Foto tomada de: Portafolio
Ahorro de energía vuelve a ser la salida ante déficit eléctrico por fenómeno de El Niño, ¿por qué otra vez?
Sector: Energía
La dependencia hídrica, los retrasos estructurales en proyectos de generación y el incremento acelerado de la demanda explican por qué el país recurre cíclicamente al ahorro para evitar apagones.
Bogotá D.C. El llamado al ahorro de energía reaparece en Colombia cada vez que se intensifica el fenómeno de El Niño. A pesar de las lecciones del pasado, el sistema eléctrico nacional vuelve a entrar en una fase de vulnerabilidad, obligando a las autoridades y gremios a pedir una reducción voluntaria del consumo para compensar la baja en los embalses.
Cerca del 70% de la electricidad en Colombia proviene de centrales hidroeléctricas. José Camilo Manzur, presidente de Asocodis, explicó que la disminución marcada en las lluvias reduce los niveles de almacenamiento, lo que obliga a administrar el recurso hídrico con precisión quirúrgica, especialmente cuando las altas temperaturas disparan el uso de aires acondicionados.
Sin embargo, el problema no es solo climático. De acuerdo con el operador del mercado XM, la energía firme proyectada no alcanza a cubrir la demanda estimada para el periodo 2025-2026, presentando un déficit del -2,3%. La entrada de nuevas plantas de generación ha sido inferior a la esperada, dejando al sistema con márgenes de maniobra muy estrechos.
Ante este panorama, el ahorro aparece como la respuesta inmediata. Alejandro Castañeda, presidente de Andeg, señaló que mientras aumentar la capacidad de generación toma años, el ajuste en la demanda tiene efectos en días. Ya en el pasado, iniciativas como “Apagar Paga” lograron ahorrar cerca de 1.000 gigavatios-hora en momentos críticos.
La crisis actual también pone de relieve los costos. Al disminuir la fuerza del agua, el país debe activar las plantas térmicas, que operan con combustibles fósiles como gas o carbón. Este respaldo, aunque necesario, es más costoso y termina impactando las tarifas que pagan los usuarios finales.
Expertos y líderes gremiales coinciden en que la solución definitiva radica en la diversificación de la matriz energética y en garantizar que los proyectos adjudicados (eólicos, solares e hidráulicos) entren en operación sin más dilaciones para asegurar la soberanía energética del país.

