Bancolombia: seguridad energética es clave para la competitividad de Colombia

Publicado por Japs Equipos Electricos

Fuente: Valora Analitik

Publicado el: 2026-10-05

Categoria: Noticia Nacional

Mauricio Rosillo de Bancolombia analiza la seguridad energética y competitividad de Colombia

Foto tomada de: Valora Analitik / Bancolombia

Bancolombia: seguridad energética es clave para la competitividad y el crecimiento de Colombia

Sector: Energía / Infraestructura, competitividad y transición energética

Mauricio Rosillo, vicepresidente Corporativo del Negocio Bancolombia, aseguró que la energía debe entenderse como una parte esencial de la infraestructura productiva del país. Su visión apunta a que Colombia necesita avanzar simultáneamente en nueva generación, transmisión, capacidad de respaldo y almacenamiento para acompañar el crecimiento económico y construir una matriz más diversificada y resiliente.

Bogotá D.C., octubre de 2026. La seguridad energética se está convirtiendo en uno de los factores más relevantes para determinar la capacidad de Colombia de atraer inversión, ampliar su industria, desarrollar infraestructura y responder al crecimiento de nuevas actividades económicas.

En entrevista con Valora Analitik, Mauricio Rosillo, vicepresidente Corporativo del Negocio Bancolombia, planteó que la discusión energética debe ir más allá de evitar racionamientos y concentrarse también en garantizar que el sistema pueda acompañar el crecimiento de la economía.

Desde esa perspectiva, contar con electricidad suficiente, confiable y competitiva es una condición para expandir sectores como industria, vivienda, agroindustria, centros de datos, infraestructura y digitalización.

Para Rosillo, la energía no debería entenderse únicamente como un servicio que acompaña el crecimiento, sino como una de las condiciones que permiten que ese crecimiento ocurra.

Energía como infraestructura productiva

El planteamiento de Bancolombia parte de una idea central: la energía funciona de manera similar a otras infraestructuras estratégicas.

Una economía puede tener proyectos industriales, nuevas viviendas, empresas tecnológicas y oportunidades de inversión, pero todas esas actividades necesitan un suministro eléctrico suficiente.

Si la capacidad energética no crece al mismo ritmo que la demanda, pueden aparecer restricciones que limiten nuevas inversiones o aumenten los costos de producción.

Por eso, Rosillo considera que la seguridad energética debe formar parte de cualquier estrategia de competitividad nacional.

Demanda eléctrica continúa creciendo

El comportamiento reciente del consumo refuerza esta preocupación.

Durante julio de 2026, la demanda de energía eléctrica en Colombia alcanzó aproximadamente 7.701,41 GWh.

Esto representó un crecimiento de 6,49% frente al mismo mes del año anterior.

XM también reportó que el 30 de julio se alcanzó un máximo histórico de demanda diaria de 262,67 GWh-día.

Este tipo de crecimiento muestra que el sistema debe incorporar nueva infraestructura si quiere mantener suficientes márgenes de confiabilidad durante los próximos años.

Crecimiento económico implica mayor consumo

Una economía que crece normalmente requiere más electricidad.

Nuevas fábricas, ampliaciones industriales, centros logísticos, viviendas y proyectos comerciales generan nuevas cargas sobre las redes.

A esto se suman tendencias como movilidad eléctrica, automatización y digitalización, que trasladan cada vez más actividades hacia el consumo de electricidad.

El reto es que la expansión de generación y redes ocurra antes de que el crecimiento de la demanda reduzca demasiado el margen disponible.

Bancolombia no plantea elegir entre transición y seguridad

Otro de los mensajes centrales de Rosillo es que Colombia no debería plantear una elección entre transición energética y seguridad energética.

Para Bancolombia, ambos objetivos deben avanzar simultáneamente.

Una matriz más limpia necesita seguir garantizando suficiente energía durante todos los momentos del día y bajo diferentes condiciones climáticas.

Esto requiere combinar fuentes renovables con tecnologías capaces de aportar firmeza, respaldo y flexibilidad.

Hidroelectricidad sigue siendo una fortaleza

Colombia cuenta con una importante capacidad de generación hidráulica.

Según las cifras citadas en la entrevista, al cierre del primer trimestre de 2026 la hidráulica representaba cerca del 62% de la capacidad efectiva neta.

Esta fuente ha sido históricamente uno de los pilares del sistema eléctrico nacional.

Sin embargo, una alta concentración también significa mayor exposición a fenómenos como El Niño y a variaciones prolongadas en las lluvias.

