Redes eléctricas de media tensión en Colombia
Coordinación de protecciones en redes de media tensión en Colombia: claves para mejorar la confiabilidad del sistema
Sector: Infraestructura eléctrica Colombia
La correcta selección y coordinación de dispositivos de protección es determinante para garantizar continuidad del servicio y cumplimiento del RETIE.
La confiabilidad del sistema eléctrico colombiano depende en gran medida de una adecuada coordinación de protecciones en redes de 13,2 kV, 15 kV y 34,5 kV. Una falla mal despejada puede generar interrupciones extensas, daños en transformadores y sobrecostos operativos. Por eso, es fundamental trabajar con proveedores especializados en suministros eléctricos certificados para media tensión que garanticen cumplimiento normativo y desempeño técnico.
¿Qué es la coordinación de protecciones?
Consiste en seleccionar y ajustar dispositivos para que el elemento más cercano a la falla opere primero, limitando el área afectada y protegiendo equipos aguas arriba. En redes de distribución esto implica coordinar correctamente:
- Cortacircuitos fusibles
- Pararrayos
- Reconectadores
- Interruptores
- Transformadores de distribución
Una mala coordinación puede provocar la apertura completa del alimentador ante una falla localizada, afectando usuarios industriales y rurales.
Selectividad y curvas tiempo-corriente
La base técnica está en las curvas TCC (Time Current Curves). El fusible más cercano a la carga debe operar antes que el dispositivo aguas arriba, manteniendo margen de separación entre curvas.
En transformadores rurales de 75 kVA alimentados a 13,2 kV es común utilizar cortacircuitos de media tensión con cámara apagachispa, cuya curva debe coordinarse con el reconectador principal del circuito.
En entornos industriales con transformadores de 300 kVA o 500 kVA puede requerirse mayor capacidad nominal, como dispositivos de 200 amp, asegurando que soporten corrientes de energización sin disparos innecesarios.
Nivel BIL y protección dieléctrica
En redes de 34,5 kV, la selección del nivel BIL es crítica. Un dispositivo como un cortacircuito 27 kV 200 amp 150 kV BIL permite mayor margen frente a sobretensiones transitorias, especialmente en regiones con alta actividad eléctrica atmosférica.
Protección contra sobretensiones
Colombia es uno de los países con mayor densidad de descargas atmosféricas. Las sobretensiones impactan directamente aisladores, conectores y bobinados de transformadores. Por ello, la coordinación debe incluir pararrayos poliméricos para media tensión correctamente dimensionados.
En redes de 13,2 kV es habitual usar pararrayo 15 kV 10 kA, mientras que en sistemas de 34,5 kV se requiere pararrayo 27 kV 10 kA. La selección debe considerar tensión máxima del sistema (Um) y coordinación con el nivel BIL del equipo protegido.
Aplicación en zonas industriales
En parques industriales cercanos a Medellín o Cali, una falla en una carga específica no debe desenergizar todo el sistema. Un esquema adecuado incluye reconectador en cabecera, derivaciones protegidas con cortacircuitos coordinados y pararrayos en cada transformador.
La correcta selección de materiales eléctricos reduce penalizaciones por calidad de energía, daños en maquinaria y paradas de producción.
Aplicación en zonas rurales
En redes rurales extensas, la coordinación adecuada minimiza daños por rayos y reduce reposiciones costosas. Un esquema típico incluye cortacircuito 15 kV, pararrayo 15 kV 10 kA, puesta a tierra eficiente y conectores certificados.
Errores comunes
- No considerar corriente de energización del transformador.
- Ignorar curvas del reconectador.
- Seleccionar materiales eléctricos solo por precio.
- No revisar nivel BIL requerido.
- Usar pararrayos subdimensionados.
Conclusión
La coordinación de protecciones en media tensión es uno de los pilares de la confiabilidad del sistema eléctrico colombiano. Seleccionar correctamente cortacircuitos y pararrayos, considerando nivel BIL, curvas de operación y condiciones ambientales, permite reducir interrupciones, proteger infraestructura y cumplir RETIE.
Una red bien coordinada no solo protege equipos: garantiza continuidad operativa y estabilidad del sistema eléctrico.

