Foto tomada de: El Nuevo Siglo
Andesco advierte agravamiento de la crisis gasífera y energética en Colombia
Sector: Energía / Gas Natural
El gremio alerta sobre pérdida de soberanía energética, mayor dependencia de gas importado y riesgo real de apagones en el país.
Bogotá, Colombia. La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco) lanzó una advertencia contundente sobre el estado del sistema energético colombiano, señalando un agravamiento de la crisis gasífera que ya estaría generando riesgos técnicos y financieros para el país.
En entrevista con El Nuevo Siglo, Camilo Sánchez, presidente de Andesco, afirmó que la situación actual era previsible. “Esto ha sido una muerte anunciada. Llevamos tres años advirtiendo que dejar de aprovechar nuestras ventajas comparativas en petróleo y gas nos llevaría a una crisis muy seria”, señaló.
Según el dirigente gremial, Colombia perdió su soberanía energética y hoy depende de gas importado, mucho más costoso, que representa ya más del 23 % del consumo nacional. Esta situación no solo presiona las tarifas, sino que incrementa el riesgo sistémico del sector.
Sánchez explicó que, aunque la empresa privada SPEC ha sido clave para evitar un desabastecimiento mayor, el país pasó de importar apenas el 4 % del gas a depender de manera creciente del mercado externo. “Gracias a SPEC no hemos tenido un colapso, pero el costo es cada vez más alto”, afirmó.
Frente a la posibilidad de importar gas desde Venezuela, el presidente de Andesco fue enfático en que esta alternativa no es inmediata. “Estamos a más de dos años de que eso sea una realidad. Además, el gasoducto no existe hoy y hay tramos completamente deteriorados”, explicó.
Por ello, Sánchez sostuvo que el próximo gobierno deberá abordar sin evasivas el debate sobre el fracking. Estudios recientes indican que esta técnica podría duplicar o incluso cuadruplicar las reservas de gas del país, hoy por debajo de los seis años de autosuficiencia.
La advertencia se extiende al sistema eléctrico. Colombia depende en gran medida de las plantas térmicas y, ante un nuevo fenómeno de El Niño, el riesgo de colapso aumentaría significativamente.
Aunque Andesco evita hablar de apagones de forma alarmista, Sánchez reconoció que el país se encuentra cerca de uno, especialmente por el crecimiento de los subsidios y el retraso en su pago. “Hoy ya tenemos un apagón técnico: hay más demanda que oferta y muchos proyectos no pueden conectarse”, afirmó.
En ese contexto, el dirigente lanzó una advertencia contundente: “Si hoy el Metro de Bogotá existiera, no podríamos ponerlo en funcionamiento porque no tendríamos energía suficiente”.
Además, cuestionó medidas como el impuesto del 12 % a las hidroeléctricas y el cobro del 2,5 % sobre utilidades a las generadoras para cubrir deudas, advirtiendo que estas decisiones ponen en riesgo la suficiencia financiera de las empresas y dejan una “bomba de tiempo” al próximo gobierno.
Finalmente, Sánchez se refirió a las tensiones comerciales con Ecuador, señalando que la falta de coordinación bilateral puede agravar los riesgos de apagones en ambos países y terminar afectando directamente a los usuarios.
El mensaje de Andesco es claro: sin decisiones estructurales, reglas de juego estables y una discusión abierta sobre el futuro del gas y la energía, Colombia enfrenta un escenario de alto riesgo para su desarrollo económico y social.

