Colombia debe diversificar su energía y fortalecer el GLP ante déficit de gas

Publicado por Japs Equipos Electricos

Fuente: Portafolio

Publicado el: 2026-08-18

Categoria: Noticia Nacional

James Rockall CEO de WLGA analiza el papel del GLP ante el déficit de gas natural en Colombia

Foto tomada de: Portafolio

Colombia debe diversificar energía ante el déficit de gas y fortalecer el mercado del GLP en 2026

Sector: Energía / GLP, gas natural y seguridad energética

James Rockall, CEO de la World Liquid Gas Association (WLGA), afirmó que Colombia debe fortalecer la diversificación energética ante el déficit de gas natural y aprovechar el papel del Gas Licuado de Petróleo (GLP) como alternativa para hogares, comercios, industrias y zonas sin acceso a redes de gas.

Bogotá D.C., agosto de 2026. En medio del déficit de gas natural que enfrenta Colombia y de la necesidad de reforzar alternativas de abastecimiento, el Gas Licuado de Petróleo (GLP) vuelve a ganar relevancia dentro de la discusión energética nacional.

En entrevista con Portafolio, James Rockall, CEO de la World Liquid Gas Association (WLGA), señaló que Colombia no debería depender de un solo combustible, productor, terminal o ruta de suministro. Para el ejecutivo, la diversificación es clave para fortalecer la seguridad energética y reducir vulnerabilidades frente a la caída de reservas de gas natural.

Rockall participará en el 8° Congreso Internacional del GLP – Gasnova, espacio que reunirá en Bogotá a actores nacionales e internacionales de la cadena del GLP para analizar regulación, competencia, subsidios, inversión, seguridad energética y transición.

El diagnóstico parte de una realidad concreta: Colombia enfrenta un escenario de menor disponibilidad de gas natural, mayor dependencia de importaciones y necesidad de fortalecer combustibles alternativos que puedan atender demanda residencial, comercial, industrial y de distribución sin esperar nuevos gasoductos.

GLP como respaldo ante el déficit de gas natural

Rockall planteó que el GLP puede aliviar la presión sobre el gas natural en aplicaciones residenciales, comerciales, industriales y de distribución.

A diferencia del gas natural, que depende de producción local, gasoductos, infraestructura de transporte o terminales de regasificación, el GLP puede importarse desde un mercado internacional líquido, transportarse por barco, carretera o ferrocarril, almacenarse durante largos periodos y distribuirse sin necesidad de redes nacionales.

Esta flexibilidad lo convierte en una herramienta útil para ampliar cobertura energética, atender zonas rurales, fortalecer la resiliencia del sistema y ofrecer alternativas donde la infraestructura de gas natural no llega o no es suficiente.

Colombia necesita diversificar fuentes y rutas

La principal recomendación del CEO de WLGA para Colombia es comenzar por la resiliencia, no por la defensa de un combustible particular.

Según Rockall, el país debe evitar la dependencia de una sola fuente de abastecimiento. Esto implica contar con más combustibles disponibles, más infraestructura de importación, mayor almacenamiento, más competencia y rutas alternativas que reduzcan el riesgo de interrupciones.

En seguridad energética, la redundancia es resiliencia. Tener varias opciones de suministro permite responder mejor ante fallas de producción local, retrasos de infraestructura, eventos climáticos, tensiones geopolíticas o picos de demanda.

Reservas de gas natural mantienen alerta

El ejecutivo recordó que la situación del gas natural en Colombia se ha deteriorado. La Agencia Nacional de Hidrocarburos reportó reservas probadas de 1.717 gigapies cúbicos al cierre de 2025, con una relación reservas-producción de 5,9 años.

Este dato refuerza la necesidad de diversificar la matriz y fortalecer alternativas de suministro mientras avanzan nuevos proyectos de exploración, producción, importación y regasificación.

