Foto tomada de: Energía Estratégica
Colombia acelera proyectos BESS y abre la puerta a una capacidad de hasta 1,5 GW hacia 2030
Sector: Energía / Almacenamiento, baterías y generación solar
Colombia empieza a consolidar el almacenamiento de energía con baterías (BESS) como una nueva pieza de su sistema eléctrico. Después de adjudicar cerca de 100 MW de baterías vinculados a proyectos solares durante 2026, el país avanza en regulación, capacidad de conexión y simplificación de trámites ambientales. Desde Yingli Solar consideran que el mercado podría llegar a entre 1 GW y 1,5 GW hacia 2030, aunque se trata de una estimación empresarial y no de una meta oficial del Gobierno.
Bogotá D.C., octubre de 2026. El almacenamiento con baterías está pasando de ser una tecnología experimental a convertirse en uno de los componentes estratégicos para la próxima expansión del sistema eléctrico colombiano.
La combinación de un crecimiento acelerado de la generación solar, una demanda eléctrica cada vez mayor y los riesgos asociados con fenómenos climáticos como El Niño está aumentando la necesidad de tecnologías capaces de almacenar energía y entregarla cuando el sistema realmente la necesita.
En este contexto, Colombia comenzó a construir durante 2026 un marco más amplio para los Sistemas de Almacenamiento de Energía con Baterías (SAEB o BESS), con nuevas reglas regulatorias, adjudicaciones comerciales y propuestas para facilitar su instalación en proyectos de generación y transmisión.
Desde la industria solar ya aparecen proyecciones más ambiciosas. Luis Contreras, Sales Manager Utility de Yingli Solar, considera que alcanzar 1 GW de almacenamiento hacia 2030 sería un escenario favorable y señaló que incluso podría hablarse de 1,5 GW, aunque advirtió que todavía existe una distancia importante entre las expectativas y la capacidad efectivamente instalada.
1,5 GW es una estimación de mercado, no una meta oficial
Una de las principales precisiones sobre la cifra es que Colombia no ha establecido oficialmente una meta de 1,5 GW de baterías para 2030.
El valor corresponde a una estimación planteada por Contreras durante el Future Energy Summit Colombia 2026.
El propio ejecutivo reconoció que hacer una proyección precisa todavía resulta complejo debido a que permanecen pendientes varias definiciones técnicas, comerciales y regulatorias.
Por esta razón, la cifra debe entenderse como una referencia sobre el potencial del mercado y no como capacidad asegurada o comprometida.
Colombia ya adjudicó cerca de 100 MW de baterías
El principal avance comercial de 2026 se produjo durante la Subasta de Contratación de Energía Limpia realizada en julio.
En total, el Gobierno adjudicó 995 MW de energía solar y cerca de 100 MW de almacenamiento con baterías.
Durante la primera jornada se asignaron aproximadamente 270 MW solares asociados con los 100 MW de BESS.
Posteriormente, una segunda ronda incorporó otros 725 MW de proyectos solares.
La subasta marcó un punto de inflexión para el almacenamiento
La adjudicación fue relevante porque incorporó almacenamiento dentro de un mecanismo de contratación de largo plazo.
Esto entrega una señal comercial diferente a la de proyectos que dependen exclusivamente de ingresos variables del mercado.
Para desarrolladores, fabricantes e inversionistas, contar con contratos de largo plazo puede facilitar la estructuración financiera de activos que requieren una inversión inicial elevada.
Sin embargo, los proyectos adjudicados todavía deben completar etapas de conexión, financiación, construcción y puesta en operación antes de convertirse en capacidad realmente disponible para el sistema.
Solar y baterías comienzan a desarrollarse como proyectos híbridos
Una de las configuraciones con mayor potencial es la combinación entre generación fotovoltaica y almacenamiento.
Durante las horas de mayor radiación solar, una planta puede generar más electricidad de la que resulta conveniente entregar inmediatamente a la red.
Las baterías permiten almacenar una parte de esa producción y desplazarla hacia momentos de mayor demanda o hacia horas en las que la generación solar disminuye.
Esta capacidad puede aumentar el valor de los proyectos solares y reducir parte de su exposición a restricciones o a periodos de precios muy bajos.
