Foto tomada de: Portafolio
Altia duplica su capacidad con compra de cuatro hidroeléctricas y cinco plantas solares a Isagén
Sector: Energía / Generación, renovables e infraestructura
Altia Energy oficializó la adquisición de un portafolio renovable de Isagén que incorpora 219 MW de capacidad: 119 MW de pequeñas centrales hidroeléctricas y 100 MW solares. La operación fue respaldada con financiación de la banca colombiana cercana a $1,3 billones y prácticamente duplica la capacidad de generación de la compañía.
Bogotá D.C., octubre de 2026. Altia Energy dio un nuevo paso en su estrategia de crecimiento en Colombia con el cierre de una operación que amplía su presencia desde la generación térmica hacia una plataforma con fuentes hidráulicas y solares.
La compañía adquirió a Isagén un conjunto de nueve plantas de generación: cuatro pequeñas centrales hidroeléctricas y cinco plantas solares, que en conjunto suman 219 MW de capacidad.
Según explicó Nicolás Azcuénaga, presidente de Altia Energy, la transacción permite a la empresa prácticamente duplicar su capacidad actual y ampliar su presencia geográfica en Tolima, Antioquia y Atlántico.
La operación también marca una evolución del negocio tradicional de Termoyopal, cuya base histórica ha estado concentrada en generación térmica a gas y procesamiento de hidrocarburos.
La operación suma 219 MW de nueva capacidad
Del total adquirido, 119 MW corresponden a generación hídrica y 100 MW a generación solar.
Antes de la operación, Altia reportaba un portafolio cercano a 240 MW, compuesto por aproximadamente 200 MW instalados en Casanare y otros 40 MW instalados o en desarrollo a través de proyectos solares.
La incorporación de los nuevos activos lleva el portafolio total a cerca de 459 MW, lo que explica por qué la empresa describe la transacción como una duplicación aproximada de su capacidad.
Cuatro pequeñas centrales hidroeléctricas entran al portafolio
La parte hídrica de la adquisición está compuesta por cuatro pequeñas centrales hidroeléctricas que anteriormente pertenecían a Isagén.
Los activos son Amoyá, ubicada en Chaparral, Tolima; Barroso, en Salgar, Antioquia; Caruquia, en Santa Rosa de Osos; y Guanaquitas, en Gómez Plata.
En conjunto, estas plantas suman aproximadamente 119 MW de capacidad hidráulica.
La adquisición permite a Altia incorporar por primera vez una plataforma relevante de generación hídrica dentro de su portafolio.
Cinco plantas solares aportan otros 100 MW
El componente solar está conformado por cinco plantas localizadas en Sabanalarga, Atlántico.
Estas instalaciones forman parte de los denominados Bosques Solares de Bolívar y suman aproximadamente 100 MW de capacidad.
Con ellas, Altia amplía de manera significativa su participación en energía solar y refuerza su estrategia de diversificación tecnológica.
Financiación cercana a $1,3 billones
La compra fue respaldada por financiación de la banca local por aproximadamente $1,3 billones.
En la operación participaron Bancolombia, Itaú, Davivienda, Banco de Bogotá, Banco de Occidente y Banco Popular.
Altia interpreta esta participación como una señal de confianza de la banca colombiana en la compañía y en el sector de generación de energía.
Sin embargo, el presidente de Altia hizo una precisión importante: los $1,3 billones corresponden a financiación y no al valor total de la adquisición.
Precio total de la transacción no fue revelado
Altia no informó cuánto pagó en total por los activos.
Azcuénaga explicó que el monto específico está sujeto a acuerdos de confidencialidad entre comprador y vendedor.
Por esta razón, no es correcto interpretar los $1,3 billones de financiación bancaria como el precio definitivo de la operación.
Altia evoluciona desde Termoyopal hacia una plataforma multifuente
La marca Altia fue lanzada en octubre de 2025 como evolución de Termoyopal, compañía con más de dos décadas de experiencia en generación térmica a gas y procesamiento de hidrocarburos.
Con la adquisición de activos solares e hidroeléctricos, la compañía busca construir lo que denomina una plataforma energética multifuente.
Esto significa combinar generación térmica, hídrica y solar dentro de un mismo portafolio, en lugar de depender de una única tecnología.
Altia habla de “adición energética”
El concepto utilizado por la compañía es el de adición energética.
Frente a la discusión tradicional sobre transición energética, Altia plantea que Colombia necesita utilizar diferentes formas de generación de manera complementaria.
Bajo esta visión, las tecnologías renovables no necesariamente sustituyen inmediatamente a las fuentes existentes, sino que se suman para responder al crecimiento de la demanda y a las necesidades de confiabilidad.