El déficit de gas no solo afecta a hogares y comercios. También incide sobre industrias y plantas térmicas que requieren combustible para respaldar la generación eléctrica durante periodos de baja hidrología o alta demanda.

Brasil: competencia con protección social

Rockall destacó a Brasil como uno de los ejemplos más relevantes para Latinoamérica en el desarrollo del mercado del GLP.

Desde 2002, Brasil aplica precios libres en toda la cadena, incluido el GLP. La ANP no fija precios minoristas; supervisa, publica precios y márgenes, y remite posibles indicios anticompetitivos al CADE.

Para el CEO de WLGA, Brasil demuestra que la competencia y la protección social pueden coexistir. El Gobierno entrega recargas gratuitas a familias de bajos ingresos mediante programas focalizados, sin reemplazar la formación libre de precios en el mercado comercial.

Subsidios focalizados, no controles generales

Una de las ideas centrales de Rockall es separar la política social de los precios comerciales.

El apoyo selectivo a hogares vulnerables funciona mejor que exigir precios artificialmente bajos para toda la población, porque los controles generalizados pueden frenar inversión, reducir oferta y debilitar la competencia.

En su análisis, los gobiernos pueden garantizar energía esencial a hogares vulnerables sin controlar el precio del mercado. Esto requiere mecanismos de focalización, identificación de beneficiarios y subsidios directos que no distorsionen toda la cadena.

Turquía e inversión privada en autogás

Otro ejemplo mencionado por Rockall es Turquía, especialmente en el segmento de autogás.

En ese país, la competencia y la inversión privada permitieron desarrollar uno de los mercados más grandes del mundo bajo esquemas de licencias, calidad y seguridad estrictas.

La lección, según el ejecutivo, es que libre competencia no significa ausencia de regulación. El Estado debe regular seguridad, calidad y competencia, mientras las empresas compiten en precio, servicio, logística e inversión.

Cuatro condiciones para atraer inversión

Rockall identificó cuatro condiciones regulatorias esenciales para atraer inversión al mercado del GLP.

La primera es la previsibilidad. Una terminal, planta de envasado o red de distribución requiere compromisos de capital a largo plazo. Por eso, los cambios regulatorios arbitrarios elevan el riesgo y pueden llevar a que un proyecto sea rechazado.

La segunda es una rentabilidad realista, basada en precios de mercado, reglas transparentes para importaciones y suministro, acceso no discriminatorio a infraestructura y cumplimiento contractual.

La tercera es aplicar firmemente normas de seguridad, calidad y competencia. Una aplicación laxa permite que empresas que no cumplen compitan a la baja contra operadores responsables.

La cuarta es separar la política social de los precios comerciales, para proteger a los hogares vulnerables sin frenar inversión ni deteriorar la sostenibilidad del mercado.

Régimen de cilindros y responsabilidad de marca

Para Rockall, el régimen de cilindros es un punto crucial en el desarrollo del mercado del GLP.

La titularidad y responsabilidad de marca permiten financiar una flota de cilindros, mantener estándares de seguridad, garantizar trazabilidad y responsabilizar a las empresas por el estado del activo.

En contraste, el llenado cruzado puede destruir el valor invertido en cilindros, debilitar incentivos de mantenimiento y aumentar riesgos de seguridad. Por eso, el ejecutivo considera que las reglas deben aplicarse por igual a empresas grandes y pequeñas.

Estabilidad regulatoria y seguridad energética

La estabilidad regulatoria ha sido decisiva para el crecimiento mundial de la industria del GLP, según Rockall.

Antes de que un cilindro llegue a un hogar, se invierte en terminales, barcos, transporte, almacenamiento, plantas de llenado, cilindros y seguridad. Muchos de estos activos no pueden trasladarse fácilmente si las condiciones cambian.

Por eso, el inversionista necesita reglas basadas en la ley, procedimientos transparentes, reguladores con funciones definidas, derecho a apelar y contratos ejecutables. Cuando estas condiciones no existen, los proyectos no se realizan o exigen rentabilidades más altas, que finalmente terminan pagando los consumidores.

