La meta sería proteger a los hogares vulnerables, evitar colados, garantizar suficiencia de recursos y reducir presiones financieras sobre empresas que deben aplicar descuentos sin recibir oportunamente los pagos del Estado.
Esta reforma debería cruzar información social, niveles de ingreso, consumo, condiciones regionales y capacidad fiscal, para que el subsidio sea más justo y sostenible.
Asocodis representa a 21 empresas del sector
Asocodis es el gremio que agrupa a las empresas distribuidoras y comercializadoras de energía eléctrica del país. De acuerdo con información institucional, la asociación reúne a 21 empresas que atienden a 16,7 millones de usuarios en Colombia.
Estas compañías son responsables de atender el 99% de los usuarios interconectados y representan el 83% del consumo de energía eléctrica a nivel nacional.
Por ese alcance, las advertencias del gremio tienen impacto sobre la discusión de política pública, regulación, tarifas, subsidios, sostenibilidad financiera y continuidad del servicio.
Riesgo de “apagón financiero”
La acumulación de deudas puede convertirse en un riesgo sistémico. Si las comercializadoras y distribuidoras no reciben recursos por subsidios, opción tarifaria o usuarios oficiales, enfrentan problemas de liquidez.
Esa falta de caja puede afectar pagos a generadores, transportadores, proveedores, entidades financieras y otros agentes. En el caso de los generadores térmicos, la situación es especialmente delicada porque necesitan recursos para comprar combustibles antes de generar energía.
Por eso, el sector ha advertido en varias ocasiones que las deudas no son solo un problema contable: pueden comprometer la continuidad y confiabilidad del servicio eléctrico.
El Niño exige decisiones rápidas
El Fenómeno de El Niño aumenta la urgencia de resolver estas obligaciones. Si bajan los aportes hídricos, el país necesita más generación térmica. Si esa generación depende de empresas sin liquidez, el riesgo operativo aumenta.
Manzur insistió en que las deudas con generadores térmicos deben pagarse para que puedan adquirir gas, carbón o combustibles líquidos. Sin esos recursos, el sistema puede quedar más expuesto en momentos de mayor demanda.
En este escenario, la sostenibilidad financiera deja de ser un asunto gremial y se convierte en una condición para la seguridad energética nacional.
Prioridades para el nuevo Gobierno
La entrevista deja varias prioridades para el Gobierno de Abelardo De la Espriella: pagar subsidios pendientes, atender la deuda de Air-e, crear mecanismos para que usuarios oficiales cumplan sus obligaciones, fortalecer generación térmica, fomentar ahorro y reformar el esquema de subsidios.
También será necesario resolver el problema estructural de la Región Caribe, garantizar importación de gas cuando sea necesaria, acelerar proyectos de generación y transmisión, y proteger al usuario vulnerable frente a posibles alzas tarifarias.
Todo esto deberá hacerse en medio de restricciones fiscales, déficit de energía firme, riesgo climático y presión de costos en combustibles importados.
La deuda de $7,9 billones con comercializadores y distribuidores de energía muestra la magnitud del reto financiero del sector eléctrico colombiano. Para Asocodis, el país debe actuar en varios frentes al mismo tiempo: cubrir subsidios, resolver Air-e, pagar usuarios oficiales, proteger la generación térmica, promover ahorro de energía y reformar el esquema de subsidios para que llegue realmente a los hogares vulnerables. En medio del Fenómeno de El Niño y la importación de gas, la liquidez del sector será clave para sostener la confiabilidad eléctrica.