El almacenamiento ayuda a gestionar la variabilidad solar
La energía fotovoltaica produce principalmente durante el día y alcanza sus máximos alrededor de las horas de mayor radiación.
Sin almacenamiento, una expansión acelerada puede generar grandes volúmenes de electricidad simultáneamente y reducir su valor durante determinadas horas.
Los sistemas BESS permiten desplazar una parte de esa energía hacia el periodo de mayor consumo de la tarde o la noche.
Esta flexibilidad puede ayudar al operador a equilibrar mejor generación y demanda.
El riesgo de curtailment aparece en el debate colombiano
A medida que aumenta la generación solar, Colombia también empieza a discutir el denominado curtailment.
El término hace referencia a situaciones en las que una planta tiene capacidad para producir electricidad, pero debe reducir su generación porque la red no puede absorberla o porque existe un exceso temporal de oferta.
Países con una participación solar más avanzada ya han enfrentado este fenómeno durante determinadas horas.
El almacenamiento puede reducir parte de estas restricciones al capturar energía que, de otra forma, tendría que dejar de producirse.
Colombia ya supera los 3.700 MW solares
El crecimiento de las baterías ocurre sobre una base solar que ha avanzado mucho más rápidamente.
Según cifras de la UPME con corte a enero de 2026, Colombia registraba 3.717,1 MW de energía solar entre proyectos en operación y fase de pruebas.
Esta capacidad representaba aproximadamente 15,91% de la matriz eléctrica reportada por la entidad.
El contraste muestra que el almacenamiento a gran escala todavía se encuentra en una fase inicial frente al desarrollo fotovoltaico.
La CREG ya creó reglas para incorporar baterías al SIN
Uno de los principales avances regulatorios se produjo el 19 de junio de 2026.
Ese día, la Comisión de Regulación de Energía y Gas expidió la Resolución CREG 101 113 de 2026.
La norma define mecanismos para incorporar sistemas de almacenamiento con baterías al Sistema Interconectado Nacional (SIN).
También establece reglas sobre instalación, operación, conexión y aspectos comerciales de estos sistemas.
BESS pueden operar de forma independiente o asociados a generación
La regulación contempla diferentes configuraciones para los sistemas de almacenamiento.
Una batería puede instalarse como un activo independiente conectado directamente al sistema o integrarse con una planta de generación.
En esta segunda configuración puede funcionar, por ejemplo, junto a un parque solar para formar un recurso híbrido.
Esta flexibilidad abre diferentes modelos técnicos y comerciales para los desarrolladores.
Baterías también podrán aportar servicios de red
La Resolución CREG 101 113 incorpora requisitos para que estos activos puedan participar de manera activa en la operación.
Dependiendo de su configuración, los SAEB pueden aportar servicios relacionados con regulación de frecuencia, generación de seguridad y respuesta frente a contingencias.
También deben cumplir requisitos técnicos relacionados con control, conexión, estabilidad y comportamiento durante eventos en la red.
Esto muestra que el almacenamiento puede cumplir funciones más amplias que simplemente guardar electricidad solar.
Conexión a la red sigue siendo uno de los principales cuellos de botella
Para desarrollar nuevos proyectos, no basta con contar con baterías y financiación.
También es necesario disponer de capacidad física para conectarlos al Sistema Interconectado Nacional.
Este es uno de los principales problemas que enfrentan tanto proyectos solares como sistemas de almacenamiento.
Una red saturada puede impedir o retrasar la entrada de nueva infraestructura incluso cuando el proyecto ya cuenta con inversionistas y permisos.
UPME busca utilizar mejor la capacidad existente
Durante 2026, la UPME implementó mecanismos para identificar y aprovechar mejor la capacidad disponible en la red.
La entidad ha publicado herramientas con capacidades indicativas de conexión para proyectos temporales y para el uso de capacidad excedentaria.
Los análisis se realizan considerando escenarios de baja hidrología y diferentes niveles de demanda.
Sin embargo, la UPME advierte que estos valores son indicativos y no equivalen automáticamente a una asignación definitiva de capacidad de conexión.
Gobierno también busca simplificar trámites ambientales
El siguiente frente de impulso al almacenamiento apareció en octubre.