Cambios sí, pero con transición razonable

Rockall aclaró que estabilidad regulatoria no significa normas inmutables.

La industria apoya estándares de seguridad más estrictos, recalificación moderna de cilindros y nuevos reportes de emisiones, siempre que los cambios sean transparentes, basados en evidencia, consultados y con periodos de transición razonables.

Lo que más daño genera, según el ejecutivo, son los cambios retroactivos, especialmente en materias fiscales, arancelarias, tributarias o de controles de precios reintroducidos por presión presupuestaria.

India e Indonesia: lecciones sobre subsidios

En materia de subsidios, Rockall mencionó dos experiencias internacionales relevantes: India e Indonesia.

En India, más de 100 millones de hogares de bajos ingresos recibieron conexiones de GLP mediante el programa Ujjwala, con apoyo para recargas. Esto permitió ampliar el acceso casi universal, aunque el reto sigue siendo asegurar el uso sostenido.

En Indonesia, más de 50 millones de hogares migraron de queroseno a GLP en cinco años. Sin embargo, al estar el subsidio disponible para casi toda la población, se convirtió en uno de los principales rubros presupuestales y obligó al Gobierno a avanzar hacia mayor focalización.

Pobreza energética y cocina limpia

Para Rockall, los subsidios pueden ser efectivos si se dirigen a quienes realmente necesitan apoyo.

El GLP sigue siendo relevante en la reducción de pobreza energética porque permite reemplazar combustibles contaminantes como leña, carbón vegetal, carbón mineral o queroseno por una fuente moderna, transportable y más limpia para los hogares.

De acuerdo con análisis de la Agencia Internacional de Energía citados por el ejecutivo, cerca de 2.000 millones de personas aún carecen de acceso a cocina limpia y el GLP aportaría la mayor parte del nuevo acceso en economías emergentes.

El GLP en la transición energética

El CEO de WLGA sostiene que la transición energética debe juzgarse por resultados, no por tecnología.

Para cientos de millones de personas, especialmente en economías emergentes, el cambio inmediato no es necesariamente del GLP a la electricidad, sino desde combustibles altamente contaminantes hacia energías modernas.

El GLP puede aportar menores emisiones frente a combustibles tradicionales, mayor acceso a energía moderna y seguridad energética en territorios donde las redes eléctricas o de gas natural no son suficientes.

Gas líquido renovable como ruta futura

Rockall también mencionó la posibilidad de avanzar hacia gas líquido renovable, una ruta que permitiría usar infraestructura, competencias y clientes actuales dentro de un sistema de menores emisiones.

Bajo este enfoque, la transición no implica desechar de inmediato toda la infraestructura existente, sino adaptarla progresivamente a moléculas de bajas o nulas emisiones.

Esta visión puede ser relevante para países que buscan reducir emisiones sin comprometer acceso, asequibilidad o seguridad energética.

Tres retos globales de la industria del GLP

Rockall identificó tres grandes retos para la industria mundial del GLP.

El primero es la resiliencia. Las tensiones geopolíticas, interrupciones marítimas e interconexión energética han demostrado la importancia de mantener diversidad de suministro, almacenamiento e infraestructura.

El segundo es proteger la asequibilidad sin dejar de invertir. Mantener precios artificialmente bajos puede reducir inversión y oferta, por lo que el desafío es proteger a los vulnerables sin perjudicar el mercado que los abastece.

El tercero es una transición neutral en tecnología y centrada en resultados, evitando seleccionar tecnologías de manera rígida si eso ralentiza el acceso a energía moderna.

Colombia ya tiene bases para fortalecer el GLP

Según Rockall, Colombia ya cuenta con algunos elementos favorables para fortalecer el mercado del GLP.

El país tiene libertad de precios supervisada en distribución y venta minorista, así como un sistema de cilindros de marca que asigna responsabilidad sobre el activo.