Generación térmica mantiene papel de respaldo

La generación térmica representaba alrededor del 28% de la capacidad efectiva neta dentro de la composición citada por Rosillo.

Estas plantas aportan respaldo cuando disminuye la disponibilidad hidroeléctrica o cuando el sistema necesita generación firme.

En un escenario de mayor incorporación renovable, esta función continúa siendo relevante mientras se desarrollan nuevas alternativas de almacenamiento y flexibilidad.

Por eso, Bancolombia plantea que la evolución de la matriz debe considerar toda la cadena y no únicamente la instalación de nueva capacidad renovable.

Energía solar gana participación rápidamente

La energía solar aparece como una de las tecnologías que más ha crecido dentro del sistema colombiano.

De acuerdo con las cifras citadas por Rosillo, la participación solar se ubicaba alrededor de 11,2% en el periodo analizado.

El ejecutivo destacó que el crecimiento de esta fuente ha sido acelerado durante los últimos años y que ya representa una parte relevante de la diversificación de la matriz.

Sin embargo, incorporar más energía solar también obliga a fortalecer otros componentes que permitan gestionar su variabilidad.

Una matriz diversificada necesita más flexibilidad

La seguridad energética no depende únicamente de tener varias tecnologías.

También necesita que el sistema pueda responder cuando una fuente disminuye su producción y otra debe reemplazarla.

La generación solar tiene perfiles determinados por la radiación, mientras la hidráulica depende de la hidrología y las térmicas del acceso a combustibles.

Una matriz diversificada necesita coordinar todas estas tecnologías mediante redes, almacenamiento, regulación y respaldo.

Cuatro inversiones aparecen como prioritarias

Rosillo identifica cuatro áreas que deberían concentrar buena parte de las inversiones energéticas de Colombia durante la próxima década.

La primera es nueva generación.

La segunda es la expansión de transmisión.

La tercera corresponde a capacidad de respaldo y firmeza, mientras la cuarta es el desarrollo de almacenamiento de energía.

La visión es que estas cuatro áreas deben avanzar coordinadamente porque el retraso de una puede limitar los beneficios de las demás.

Primera prioridad: nueva capacidad de generación

El crecimiento de la demanda obliga a Colombia a incorporar nuevos proyectos.

Bancolombia considera especialmente relevante continuar ampliando las fuentes renovables para diversificar la matriz.

Sin embargo, el desafío no termina con adjudicar o financiar nuevos megavatios.

Los proyectos deben llegar efectivamente a operación dentro de los cronogramas previstos para que puedan responder al crecimiento del consumo.

Segunda prioridad: ampliar la transmisión

Para Rosillo, la transmisión constituye uno de los mayores desafíos del sistema.

Una nueva planta no aporta todo su potencial si no cuenta con capacidad suficiente para evacuar la electricidad hacia las zonas de consumo.

Esto resulta especialmente relevante para proyectos renovables ubicados lejos de las principales ciudades y corredores industriales.

La expansión de líneas y subestaciones debe avanzar en paralelo con la construcción de nueva generación.

Generación sin redes puede quedar limitada

La falta de transmisión puede convertirse en uno de los principales cuellos de botella de la transición energética.

Un proyecto puede estar terminado técnicamente y, aun así, enfrentar restricciones si la infraestructura de conexión no está disponible.

Esta situación puede retrasar ingresos para los inversionistas y reducir la cantidad de energía que realmente llega al sistema.

Por eso, Bancolombia plantea que la infraestructura de transporte debe tener el mismo nivel de prioridad que las nuevas plantas.

Tercera prioridad: respaldo y energía firme

Una matriz con mayor participación de fuentes variables necesita suficiente capacidad para responder cuando estas disminuyen su producción.

Rosillo señala que las centrales térmicas siguen desempeñando un papel importante en este componente.

Su capacidad de generar de manera controlable permite respaldar al sistema durante periodos de baja hidrología o menor producción renovable.

El desafío será mantener suficiente firmeza mientras nuevas tecnologías comienzan a asumir parte de esa función.

Cuarta prioridad: almacenamiento de energía

El almacenamiento es identificado como una de las tecnologías que puede ganar mayor relevancia durante la próxima década.

Las baterías permiten guardar electricidad en momentos de alta generación y entregarla posteriormente cuando la demanda aumenta o la producción renovable disminuye.

Este tipo de infraestructura puede aportar flexibilidad, reducir restricciones y facilitar la integración de una proporción mayor de energía solar y eólica.

Bancolombia considera que su desarrollo será parte de la evolución natural de una matriz más diversificada.

El reto no es solo financiar, sino ejecutar

Uno de los principales problemas identificados en la entrevista es la distancia que puede existir entre conseguir financiación y tener un proyecto efectivamente operando.

