Foto tomada de: Energía Estratégica
Colombia sumará 4200 MW renovables en 2026, pero el sistema aún necesita 6000 MW más
Sector: Energía / Renovables
El crecimiento de la capacidad limpia marca un hito, pero los retos financieros y regulatorios siguen siendo decisivos para evitar un déficit energético.
Colombia cerrará 2026 con más de 4200 MW de capacidad renovable instalada, de acuerdo con el informe Balance Renovable 2026 de :contentReference[oaicite:0]{index=0}. Este crecimiento refleja el avance del país en la incorporación de fuentes limpias, aunque el sistema eléctrico aún enfrenta desafíos estructurales.
Del total proyectado, 2876 MW corresponden a proyectos de mediana y gran escala en operación o pruebas, mientras más de 1300 MW provienen de generación distribuida, incluyendo autogeneración y mini-granjas solares.
Durante 2026 entrarían en operación 177 MW adicionales en 16 proyectos, junto con 80 MW más en generación distribuida. Esta capacidad podría abastecer el consumo eléctrico de :contentReference[oaicite:1]{index=1} y su área metropolitana, evitando emisiones equivalentes a retirar más de 265.000 vehículos de circulación cada año.
Sin embargo, el avance técnico convive con restricciones financieras. Actualmente, 5086 MW de proyectos renovables aún no alcanzan cierre financiero, lo que pone presión sobre los cronogramas de entrada en operación.
El portafolio en desarrollo sigue creciendo: más de 1000 MW se preparan para iniciar construcción en 2026, mientras 227 MW ya están en obra con entrada prevista entre 2027 y 2028. En etapas tempranas se identifican otros 5843 MW en 106 proyectos.
A pesar del potencial, el país necesitará al menos 6000 MW adicionales en el mercado mayorista antes de 2027, junto con inversiones cercanas a 5000 millones de dólares, para evitar un déficit estructural en el suministro.
El informe advierte que el desarrollo de un proyecto renovable tarda entre tres y siete años, y cerca del 70 % del tiempo corresponde a trámites. Actualmente existen más de 300 gestiones pendientes, algunas con demoras de hasta 2000 días.
El almacenamiento energético se perfila como una pieza clave. La :contentReference[oaicite:2]{index=2} proyecta cerca de 1800 MW en recursos distribuidos en los próximos años, aunque el crecimiento dependerá de reglas claras para baterías y nuevos esquemas de contratación.
Entre las decisiones prioritarias que podrían acelerar el mercado destacan subastas de confiabilidad, contratos de largo plazo, regulación para almacenamiento, asignación de puntos de conexión y modernización del mercado eléctrico.
El respaldo ciudadano es alto: el 96 % de los colombianos prioriza la energía solar y el 88 % respalda la eólica. Así, el reto ya no es tecnológico, sino regulatorio y financiero.
Los 4200 MW proyectados marcan un punto de inflexión para el país, pero el verdadero desafío será convertir el amplio portafolio en capacidad operativa antes de que la demanda crezca más rápido que la oferta.