A partir de esa base, la recomendación es ampliar importación y almacenamiento, fomentar mayor diversidad y competencia, y diseñar mecanismos dirigidos a hogares vulnerables sin distorsionar el mercado.

Subsidios para cilindros: experiencia existente

Colombia ya cuenta con subsidios para cilindros en poblaciones y regiones específicas. Para Rockall, esa experiencia puede servir como punto de partida para fortalecer mecanismos focalizados.

La oportunidad consiste en proteger a hogares vulnerables sin sustituir la formación de precios del mercado ni desincentivar inversión en almacenamiento, logística, seguridad y distribución.

Un esquema bien focalizado puede ayudar a combatir la pobreza energética y, al mismo tiempo, preservar la competencia y la sostenibilidad de la cadena.

Mayor importación y almacenamiento

Para que el GLP cumpla un papel más fuerte en la seguridad energética colombiana, Rockall plantea aumentar la capacidad de importación y almacenamiento.

Esto permitiría contar con inventarios suficientes, responder a variaciones de demanda, diversificar proveedores y reducir vulnerabilidades frente a choques de oferta local.

La infraestructura de almacenamiento es especialmente importante porque el GLP puede guardarse por periodos prolongados, lo que lo convierte en un combustible útil para planes de respaldo y contingencia.

El precio más bajo no debe ser el único objetivo

Rockall advirtió que el objetivo de la política energética no debe ser simplemente lograr el precio más bajo en el corto plazo.

Para el ejecutivo, la meta debe ser contar con energía confiable, competitiva y asequible a largo plazo. Un precio artificialmente bajo puede parecer atractivo de inmediato, pero si desincentiva inversión, termina reduciendo oferta y afectando al consumidor.

En seguridad energética, el menor costo sostenible es el que permite mantener inversión, competencia, infraestructura, protección social y continuidad del servicio.

Gasnova reunirá al sector del GLP

El 8° Congreso Internacional del GLP – Gasnova se realizará los días 19 y 20 de agosto de 2026 en el Club El Nogal, en Bogotá.

El evento reunirá a actores del sector del GLP en Colombia y representantes internacionales para discutir crecimiento, regulación, seguridad, competencia, transición energética y oportunidades de inversión.

La participación de James Rockall pone el foco en el papel del GLP como herramienta de resiliencia energética, reducción de pobreza energética y complemento ante la estrechez del gas natural.

Una alternativa para hogares, comercios e industrias

El GLP puede tener un papel relevante en distintos usos finales: cocción residencial, comercio, restaurantes, agroindustria, procesos industriales, movilidad con autogás y respaldo energético en zonas sin red de gas natural.

En regiones apartadas o dispersas, el cilindro permite llevar energía moderna sin esperar la construcción de gasoductos. En zonas urbanas y comerciales, puede funcionar como complemento o alternativa ante restricciones de gas natural.

Esta versatilidad explica por qué Rockall considera que el GLP puede ayudar a Colombia a enfrentar el déficit actual de gas y fortalecer su seguridad energética.

Ante reservas probadas de gas natural de 1.717 gigapies cúbicos y una relación reservas-producción de 5,9 años, Colombia necesita diversificar su matriz energética y reducir dependencias críticas. Para James Rockall, el GLP puede aliviar la presión sobre el gas natural, ampliar cobertura, proteger a hogares vulnerables mediante subsidios focalizados y atraer inversión si existe estabilidad regulatoria, competencia y reglas claras. La prioridad, según el CEO de WLGA, debe ser energía confiable, competitiva y asequible a largo plazo.

Haz clic aquí para ver nuestros productos y descubrir lo que tenemos para ti

Las noticias en este espacio son generadas por inteligencia artificial a partir de diversas fuentes. No nos responsabilizamos por la veracidad ni la interpretación de los contenidos, ya que son el resultado de procesos automatizados


Conoce nuestros productos