El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible anunció el 21 de octubre de 2026 una propuesta para agilizar la instalación de baterías en proyectos de generación y transmisión.
El proyecto busca evitar que determinadas modificaciones relacionadas con BESS tengan que pasar por un nuevo proceso completo de modificación de licencia ambiental.
La medida todavía debe surtir el proceso de consulta pública antes de ser adoptada definitivamente.
Instalación de baterías podría considerarse un cambio menor
La propuesta ambiental contempla que actividades como instalación, reposición, reubicación, repotenciación y adecuación de sistemas de baterías puedan ser consideradas cambios menores.
Esto sería posible cuando los trabajos se desarrollen dentro de áreas ya autorizadas y cumplan todas las condiciones establecidas por la autoridad ambiental.
Bajo esas circunstancias, el proyecto podría incorporar almacenamiento sin tramitar una modificación completa de la licencia existente.
El objetivo es reducir tiempos de implementación sin eliminar las obligaciones ambientales aplicables.
MinAmbiente estima un potencial de 1.324 MWh hacia junio de 2027
El Ministerio de Ambiente señaló que proyectos de generación con fuentes no convencionales podrían aportar alrededor de 1.324 MWh de almacenamiento hacia junio de 2027.
Se trata de una estimación potencial vinculada con proyectos que todavía deben avanzar en su ejecución.
La cifra no significa que toda esa capacidad energética vaya a estar necesariamente instalada en esa fecha.
Su materialización dependerá de conexión, financiación, permisos, construcción y demás condiciones de cada proyecto.
MW y MWh no significan lo mismo
Una precisión fundamental es diferenciar MW de MWh.
Los aproximadamente 100 MW adjudicados en la subasta representan potencia: la velocidad máxima a la que una batería puede entregar o absorber electricidad.
Los 1.324 MWh señalados por MinAmbiente corresponden a capacidad energética: la cantidad total de electricidad que los sistemas podrían almacenar.
Por eso, ambas cifras no pueden sumarse ni compararse directamente sin conocer la duración de descarga de las baterías.
Una batería de 100 MW puede tener distintas capacidades energéticas
Por ejemplo, un sistema de 100 MW diseñado para entregar su potencia máxima durante una hora tendría aproximadamente 100 MWh de capacidad energética.
Si pudiera sostener esa misma potencia durante cuatro horas, tendría aproximadamente 400 MWh.
Esta relación entre potencia y energía es fundamental para evaluar qué servicio puede prestar una batería dentro del sistema.
El Niño aumenta el interés por almacenamiento
El escenario climático de 2026 también está acelerando las discusiones.
Durante El Niño, una menor disponibilidad de agua puede reducir la flexibilidad de las centrales hidroeléctricas.
Las baterías pueden aportar energía durante determinados periodos de alta demanda y apoyar la gestión de contingencias.
Sin embargo, las propias autoridades han advertido que el almacenamiento no puede eliminar por sí solo el riesgo energético y debe complementar generación, transmisión y otras fuentes de respaldo.
BESS no reemplazan la necesidad de nueva generación
Una batería almacena energía que previamente tuvo que ser producida por otra fuente.
Por esta razón, aumentar el almacenamiento no equivale a aumentar automáticamente la generación total disponible.
Su principal valor está en trasladar energía entre horas, mejorar flexibilidad y responder rápidamente frente a cambios de oferta y demanda.
Colombia seguirá necesitando nueva generación y redes suficientes para acompañar el crecimiento del consumo.
Regulación comercial todavía debe seguir evolucionando
Aunque Colombia ya cuenta con una primera regulación específica para SAEB, la industria considera que todavía quedan temas por desarrollar.
Contreras señaló que existen términos y conceptos que todavía necesitan mayor discusión antes de que el mercado pueda desplegar baterías a gran escala.
Entre los asuntos relevantes están los mecanismos de remuneración, condiciones comerciales, señales para almacenamiento y reglas operativas para diferentes servicios.
La resolución de estos puntos será determinante para transformar el interés del mercado en proyectos financiables.
Yingli ve oportunidades en proyectos utility-scale
Además del almacenamiento, Yingli Solar identifica oportunidades en grandes proyectos fotovoltaicos.
