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Brent cae a menor nivel desde inicio de la guerra con Irán tras firma de acuerdo de alto el fuego
Sector: Energía / Petróleo
Los precios del petróleo retrocedieron después de que Estados Unidos e Irán firmaran un acuerdo provisional que contempla reabrir el estrecho de Ormuz, suspender sanciones petroleras y abrir un periodo de negociación de 60 días.
18 de junio de 2026. Los precios internacionales del petróleo cayeron con fuerza este jueves, luego de que Estados Unidos e Irán firmaran un acuerdo provisional de alto el fuego que mejora las perspectivas de oferta global de crudo y reduce, al menos temporalmente, el riesgo de interrupciones en el estrecho de Ormuz.
Según La República, los futuros del crudo Brent bajaban US$1,64, equivalente a una caída de 2,06%, hasta ubicarse en US$77,91 por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos retrocedía US$1,80, o 2,34%, hasta los US$74,99 por barril.
La caída llevó al Brent a su menor nivel desde el inicio de la guerra con Irán, reflejando un ajuste rápido de los mercados ante la posibilidad de que el crudo iraní regrese antes de lo previsto y que el tráfico energético por Ormuz se normalice gradualmente.
El retroceso también revirtió parte de las ganancias registradas el miércoles, cuando los precios habían subido después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera que podría reanudar la campaña de bombardeos si los líderes iraníes “no se comportan”.
Un memorando de 14 puntos abre una negociación de 60 días
El acuerdo provisional está contenido en un memorando de 14 puntos que da inicio a un periodo de negociación de 60 días. Durante ese plazo, Irán permitiría el paso libre de peaje por el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas.
El documento también contempla el restablecimiento del tráfico a plena capacidad por el estrecho en un plazo de 30 días, además de una suspensión de sanciones estadounidenses sobre el petróleo iraní. Estos elementos fueron interpretados por los mercados como una señal de mayor oferta disponible en los próximos meses.
Sin embargo, el acuerdo deja para más adelante algunos de los temas más sensibles, entre ellos el programa nuclear iraní, el alcance definitivo de la suspensión de sanciones, el marco de supervisión internacional y un eventual plan de recuperación económica para Irán.
El mercado anticipa regreso de barriles iraníes
Tony Sycamore, analista de mercados de IG, señaló que la ola de ventas se prolongó porque los mercados energéticos siguieron descontando de forma agresiva un regreso más rápido de lo esperado de los barriles iraníes, tras el memorando de entendimiento entre Washington y Teherán.
La lógica del mercado es directa: si Irán puede exportar más petróleo y el estrecho de Ormuz vuelve a operar con normalidad, la oferta global mejora. Ese escenario reduce la prima de riesgo geopolítico que venía presionando al alza los precios del crudo desde el inicio del conflicto.
No obstante, los analistas advierten que el regreso del petróleo iraní no sería inmediato ni necesariamente masivo. La normalización de rutas marítimas, seguros, contratos, pagos, logística y confianza de armadores puede tomar tiempo, incluso si el acuerdo político se mantiene.
Ormuz sigue siendo el punto crítico del mercado energético
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más estratégicos del planeta. Por allí transita una proporción significativa del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, por lo que cualquier restricción, bloqueo o amenaza militar puede generar impactos inmediatos en los precios internacionales.
Durante la guerra, la incertidumbre sobre Ormuz elevó el costo del crudo y obligó a algunos compradores y navieras a buscar rutas alternativas o asumir mayores costos de transporte y seguros. La reapertura gradual del paso reduce parte de esa presión, pero no elimina por completo el riesgo geopolítico.
Mukesh Sahdev, director ejecutivo de la consultora energética XAnalysts, advirtió que el volumen de crudo que volverá al mercado tras la reapertura de Ormuz podría ser limitado. Algunos cargamentos ya salieron mediante soluciones alternativas y los armadores podrían mantenerse cautelosos ante el riesgo de que el acuerdo fracase.
La caída podría ser limitada por demanda y cautela logística
Aunque el precio del petróleo reaccionó a la baja, los analistas no descartan que la caída tenga límites. La demanda global podría recuperarse más rápido que la oferta efectiva, especialmente si los países comienzan a reponer inventarios después de semanas de interrupciones y tensión en el suministro.
Sahdev explicó que la demanda global de crudo podría repuntar más rápido que la oferta, frenando la caída de los precios hasta niveles previos a la guerra. Esto significa que el acuerdo puede aliviar el mercado, pero no necesariamente llevarlo a un desplome inmediato.
Además, la reapertura de una ruta marítima estratégica no depende solo de una firma política. También se requiere confianza operativa, disponibilidad de buques, cobertura de seguros, garantías de seguridad, normalización de puertos y claridad sobre sanciones financieras.
AIE advierte posible exceso de oferta en 2027
La Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió que, si el acuerdo entre Estados Unidos e Irán se aplica con éxito y el estrecho de Ormuz se reabre, la crisis de suministro de este año podría convertirse en un importante exceso de oferta en 2027.