Un proyecto energético necesita superar etapas de estructuración, licenciamiento, conexión, permisos, construcción y puesta en servicio.

Esto puede tomar varios años y generar retrasos incluso cuando ya existen inversionistas interesados.

Para Rosillo, el reto de la próxima década será lograr que el capital movilizado se convierta oportunamente en infraestructura real.

Bancolombia busca movilizar capital de largo plazo

El banco plantea que su función no se limita a prestar dinero.

También participa en la estructuración financiera de proyectos y en la definición de esquemas adecuados para las necesidades de cada iniciativa.

Esto es especialmente importante en energía, donde los proyectos pueden requerir plazos largos y una elevada inversión inicial.

La banca puede ayudar a conectar las necesidades del sistema con inversionistas capaces de financiar infraestructura durante periodos extensos.

Bancolombia reporta más de 2,6 GW en proyectos renovables acompañados

Según las cifras entregadas por Bancolombia en la entrevista, el banco ha acompañado proyectos de energías renovables que en conjunto superan los 2,6 GW de capacidad instalada.

La entidad estima que esta capacidad podría generar electricidad equivalente al consumo de cerca de 2,7 millones de hogares.

Estas cifras corresponden al portafolio descrito por el propio banco y muestran la escala que ha alcanzado su participación en financiación energética.

Financiación asciende a cerca de $3,4 billones

Bancolombia afirmó que su financiación en estos proyectos asciende a aproximadamente $3,4 billones.

Los recursos están distribuidos en más de 20 proyectos solares.

Entre las iniciativas mencionadas se encuentran Puerta de Oro, Puertos de Santander, Guayepo III, Atlántico, Shangri La y Barzalosa.

Las cifras y capacidades mencionadas corresponden a la información suministrada por Bancolombia en la entrevista.

Puerta de Oro figura entre los principales proyectos

Entre los desarrollos destacados por la entidad aparece Puerta de Oro, con aproximadamente 300 MW dentro del portafolio citado.

También se incluye Puertos de Santander, con cerca de 250 MW.

Guayepo III y Atlántico fueron señalados con aproximadamente 200 MW cada uno, mientras Shangri La tendría cerca de 160 MW y Barzalosa alrededor de 100 MW.

El banco utiliza estos proyectos como ejemplo de su estrategia para movilizar capital hacia nueva capacidad renovable.

C2 Energía recibió una estructura de leasing de largo plazo

Otro de los casos mencionados corresponde a un portafolio de 17 granjas solares.

Según Bancolombia, las plantas suman aproximadamente 373 MW y están ubicadas en Boyacá, Valle del Cauca, Tolima y Cesar.

La operación fue estructurada mediante un esquema de leasing por aproximadamente $937.000 millones a un plazo de 17 años para C2 Energía.

Este tipo de financiación muestra cómo los proyectos energéticos pueden necesitar estructuras de largo plazo distintas a un crédito empresarial tradicional.

Generación distribuida también hace parte de la estrategia

Bancolombia plantea que la transición no puede depender únicamente de grandes parques de cientos de megavatios.

La generación distribuida puede llevar nuevas soluciones energéticas directamente a empresas, comunidades y regiones.

Esto incluye sistemas solares de menor escala conectados cerca de los puntos donde se consume la electricidad.

Para el banco, este tipo de proyectos puede democratizar el acceso a la transición energética y ampliar la participación de distintos territorios.

Mini granjas solares en Cesar reciben financiación

Rosillo destacó como ejemplo reciente las mini granjas solares en Cesar.

Bancolombia reporta una financiación cercana a $36.000 millones para estas iniciativas.

El objetivo es combinar generación limpia con oportunidades de desarrollo regional y participación de comunidades.

La entidad considera que estos modelos pueden replicarse en diferentes zonas del país.

12 proyectos producirían cerca de 24 GWh al año

La entrevista también menciona aproximadamente 12 proyectos solares de generación distribuida.

Según Bancolombia, tendrían capacidad para producir cerca de 24 GWh de energía limpia al año.

La entidad estima que esta generación equivale al consumo aproximado de 7.000 hogares.

También calcula una reducción superior a 2.300 toneladas de CO₂ anuales.

Bancolombia reporta $120.000 millones movilizados en estos esquemas

A junio de 2026, el banco afirmó haber movilizado cerca de $120.000 millones en proyectos solares mediante esquemas relacionados con generación distribuida.

Para la entidad, el valor de estas estructuras está también en demostrar que pueden ser escalables y replicables.