Uno de sus segmentos prioritarios corresponde a centrales de más de 50 MW, incluyendo desarrollos que pueden alcanzar capacidades de 200, 300 o incluso 350 MW.
Este tipo de proyectos está orientado principalmente a suministrar energía al mercado eléctrico a mayor escala.
La integración futura con BESS podría aumentar la flexibilidad de estos activos.
Generación distribuida representa una segunda oportunidad
El otro segmento identificado por la compañía se encuentra aproximadamente entre 5 y 50 MW.
Incluye proyectos para grandes autoconsumidores, generación distribuida y contratos privados de compraventa de energía.
En estos casos, las baterías pueden utilizarse para reducir picos de demanda, almacenar excedentes y mejorar el aprovechamiento de la generación solar propia.
Baterías pueden abrir nuevos modelos para empresas
El almacenamiento detrás del medidor también puede convertirse en una herramienta para consumidores industriales y comerciales.
Una empresa puede almacenar energía producida por sus paneles solares durante horas de menor consumo y utilizarla posteriormente cuando su demanda aumenta.
Esto puede reducir la potencia tomada de la red durante determinados periodos y mejorar la gestión interna de la energía.
La viabilidad económica dependerá de costos de baterías, vida útil, tarifas, perfil de consumo y regulación aplicable.
El mercado colombiano empieza a enviar señales
Las adjudicaciones de julio, la nueva regulación de la CREG y la propuesta ambiental muestran una mayor disposición institucional hacia el almacenamiento.
Para fabricantes y desarrolladores, estas señales permiten comenzar a evaluar un mercado que hasta hace pocos años tenía muy pocos proyectos de escala relevante.
El siguiente paso será convertir este marco inicial en proyectos con ingresos claros y condiciones suficientes para conseguir financiación.
¿Puede Colombia llegar a 1,5 GW en 2030?
Técnicamente, un crecimiento rápido es posible si se mantiene la expansión solar y existen señales regulatorias, contratos y capacidad de conexión suficientes.
Sin embargo, actualmente no existe una cartera oficialmente confirmada que permita asegurar que Colombia tendrá 1,5 GW de BESS operando en 2030.
La estimación de Yingli refleja el potencial que observa la industria, pero el propio ejecutivo reconoce que todavía existe incertidumbre sobre la velocidad real de desarrollo.
Alcanzar esa escala requeriría multiplicar significativamente la capacidad adjudicada durante 2026 y conseguir que los proyectos lleguen efectivamente a operación.
De 100 MW adjudicados a un mercado de gigavatios
El punto de partida comercial de 2026 es cercano a 100 MW de baterías adjudicadas en la subasta.
Un escenario de 1 GW implicaría multiplicar por aproximadamente diez ese volumen.
Llegar a 1,5 GW supondría una expansión aún mayor durante los próximos cuatro años.
La velocidad dependerá de nuevas subastas, proyectos privados, almacenamiento asociado a generación y desarrollos como activos de red.
El almacenamiento empieza a convertirse en infraestructura estratégica
La transformación del sistema eléctrico colombiano está elevando el valor de la flexibilidad.
Una red con más energía solar y eólica necesita tecnologías capaces de reaccionar rápidamente y trasladar energía entre diferentes horas.
Los sistemas BESS pueden aportar parte de esa flexibilidad, pero deberán desarrollarse junto con generación firme, transmisión y una mejor gestión de la demanda.
La siguiente etapa del mercado colombiano estará marcada por la capacidad de combinar estas tecnologías dentro de un sistema cada vez más diversificado.
Colombia comenzó a acelerar el desarrollo de sistemas BESS durante 2026. La Subasta de Energía Limpia adjudicó 995 MW solares y cerca de 100 MW de baterías, mientras la Resolución CREG 101 113 creó reglas específicas para incorporar SAEB al Sistema Interconectado Nacional. Además, MinAmbiente prepara una propuesta para simplificar determinados trámites ambientales y estima un potencial de aproximadamente 1.324 MWh de almacenamiento a junio de 2027. Desde Yingli Solar consideran posible imaginar un mercado de entre 1 GW y 1,5 GW hacia 2030, aunque esta cifra corresponde a una expectativa empresarial y no a una meta oficial ni a capacidad actualmente comprometida.