Según el reporte citado, la AIE proyectó que la oferta podría superar a la demanda en 5,05 millones de barriles diarios el próximo año, a medida que el petróleo de Oriente Medio vuelva al mercado y se normalicen gradualmente los flujos comerciales.
Esta proyección muestra cómo un mismo evento puede tener efectos opuestos en distintos horizontes. En el corto plazo, los precios siguen condicionados por riesgos logísticos y geopolíticos; en el mediano plazo, una recuperación fuerte de la oferta podría presionar los precios a la baja.
FMI espera baja, pero no desplome de precios
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, afirmó que es probable que los precios del petróleo bajen, pero no se desplomen, tras el acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán.
Georgieva explicó que tomará tiempo para que el tráfico marítimo por el estrecho vuelva a la normalidad. Además, a medida que aumenten los suministros de petróleo, varios países podrían buscar reponer reservas agotadas durante la crisis e incluso elevarlas por encima de sus niveles anteriores.
Esta recomposición de inventarios puede sostener parte de la demanda y evitar una caída abrupta de precios. Para los mercados, el mensaje del FMI es de alivio moderado: el acuerdo reduce tensiones, pero el equilibrio petrolero aún depende de implementación, confianza y comportamiento de consumidores e inventarios.
La Reserva Federal también presiona al petróleo
Además del componente geopolítico, los precios del petróleo enfrentan presión por las expectativas de política monetaria en Estados Unidos. Las apuestas de que la Reserva Federal podría subir las tasas de interés hacia finales de año también pesan sobre el mercado.
Tasas más altas pueden ralentizar el crecimiento económico, encarecer el crédito, reducir consumo e inversión y, en consecuencia, debilitar la demanda de petróleo. Por eso, los operadores no solo están observando a Irán y Ormuz, sino también las señales de inflación y tasas en la economía estadounidense.
Según las previsiones citadas, nueve de los 19 responsables de política monetaria de la Fed consideran ahora que será necesaria una subida de tasas, un cambio frente al escenario de tres meses atrás, cuando ninguno compartía esa expectativa.
Impacto para economías importadoras y exportadoras
Una caída moderada del petróleo puede aliviar a economías importadoras de crudo y combustibles, especialmente aquellas que venían enfrentando mayores presiones inflacionarias por energía, transporte y alimentos.
Para países consumidores, menores precios pueden reducir costos de gasolina, diésel, transporte marítimo, generación térmica y producción industrial. Sin embargo, ese alivio dependerá de la tasa de cambio, impuestos, márgenes de refinación y velocidad con la que los precios internacionales se transmitan al mercado local.
En cambio, para exportadores de petróleo, una caída sostenida puede reducir ingresos fiscales, utilidades empresariales y recursos de inversión. Por eso, el equilibrio de precios será observado de cerca por gobiernos, bancos centrales, empresas petroleras y mercados financieros.
Colombia sigue atenta al precio internacional
Aunque la noticia se origina en el mercado global, sus efectos también son relevantes para Colombia. El país importa combustibles líquidos, depende de referencias internacionales para precios de derivados y enfrenta presiones sobre inflación, transporte y costos energéticos.
Una reducción del Brent puede aliviar expectativas de costos, pero también puede tener impactos sobre ingresos petroleros, regalías, inversión en exploración y exportaciones. En el caso colombiano, el efecto neto dependerá de la duración de la caída, la tasa de cambio y la evolución de la demanda interna.
Además, en un contexto de transición energética, los precios del petróleo influyen en decisiones de inversión, competitividad de combustibles alternativos, costos de generación térmica y comportamiento de empresas del sector hidrocarburos.
Un acuerdo que reduce tensión, pero no elimina riesgos
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán representa un alivio para los mercados, pero todavía no elimina los riesgos de fondo. El memorando abre una ventana de negociación, pero deja pendientes asuntos centrales como el programa nuclear iraní, la implementación de sanciones, la seguridad marítima y el cumplimiento de los compromisos.
Por ahora, el mercado reaccionó con una lectura optimista: más oferta potencial, reapertura gradual de Ormuz y menor riesgo de interrupción inmediata. Sin embargo, cualquier señal de incumplimiento, nueva amenaza militar o demora en la normalización logística podría devolver volatilidad al crudo.
La caída del Brent por debajo de los niveles observados desde el inicio de la guerra muestra la sensibilidad del mercado petrolero a la geopolítica. En cuestión de horas, una expectativa de paz puede borrar parte de la prima de riesgo acumulada durante semanas de tensión.
El reto ahora será confirmar si el acuerdo se implementa de manera efectiva. Si Ormuz vuelve a operar a plena capacidad y el petróleo iraní regresa al mercado, los precios podrían seguir moderándose. Si el proceso se estanca, el alivio podría ser temporal y la volatilidad volvería a dominar el mercado energético global.