Esto permitiría ampliar la transición más allá de los proyectos de gran escala y llegar a distintos segmentos empresariales y territoriales.

Bancolombia quiere actuar como habilitador

Rosillo plantea que la función del banco debe evolucionar desde ser únicamente una fuente de recursos hacia convertirse en un habilitador de la transformación energética.

Esto significa acompañar empresas en estructuración, analizar modelos de negocio y diseñar soluciones que permitan movilizar capital.

El sector energético requiere instrumentos adecuados a inversiones de largo plazo y riesgos distintos a los de otros sectores de la economía.

La especialización financiera puede ayudar a reducir barreras para que más proyectos lleguen a ejecución.

Energía puede convertirse en una ventaja para atraer inversión

La visión de Bancolombia va más allá de garantizar el consumo existente.

Rosillo considera que Colombia podría utilizar su disponibilidad energética como un argumento para atraer empresas industriales, tecnológicas y de servicios.

Un inversionista que encuentra electricidad suficiente, confiable y competitiva tiene mejores condiciones para instalar nuevas operaciones.

Bajo esta perspectiva, la energía puede convertirse en una ventaja competitiva y no únicamente en un costo que debe administrarse.

Centros de datos representan una nueva fuente de demanda

Entre las actividades mencionadas por Rosillo están los centros de datos.

Estas instalaciones requieren grandes cantidades de energía de manera continua y normalmente demandan altos niveles de confiabilidad.

El crecimiento de inteligencia artificial, servicios digitales y almacenamiento en la nube puede aumentar considerablemente esta clase de consumo durante los próximos años.

Una infraestructura energética robusta puede ser determinante para que Colombia compita por este tipo de inversiones.

Industria también necesita precios competitivos

La disponibilidad no es el único factor.

Las empresas necesitan electricidad a precios que les permitan competir frente a productores de otros países.

Un sistema con poca oferta o restricciones frecuentes puede aumentar costos y reducir el atractivo de nuevas inversiones.

Para Bancolombia, seguridad y competitividad energética están directamente relacionadas.

Colombia cuenta con recursos para construir esa ventaja

Rosillo considera que el país dispone de una combinación favorable de recursos.

Colombia tiene capacidad hidráulica, potencial solar, recursos eólicos y una ubicación que puede facilitar el desarrollo de nuevas actividades energéticas.

La oportunidad está en transformar ese potencial natural en infraestructura productiva.

Para conseguirlo, la entrevista identifica tres factores fundamentales: inversión, infraestructura y capacidad de ejecución.

Inversión sin ejecución no genera energía

Conseguir capital es únicamente una etapa.

Los proyectos necesitan licencias, permisos, conexión, construcción y puesta en servicio.

Si estas etapas se retrasan, los recursos financieros comprometidos no se convierten en nueva energía disponible.

El principal desafío será reducir esa brecha entre proyectos anunciados y activos operando.

Seguridad energética será determinante durante la próxima década

La demanda continuará transformándose por electrificación, digitalización y crecimiento económico.

Al mismo tiempo, la matriz deberá incorporar nuevas fuentes y responder a fenómenos climáticos que pueden reducir temporalmente la disponibilidad de algunos recursos.

En este escenario, la seguridad energética requerirá coordinación entre empresas, autoridades, inversionistas y entidades financieras.

Para Bancolombia, la infraestructura desarrollada durante los próximos años definirá buena parte de la capacidad de crecimiento del país.

Financiar energía es financiar crecimiento

El mensaje final de Rosillo conecta directamente el sector financiero con el desarrollo productivo.

Nuevos parques solares, redes, sistemas de almacenamiento y generación distribuida no son únicamente inversiones energéticas.

También crean capacidad para nuevas industrias, viviendas, servicios digitales y proyectos empresariales.

Desde esta perspectiva, movilizar capital hacia el sistema energético equivale a financiar una parte importante de la capacidad futura de crecimiento de Colombia.

Bancolombia considera que la seguridad energética debe convertirse en una prioridad de competitividad nacional. Mauricio Rosillo plantea que Colombia necesita avanzar simultáneamente en nueva generación, transmisión, respaldo y almacenamiento, mientras moviliza capital de largo plazo para que los proyectos lleguen efectivamente a operación. El banco reporta haber acompañado más de 2,6 GW de capacidad renovable y cerca de $3,4 billones de financiación en más de 20 proyectos solares, además de iniciativas de generación distribuida. Para la entidad, el objetivo final debe ser que Colombia pase de considerar la electricidad únicamente como un servicio básico a utilizarla como una plataforma para atraer inversión y sostener el crecimiento económico.

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