Generación térmica seguirá dentro de la estrategia
La compra de activos a Isagén no implica abandonar el negocio térmico.
Altia mantiene su operación histórica de generación a partir de gas en Casanare, especialmente relevante cuando el sistema necesita respaldo firme.
Durante periodos de alta disponibilidad hidráulica o precios bajos de electricidad, la compañía también puede comercializar excedentes de gas hacia otros consumidores.
Su operación tradicional incluye además producción y comercialización de GLP y nafta.
El Niño aumenta la importancia del respaldo térmico
La estrategia multifuente adquiere relevancia durante el actual Fenómeno de El Niño 2026-2027.
Una menor disponibilidad de agua puede reducir el margen de las centrales hidroeléctricas y aumentar el despacho de plantas térmicas.
En ese escenario, disponer simultáneamente de activos térmicos, solares e hidráulicos puede ofrecer mayor diversificación operativa.
Sin embargo, cada tecnología mantiene riesgos y condiciones diferentes que deben administrarse de forma independiente.
La operación amplía la presencia geográfica de Altia
La adquisición también cambia la distribución territorial de la compañía.
Altia tenía su principal presencia de generación en Casanare.
Ahora incorpora activos en Antioquia, Tolima y Atlántico, ampliando su exposición a diferentes regiones y recursos energéticos.
Esta diversificación geográfica puede reducir parte de la dependencia de condiciones específicas de una sola zona del país.
Altia aspira a desplegar más de US$1.000 millones
La compra forma parte de una estrategia de expansión más amplia.
Azcuénaga señaló que Altia tiene la aspiración de movilizar más de US$1.000 millones de capital durante los próximos cinco años.
El ejecutivo aclaró que se trata de una meta o aspiración empresarial y no de una inversión ya comprometida en su totalidad.
Los recursos podrían dirigirse a generación, almacenamiento e infraestructura energética.
Baterías aparecen entre las próximas prioridades
Altia considera que el crecimiento de energía solar en Colombia debe ir acompañado por sistemas de almacenamiento.
La razón está relacionada con la concentración de generación solar durante las horas de mayor radiación.
Cuando muchas plantas producen simultáneamente y la red o la demanda no pueden absorber toda esa electricidad, puede ser necesario limitar temporalmente la generación.
Las baterías permiten almacenar parte de esos excedentes y utilizarlos posteriormente durante las horas de mayor consumo.
Altia advierte sobre el riesgo de curtailment
Azcuénaga señaló que Colombia puede comenzar a enfrentar con mayor frecuencia el fenómeno conocido como curtailment.
Este ocurre cuando existe suficiente capacidad para producir electricidad renovable, pero parte de esa generación debe limitarse porque el sistema no puede absorberla o transportarla.
Países con una expansión solar más avanzada, como España y Brasil, ya han enfrentado este fenómeno con mayor intensidad.
Para Altia, el almacenamiento puede convertirse en una herramienta para aprovechar mejor la energía disponible durante las horas solares.
Baterías permitirían mover energía hacia las horas pico
El principio consiste en almacenar electricidad durante las horas de mayor producción solar y entregarla posteriormente.
Entre el final de la mañana y primeras horas de la tarde puede existir abundante producción fotovoltaica.
Las baterías pueden capturar una parte de esa energía para liberarla cuando disminuye la radiación y aumenta la demanda.
Esto puede mejorar el valor económico de los proyectos y aportar mayor flexibilidad al sistema.
Compañía quiere adquirir más proyectos solares e hídricos
La operación con Isagén no sería el último movimiento de Altia en renovables.
La empresa expresó interés en seguir aumentando su participación en proyectos solares, preferiblemente acompañados de baterías.
También continuará analizando oportunidades en pequeñas centrales hidroeléctricas.
Estos proyectos encajan dentro de su estrategia de incorporar diferentes tecnologías en una misma plataforma.
Infraestructura para importar gas entra en el radar
Otro de los sectores que Altia está analizando es la infraestructura de importación de energéticos.
La empresa ve oportunidades relacionadas con gas natural licuado (GNL), almacenamiento y transporte de combustibles.
Azcuénaga considera que Colombia necesita ampliar su capacidad para importar gas ante las presiones que enfrenta la oferta nacional.
Esta línea de negocio sería independiente de los activos renovables adquiridos a Isagén.
Grupo tiene experiencia en terminales de GNL
Según el presidente de Altia, el grupo empresarial cuenta con conocimiento relacionado con este tipo de infraestructura a través de inversiones realizadas en República Dominicana.
Allí participa en el desarrollo de un terminal de importación de GNL asociado a capacidad de generación.
La empresa considera que parte de esa experiencia podría replicarse en Colombia si identifica oportunidades técnica y financieramente viables.
Gas importado gana relevancia en Colombia
El interés de Altia ocurre en un momento en el que Colombia ha aumentado su dependencia de gas importado.
La reducción de la oferta doméstica y la mayor necesidad de combustible para generación térmica han incrementado la importancia de la infraestructura de regasificación.
Una mayor capacidad de importación puede diversificar las fuentes de abastecimiento, aunque no sustituye necesariamente la necesidad de desarrollar nueva producción nacional.
Bancos locales respaldaron la adquisición
La participación de seis entidades financieras colombianas es uno de los aspectos destacados por Altia.
Operaciones de esta magnitud requieren análisis detallados sobre flujo de caja, activos, contratos y riesgos del mercado eléctrico.
Para la compañía, conseguir cerca de $1,3 billones de financiación local muestra que continúa existiendo apetito bancario por activos de generación en Colombia.
Isagén continúa reorganizando su portafolio
La operación también forma parte de diferentes movimientos que Isagén viene realizando sobre su portafolio.
Mientras vende algunos activos, la compañía también ha avanzado en adquisiciones y desarrollos de mayor escala.
En septiembre, por ejemplo, Isagén acordó la compra del Parque Solar Puerta de Oro, un activo fotovoltaico de aproximadamente 360 MWp ubicado en Cundinamarca.
Esto muestra una estrategia de rotación y reconfiguración de activos, más que una salida general de la generación renovable.
Altia suma tres tecnologías de generación
Tras el cierre, la compañía queda expuesta a tres fuentes principales.
Mantiene generación térmica a gas a través de su negocio histórico, incorpora una mayor plataforma de energía solar y suma generación hídrica.
Esta combinación es el núcleo de la estrategia multifuente presentada por la compañía.
En el futuro, las baterías podrían convertirse en un cuarto componente relevante dentro de esa plataforma.
Diversificación busca responder al crecimiento de la demanda
El argumento empresarial detrás de la adquisición es que Colombia necesitará más electricidad durante los próximos años.
Una mayor demanda exige nueva capacidad y, al mismo tiempo, suficiente respaldo para garantizar confiabilidad.
La estrategia de Altia apunta a participar en diferentes segmentos de esa expansión en lugar de concentrarse exclusivamente en una tecnología.
Transacción fortalece competencia en generación
El ingreso de una plataforma de mayor tamaño también modifica el mapa competitivo del mercado.
Con cerca de 459 MW después de la adquisición, Altia incrementa su relevancia dentro del sector colombiano, aunque continúa lejos de los principales generadores nacionales por capacidad instalada.
Su crecimiento muestra, no obstante, el interés de nuevos inversionistas por ampliar posiciones dentro del mercado energético colombiano.
Capital extranjero mantiene apuesta por Colombia
Altia destacó que detrás del grupo inversionista existe capital de origen dominicano.
La compañía presenta la adquisición como una señal de confianza en la industria energética colombiana y en las oportunidades de crecimiento del mercado.
A esta inversión de capital se suma la participación de bancos locales en la financiación de la transacción.
Próximo paso será integrar los activos adquiridos
Después del cierre financiero y corporativo, Altia deberá incorporar las nuevas plantas dentro de su estrategia operativa.
Esto incluye gestión de generación, mantenimiento, comercialización de energía y coordinación entre tecnologías con perfiles diferentes.
La adquisición no modifica únicamente el tamaño de la empresa: también aumenta la complejidad de administrar un portafolio distribuido entre diferentes regiones y fuentes.
Una plataforma energética más diversificada
La transacción consolida el cambio de Altia desde una compañía principalmente térmica hacia una plataforma energética con múltiples tecnologías.
La combinación de gas, agua y sol permite participar en diferentes condiciones del mercado.
La estrategia futura añade además almacenamiento e infraestructura de gas como posibles líneas de expansión.
Altia Energy oficializó la adquisición a Isagén de cuatro pequeñas centrales hidroeléctricas y cinco plantas solares que suman 219 MW: 119 MW hídricos y 100 MW solares. La operación recibió financiación bancaria cercana a $1,3 billones, aunque la empresa aclaró que esta cifra no corresponde al precio total de la transacción. Con la compra, Altia pasa de un portafolio cercano a 240 MW a aproximadamente 459 MW y refuerza su estrategia de convertirse en una plataforma multifuente. La compañía también evalúa nuevos proyectos solares con baterías, más PCH e infraestructura de importación, almacenamiento y transporte de GNL.

